jueves, 12 de agosto de 2021

La socialdemocracia ha muerto ¡larga vida a la socialdemocracia!

 Cuando hablamos de democracias liberales ¿hablamos de democracias liberales? No lo creo y la clave para no creerlo me la ha dado Cristian Campos al decir esto: 'El pacto fundacional de las sociedades liberales modernas es el que dice que, a cambio de la cesión del monopolio de la fuerza y de más de la mitad de los frutos de tu trabajo (impuestos), el Estado te garantiza seguridad, educación y sanidad públicas'.

Si el pacto es ceder más de la mitad de los frutos de tu trabajo para podamos disfrutar de servicios públicos universales (sanidad, educación, seguridad...) no hablamos de liberalismo sino de socialdemocracia y ahí reside el problema que vivimos porque, en el ámbito ideológico, la socialdemocracia ha muerto, tal vez de éxito o de lo que fuera o fuese, el caso es que no le queda ni un solo teórico, ni un ideólogo, ningún propagandista ni ningún paladín. Y es que la socialdemocracia, siendo buena, no lo es tanto para quienes viven hablando de los derechos que tienen por el mero hecho de haber nacido y no mentan ni uno solo de sus deberes como tampoco se menta la soga en casa del ahorcado.

Para un socialdemócrata los impuestos están bien, los servicios públicos también, incluso los subsidios y las becas son bienvenidos pero ¡ojo! esos no son universales, es decir, tienes que ganártelos, exigen un esfuerzo; te damos una beca y te pagamos tus estudios como inversión, no como donación ni como gasto ¿cómo vamos a perder un talento que puede hacer nuestra sociedad mejor porque ha nacido en una familia paupérrima de la España vacía? ¡claro que no! beca al canto para rescatar ese talento... Ahora bien, si eres un vago de tomo y lomo ¿a santo de qué hay que pagarte beca o subsidio alguno? la socialdemocracia es como el Dios cristiano, ayúdate tú para que te ayude yo...

El problema de la muerte de la socialdemocracia viene agrabado por lo que ha sucedido con el espacio ideológico que ocupaba, ese espacio, una vez vacío, podía haberlo ocupado el liberalismo progresista que es lo más parecido a la socialdemocracia clásica pero lamentablemente no ha sido así, ha sido el socialismo trufado de comunismo y con claros matices populistas lo que se ha hecho con el espacio socialdemócrata y por eso el edificio democrático de eso que llamamos democracia liberal se desmorana.

Se desmorona porque nunca fue, de facto, una democracia liberal, los primeros gobiernos del PSOE sentaron las bases de una democracia socialdemócrata que los conservadores, al llegar al poder, respetaron liberalizando, y solo un poco, la economía, nada más. ¿Resultado? la muerte de la socialdemocracia daña la estructura de nuestro edificio democrático, los nacionalistas lo saben y tratan de aprovechar ese daño para acometer el derribo definitivo ¿estamos condenados? sí... o no, pero no veo más que dos opciones:

O bien se impone el socialismo trufado de comunismo y populismo que representan el PSOE de Pedro Sánchez y Podemos, y en ese caso nuestra democracia socialdemócrata está muerta, o bien se imponen las ideas liberales y conservadoras que representan (o tratan de representar o de hacer como que representan...) el PP y VOX y en ese caso habrá que restaurar el edificio para evitar su desplome y después reconstruirlo en base a nuevos parámetros porque, puesto que la socialdemocracia ha muerto, la democracia ha de ser liberal o no será. Y si no es no será ni tan siquiera democracia, convendría que comenzásemos a comprenderlo.