lunes, 7 de marzo de 2022

Ucrania.

No voy a hablar de Ucrania. Porque sé de Ucrania poco más que lo que cuenta un conocido ucraniano al que se le pone un tic en el ojo cuando le llaman ucranio. Tampoco voy a hablar de los que hablan de Ucrania y demuestran que no tienen ni un conocido ucraniano que echarse al café antes de abrir la boca o dejar los dedos volar sobre el teclado. De lo que voy a hablar es de lo que se dice de Ucrania y la realidad desmiente.

No era una guerra. Era una invasión. El invadido actúa en legítima defensa. Y entonces ya es guerra. Pero no cabe decir 'no a la guerra' porque es cierto que dos no pelean si uno no quiere, tan cierto como si Putin no hubiera querido no habría guerra y si Ucrania no quisiera... no habría Ucrania.

No hay neutralidad para Ucrania. No sé si es sueño o inocencia, ignorancia o qué carajo es lo que tienen en la cabeza los que dicen que la solución de Ucrania es ser Suiza, entender que debe ser Suiza, no querer ser Europea (de la UE) ni estar en la OTAN, ser nuetral, como Suiza. Se les olvida que para Putin Ucrania es Rusia, que Putin trató de dominar Ucrania poniendo un tirano amigo al frente de su gobierno, que Putin alentó los movimientos prorrusos de la Ucrania oriental... Suiza podía ser neutral porque nadie quería ser Suiza. La Rusia de Putin quiere ser Ucrania, o mejor expresado, quiere que Ucrania sea Rusia. 

Y además... ¿quién carajo es Putin, quién carajo es nadie para decirle a los ucranianos lo que deben ser o dejar de ser? ¿Es acaso Ucrania un país menos soberano que otros solo por tener frontera con Rusia o estar unida a ella por un pasado de infausto recuerdo?.
 

Luego está Macron, al que Putin se pasa de pitón a pitón en cada videollamada, Scholz al que de repente le han salido hechuras de presidente ahora que la sombra de Merkel se diluye entre las decisiones que tomó para hacer a Alemania más y más dependiente del gas ruso, Von der Leyen que aguanta estoicamente los feos de algún que otro señor de otras tierras y otros tiempos y viene a España ¿a pedirnos que consigamos más gas argelino para comprar menos gas ruso? Tal vez, solo espero que alguien en el gabinete presidencial haya tenido la pericia de pedirle que a cambio Macron y Biden tengan una palabras con su amigo marroquí para no dejarnos la frontera de Ceuta y Melilla en el camino...

Pero me despisto, yo venía a hablar de lo que se dice de Ucrania.

Lo mejor que se dice de Ucrania lo dice Zelensky, su presidente, cuando reconoce sentirse bien a pesar de todo porque se sabe útil... Y entonces te acuerdas de Churchill cuando decía que el problema es que había demasiados hombres que querían ser importantes en lugar de útiles. Y te acuerdas, en contraposición, de Iglesias, que dice que frente a un ejército como el ruso mejor bajar los brazos... No lo dice porque el revolucionario de salón se nos haya hecho cobarde en tierras de Galapagar, lo dice porque el ejército invasor es de los suyos, lo dice por la misma razón por la que llamó a rodear el congreso, porque para él un gobierno no es lícito ni democrático porque lo elija el pueblo sino porque sea o no de los suyos, lo dice porque él no le ve sentido a luchar por la libertad porque su fin es que no haya más libertad que la del tirano y viste su discurso de paz, anima a luchar por la paz, porque la paz merece la pena; la paz bajo el yugo de los suyos es bien, la paz bajo el yugo de Franco era otra cosa.

Pero yo venía a hablar de Ucrania. Y Ucrania es hoy un pueblo que lucha por su libertad mientras la invade el tirano y los plumillas de Occidente aprenden dónde está Dombas... Yo os lo digo, que me lo ha dicho mi conocido ucraniano: está al este Ucrania, es donde disfrutaban de sus vacaciones a gastos pagados los soldados que hacían blanco desde el muro de Berlín sobre algún incauto que huía del Este a buscar fortuna en el Oeste; muro en el que, por cierto, sirvió Putin.

Yo no soy experta en geopolítica ni profunda conocedora de la historia de Europa del Este pero tengo ojos y oídos, se leer y sobre todo sé entender quién amenza mi estilo de vida y quién lo defiende... Y no necesito a ningún experto en geopolítica para saber que si Ucrania se planteaba pedir su entrada en la OTAN y en la UE no era para amargarle la existencia a los rusos ni para poner tres misiles mirando a Moscú ni mucho menos para agriarle a Putin la jubilación... Era para que no pasara lo que está pasando, era para que Putin supiera que poner una bota en Ucrania era entrar en guerra con la OTAN y la UE y que con eso bastara para que no lo hicera. ¡OTAN no! gritan los de siempre y Borrell responde:

'Los europeos hemos construido la Unión como un jardín a la francesa, ordenadito, bonito, cuidado, pero el resto del mundo es una jungla. Y si no queremos que la jungla se coma nuestro jardín tenemos que espabilar'

A lo mejor ahora algunos de los que gritaban OTAN no porque molaba, porque era tendencia ir contra el imperialismo yanky, comienzan a entrever la realidad: el mundo no es un lugar de paz y si quieres seguridad en tu hogar y en tu jardín tienes que cuidar también lo que sucede en la jungla que te rodea. Líbreme Dios de defender todo lo que se haya podido hacer para civilizar la jungla... y líbreme Dios también de demonizar a la OTAN que lo hizo. 


Sólo una reflexión más, sobre Ucrania: nos llegan videos de Zelensky en su puesto, del parlamento ucraniano abierto incluso en tiempo de guerra, fotos, nombres y apellidos de los caídos en combate, ecos de los que vuelven a Ucrania a luchar por su libertad... Y les llamamos héroes. No lo son. Son más que eso. Los héroes están en los cuentos y en las epopeyas. Ellos son tan humanos como tú o como yo. Humanos a los que la vida ha puesto en una encrucijada terrible y decidieron hacer lo que creen es lo correcto: luchar, no bajar los brazos, no rendir su libertad al tirano. Son admirables. Les debemos un profundo respeto. Y armas para defenderse.

sábado, 19 de febrero de 2022

Es seppuku del PP o por qué pensaron Teodoro García Egea y Pablo Casado que podían cortarle las alas a Isabel Díaz Ayuso sin coste para ellos

Digo seppuku por ponerte un toque de honor al asunto pero lo cierto es que la realidad evidencia que si algo no hay en este suicidio es honor; hay navajeo del más rastrero y zafio, hay denuncias sin pruebas, hay ambición de poder, hay muchas cosas feas y un buen número de antecedentes que hicieron pensar a Teodoro García Egea y Pablo Casado que podían cortarle las alas a Isabel Díaz Ayuso. 

Se equivocaron, no porque no le hayan cortado las alas que eso está por ver, sino porque al hacerlo cavaban su propia tumba ¿cómo pudieron cometer tal error? A nada que se revise la historia del PP la pregunta se comprende que la pregunta es la contraria ¿cómo no cometerlo?

 
La clave de la seguridad de García Egea y y Casado en el éxito de su rastrera operación tiene nombre de mujer, de varias mujeres: Rita Barberá, Esperanza Aguirre y Cristina Cifuentes; esta es la lista a la que quería sumar a Isabel Díaz Ayuso.

Si el PP de Rajoy pudo quitarse del medio a María San Gil cuando se convirtió en una voz disonante frente a la estrategia del partido frente a ETA, si pudo acabar con la carrera política de Esperanza Aguirre con una filtración desde la Hacienda de Montoro a las puertas de unas elecciones locales, si pudieron manchar la reputación de Rita Barberá cuando pasado el tiempo supimos que su pecado no pasó de un bolso de Louis Vuitton, si pudieron poner en cuestión a Cayetana Álvarez de Toledo cuyo nivel intelectual está en la estratosfera comparado con el de los dos ejecutures de Ayuso juntos... ¿por qué no iban ellos, tan listos, jóvenes y guapos, a poder cortarle las alas a Ayuso?

Un apunte: hablo de cortarle las alas porque eso es exactamente lo que pretendían, no querían airear los trapos sucios, querían chantajearla con ellos para que les dejara dirigir el PP madrileño y que renunciara ella sola a presentarse a las próximas elecciones de Madrid, querían que se practicara ella un seppuku cediéndoles amablemente los votos y adhesiones que ha cosechado tras su gestión de la pandemia.

 
Sigamos: ¿por qué no iban a poder cortarle las alas a Ayuso? La respuesta puede ser tan simple o compleja como se quiera pero lo esencial es la diferencia entre Ayuso y las demás: con Rita Barberá y Esperanza Aguirre la diferencia está en el momento de sus carreras políticas: la carrera de un político es como una prueba de ciclismo de montaña y tanto Barberá como Aguirre estaban en el descenso pero Ayuso está, o estaba antes de que García Egea y Casado midieran mal sus fuerzas, todavía en el ascenso; con respecto a Cifuentes la diferencia es doble, por una parte la fortaleza personal, la de Ayuso se está demostrando mayor y por otra parte el apoyo popular, Cifuentes no había logrado sumar tantas adhesiones como Ayuso tras la pandemia.

Dirán algunos: te olvidas de Cayetana Álvarez de Toledo. Y yo les pregunto ¿de verdad alguien cree que acabaron con Cayetana Álvarez de Toledo? Hubo un tiempo en el que pensé que habían acabado con su carrera política, hoy creo que solo con una etapa de su carrera política. Ellos tienen sus días contados en el PP, ella no.

 
Y ahora la pregunta ¿se ve el patrón? Yo lo veo. El feminismo no. ¿Cómo puede el feminismo no ver el patrón? No ahondaré en esto, solo diré que el feminismo o es transversal o no es feminismo, es otra cosa ideológica diferente ubicada a la izquierda del eje político que va de la izquierda a la derecha y que tiene poco o nada que ver con la defensa de los derechos de la mujeres y con la igualdad real.

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Digo todo esto sin saber si hay o no tráfico de influencias en la CAM, sin tener la más mínima información más allá de lo que cuentan, interpretan, callan y malinterpretan los medios de comunicación pero lo cierto es que eso, en este momento político, no me importa por una razón sencilla, eso no está demostrado y si no está demostrado toca aplicar la presunción de inocencia; lo que sí está demostrado es que el PP ha tratado, una vez más, de arruinar la carrera política de una mujer que despunta (o despuntaba) desde el propio partido, una mujer que es (o era) además, el líder más destacado de todo el partido en este momento, el que más apoyo popular y votos obtiene (u obtenía)

Teodoro García Egea y Pablo Casado podrán apuntarse el tanto de haber acabado con la carrera política de Isabel Díaz Ayuso (o no) pero lo que sí podrán, más allá de toda duda, es decir que acabaron con sus carreras políticas y destrozaron el PP por un tiempo todavía indeterminado, reduciendo notablemente si no destruyendo las posibilidades de un gobierno liberal conservador a corto/medio plazo. Y que lo hicieron, además, en el momento en el que el PSOE ha metido hasta la cocina de la estructura del estado a los partidos que quieren destruirlo.

domingo, 31 de octubre de 2021

¿Por qué el PP Nacional quiere controlar a Ayuso y no a Feijóo o a Moreno Bonilla?

Si buscas respuesta a esta pregunta... bienvenido al club; te advierto que no la encontrarás en estas líneas, no al menos una respuesta elaborada a ciencia cierta, me limito a observar el enfrentamiento entre el PP Nacional y el PP de Madrid y tratar de entender qué está pasando y por qué.

Lo primero que no entiendo es el afán en controlar a Ayuso teniendo en cuenta que la presidenta madrileña fue candidata a presidir la Comunidad de Madrid porque así lo decidió la actual dirección nacional del PP, lo lógico sería que tomaran su aplastante victoria en las últimas elecciones madrileñas como un respaldo a la getión de esa dirección nacional (por supuesto no es así pero en política las cosas no siempre son como son sino como parecen y sería muy fácil para el PP Nacional esgrimir el argumento de que tanto Almeida como Ayuso son apuestas de Casado y por tanto sus éxitos son también un poco suyos); ¿creen acaso que ncesita tutela? ¿no la consideran capaz de liderar el PP de Madrid pero sí la Comunidad de Madrid entera? ¿No confían en ella? Partiendo de la base de que ellos fueron quienes la pusieron donde está (me refiero como candidata del PP, a presidir la Comunidad la pusimos los madrileños) cualquier respuesta a estas preguntas se me antoja terrible: si la consideran incapaz porque demuestra que no tienen intención de rodearse de los mejores y si la consideran muy capaz porque son esos quienes demuestran ser incapaces, en todo caso ellos salen perdiendo.

Luego está la comparación con Moreno Bonilla o López Miras: el primero no es que no fuera santo de devoción del núcleo duro de Casado, es que lo era de la propuesta que él venció en las primarias del PP, la de Soraya Sáez de Santamaría y curiosamente no demuestran tanto celo en someterlo como hacen con Ayuso, qué decir de López Miras, al que cuidan y protegen con celo... También podríamos hablar de Feijóo pero, aunque en el PP nacional nadie lo dirá con un micrófono delante, ahí hay un componente regionalista muy grande, es decir, con Feijóo no se atreven porque saben que ellos no serían capaces de mantener el las filas del PP al sector conservador y regionalista de la sociedad gallega como sí hace Feijóo, un líder en el PP de Galicia que fuera de corte nacional y no estuviera siempre, como está Feijóo con el primero Galicia, Galicia por delante y Siempre Galicia en la boca, abriría la puerta al nacimiento de un Partido Nacionalista Gallego inexistente hoy que supondría además, a medio plazo, que el escenario de la política gallega sería más similar al de la catalana o vasca en distribución de voto que al que tenemos actualmente. 

 

                                    Pablo Casado y los barones del PP con mando en plaza. Imagen de El País.

Vuelvo a la pregunta inicial ¿por qué el empeño en someterla a ella como no someten a otros varones con mando en plaza hasta el punto de pretender que no presida el PP regional cuando en el PP todos los candidados a presidir la región presiden el partido? ¿por qué el empeño en someter a la líder regional que ha demostrado tener más apoyo social incluso al nivel de Feijóo habiendo ganado en prácticamente todos los municipios de la región, históricos del PSOE incluidos, en las últimas elecciones? ¿Tiene algo que ver el hecho de que sea mujer? ¿Es que, consciente o inconscientemente, con ella se atreven porque es mujer mientras que con Moreno Bonilla o Feijóo muestran más respeto a su posición y a sus resultados electores, por ende a sus votantes, porque son hombres? Es una posibilidad y deberían cuidarse mucho de dar siquiera esa sensación porque los votantes del PP de Madrid, que son los votantes de Ayuso, podrían sentirse como poco incómodos con esta falta de respeto a la representante a la que han votado mayoritariamente, podrían tomarlo como una falta de respeto incluso a sí mismos y quien sabe si en las próximas elecciones generales en lugar de votar al PP votan a otro partido de centroderecha... Madrid es un importante caladero de voto del PP que el PP podría regalar con lazo y todo a otros... ¿por qué?.

Dejando al margen el asunto del género, insisto, ¿por qué la dirección nacional del PP hace lo que hace con Ayuso? (al margen de lo que haga ella: ella ganó las elecciones, preside la Comunidad y, lógicamente, quiere presidir el PP de Madrid ¿tiene ambiciones a nivel nacional? Si fuera así estaría en su derecho y no sería en modo alguno razón suficiente para dilapidar su éxito actual que es un éxito del PP); obviando, como decía, si hay en el trasfondo de todo esto una cuestión de egos tiznada de testosterona, sólo se me ocurre una explicación y aquí va:

El actual presidente del PP, Pablo Casado, no puede temer a Ayuso y no solo porque la haya puesto él, que eso sería lo de menos, sino porque a Ayuso su propio éxito en Madrid la ata a la región, no enternamente por supuesto, pero sí el tiempo suficiente para poder completar su proyecto y eso significa que, si no es ella misma quien quiere tirar por la borda el inmenso capital político que ha atesorado en un par de años, deberá presentarse a la reelección y cumplir así dos legislaturas al frente de la Comunidad de Madrid (caso de que vuelva a ganar, obviamente); eso significa que en abosluto hay riesgo de que plante batalla ante Casado, vía primarias, para las próximas Generales, no cuadran los tiempos ¿entonces por qué no aprovecha Casado el éxito de Ayuso y se limita, se me ocurre, a ser él quien desarticule las posibilidades de ese capital político haciéndola, por ejemplo, ministra en un hipoténtico gobierno presidido por él para asegurarse su traquilidad futura al frente del PP? 

Aquí cabría cuestionarse la visión y el liderazgo de Casado, sí, pero también la lealtad de los suyos porque a lo que huele todo esto es a matar al mejor posicionado para suceder a Casado (en este caso la mejor posicionada) si él fracasa en las próximas generales (y fracasar sería no gobernar aunque ganase las elecciones); tal vez por eso hay, en la direccción nacional del PP, quien se muere por 'matar' a Ayuso y tal vez por eso líderes regionales como Feijóo o Moreno Bonilla dejan hacer a quienes quieren 'matarla' porque creen que así también les allanan a ellos el camino...

Sea cual sea la razón, o el cúmulo de razones, que explique el enfrentamiento entre el PP nacional y el PP de Madrid, será insuficiente para cualquiera que no apoye al gobierno actual de la nación, es decir, a cualquier persona que sea anti-nacionalista y anti-comunista porque incluso entre los socialdemócratas de toda la vida los hay descontentos con un gobierno que debe lealtad a los comunistas de Podemos y Más País, o a la extrema izquierda nacionalista vasca con claro vínculos con el terrorismo (Bildu) y el independentismo catalán (ERC, Junts...) entre otros; mi deducción lógica de todo esto es que si la dirección nacional del PP actual no es capaz de aglutinar el apoyo de los suyos o antepone hacerlo en las condiciones que se le antojen sin respetar a sus líderes regionales al hecho de hacerlo en sí, difícilmente puede conseguir de la sociedad española un apoyo suficiente para auparlo al gobierno. 

Además, dicho como reflexión final, sea cual sea la razón para haber abierto batalla contra Ayuso en lugar de subirse al carro de su éxito y utilizarlo como lanzadera para un posible éxito electoral del PP en las próximas generales, creo que hay un error de cálculo electoral: más allá de la población de Galicia y Madrid (millones de habitantes de diferencia) no todo el voto de Feijóo será para Casado porque no todos los que confían en Feijóo para frenar a la izquierda gallega, que es nacionalista toda ella, confiarán en Casado para frenar a la izquierda nacional; tampoco todo el voto de Ayuso sería para Casado, al menos no de forma directa, la intención de voto de VOX era superior a los resultados obtenidos en Madrid pero ¿cree Casado que el modo de asegurarse los votos de quienes votaron a Ayuso es matarla? ¿no se le ocurre que con eso solo logrará que en Madrid se vote a su alternativa en lugar de a su asesino?.

domingo, 26 de septiembre de 2021

La sociedad del desencanto: estás siendo programado para ser infeliz y no lo sabes

No sé si es la cultura woke, el mileniarismo, el comunismo travestido de ecologismo, el neoliberalismo o maroto el de la moto, lo que sí veo con nítida claridad es que estamos siendo programados para ser infelices desde nuestra más tierna infancia.

El drama comienza precisamente ahí, en la más tierna infancia porque si antes nos quejábamos de que se fomentaba la competitividad y de las consecuencias que eso tenía tanto para los que ganaban siempre como para los que no ganaban nunca, ahora vemos que se fomenta el igualitarismo hasta el punto de que no es que no gane ninguno, ganan todos y del primero al último salen del colegio con copa, medalla y aplauso popular; todos son geniales, cosa cierta, ergo ninguno lo es ¿dónde queda la motivación? En el País de Nunca Jamás o en el de las Maravillas ¿qué importa esforzarse o no? ¿qué importa medirse y ver hasta donde es uno capaz de llegar si el resultado será siempre el mismo para todos? Ahí comienza a fraguarse la sociedad del desencanto, en el desconocimiento de las posibilidades de cada uno. 

Al no probarse a sí mismos, al ser uniformados ya no en su vestimenta, que eso al fin y a la postre es lo de menos, véase como se uniforman después voluntariamente en las tribus urbanas, sino en su comportamiento los pequeñuelos de Infantil llegan a Primaria sin saber muy bien de qué son capaces y sin tener ni la más remota idea de cuáles son sus habilidades. He ahí la clave del asunto; decía Sir Ken Robinson que la felicidad emana del éxito, es decir, que el hombre es feliz cuando tiene éxito; no hablaba Robinson de éxito en términos de popularidad televisiva o twittera sino del éxito que se deriva del hecho de ser bueno en lo que haces y de que así se te reconozca. Para alcanzar ese mundo feliz de Sir Ken Robinson, que es algo así como la antítesis del mundo feliz que narraba Huxley y al que parecemos dirigirnos cual borregos al matadero, lo que los niños deben descubrir en primer lugar es cuáles son sus habilidades, es decir, qué es lo que se les da bien, para qué tiene más facilidad y ¡he aquí la sorpresa! trabajar precisamente en esas habilidades, desarrollarlas tanto como puedan.

Eso es lo contrario de lo que viene haciendo el sistema educativo, un sistema que a lo que se dedica es a tratar de hacernos mejorar en lo que se nos da mal sin incidir en lo que se nos da bien porque eso se da por hecho... y así se limitan nuestras posibilidades de desarrollo. Y se limitan más si cabe si ante el afán igualitario los niños no llegan a descubrir siquiera para qué tienen más facilidad...

Continuaba Robinson explicando que la clave está en descubrir cuáles son las habilidades del niño, ayudarle a desarrollarlas y que luego, en ese campo, elija ya más concretamente a qué quiere decicarse; de ese modo tendríamos a un adulto que se dedica a algo que le gusta, para lo que tiene facilidad y algo que además ha trabajado. Sería difícil que el éxito no llegara en algún momento, es algo así como la el círculo viciso, la tormenta perfecta del éxito.


Pero, volviendo a Primaria, ya tenemos a los niños sin saber qué se les da bien porque todos han ganado en atletismo, todos son premio de dibujo y todos leen muy bien o muy mal, no importa, el caso es que todos han roto a leer...

Llega secundaria y el mantra es ya solo uno 'estudia y mejor por ciencias que tiene más salida'; ojo con las ingenierías, son lo más de lo más pero muy difíciles, de Humanidades olvídate, no hay salida, ¿leer? psá, los niños tienen otros intereses... Y así se crea el círculo vicioso, el opuesto al círculo virutuoso al que quería encaminarnos Robinson.

Otro de los capítulos estelares del drama es el brutal número de adolescentes que, ya en bachillerato, no tienen ni idea de qué van a estudiar ¿es porque nada les interesa? ¿es porque son la generación del desencanto? ¿es la adolescencia que los tiene oprimidos? ¿el patriarcado? ¿el feminismo radical? Es que no han conocido y desarrollado sus habilidades y por tanto difícilmente van a saber a qué aplicarlas.

Si a todo esto le añadimos condimentos como el constante bombardeo de aquello a lo que tenemos derecho sin que se de ni una sola píldora de las obligaciones inherentes a esos derechos resulta que cuando llegamos a los 20, a los 30 y más allá nos convertimos en una pieza más de la sociedad del desencanto y lo hacemos revelándonos contra el mundo, contra los políticos fachas y contra los comunistas, contra los liberales y por supuesto contra los neoliberales, contra los socialdemócratas y hasta contra los ecologistas, cada cual contra el que le caiga más gordo.

¿Y cómo romper la espiral del desencanto? Dependerá del tramo de la espiral en el que estemos pero tanto si queremos evitar que nuestros hijos se vean inmersos en ella como si queremos ser nosotros los que la abandonemos hemos de tener claro que vamos a remar contracorriente y que si nos paramos a responder a cada perro que nos ladre acabará por llevarnos la corriente...

Definitivamente creo que estamos siendo programados para estar desencantados y sumisos, para conformarnos con nuestro triste destino porque, al fin y al cabo, es para todos igual así que nada se puede hacer... Claro que eso de que nada se puede hacer es cierto solo si nada se hace.

jueves, 12 de agosto de 2021

La socialdemocracia ha muerto ¡larga vida a la socialdemocracia!

 Cuando hablamos de democracias liberales ¿hablamos de democracias liberales? No lo creo y la clave para no creerlo me la ha dado Cristian Campos al decir esto: 'El pacto fundacional de las sociedades liberales modernas es el que dice que, a cambio de la cesión del monopolio de la fuerza y de más de la mitad de los frutos de tu trabajo (impuestos), el Estado te garantiza seguridad, educación y sanidad públicas'.

Si el pacto es ceder más de la mitad de los frutos de tu trabajo para podamos disfrutar de servicios públicos universales (sanidad, educación, seguridad...) no hablamos de liberalismo sino de socialdemocracia y ahí reside el problema que vivimos porque, en el ámbito ideológico, la socialdemocracia ha muerto, tal vez de éxito o de lo que fuera o fuese, el caso es que no le queda ni un solo teórico, ni un ideólogo, ningún propagandista ni ningún paladín. Y es que la socialdemocracia, siendo buena, no lo es tanto para quienes viven hablando de los derechos que tienen por el mero hecho de haber nacido y no mentan ni uno solo de sus deberes como tampoco se menta la soga en casa del ahorcado.

Para un socialdemócrata los impuestos están bien, los servicios públicos también, incluso los subsidios y las becas son bienvenidos pero ¡ojo! esos no son universales, es decir, tienes que ganártelos, exigen un esfuerzo; te damos una beca y te pagamos tus estudios como inversión, no como donación ni como gasto ¿cómo vamos a perder un talento que puede hacer nuestra sociedad mejor porque ha nacido en una familia paupérrima de la España vacía? ¡claro que no! beca al canto para rescatar ese talento... Ahora bien, si eres un vago de tomo y lomo ¿a santo de qué hay que pagarte beca o subsidio alguno? la socialdemocracia es como el Dios cristiano, ayúdate tú para que te ayude yo...

El problema de la muerte de la socialdemocracia viene agrabado por lo que ha sucedido con el espacio ideológico que ocupaba, ese espacio, una vez vacío, podía haberlo ocupado el liberalismo progresista que es lo más parecido a la socialdemocracia clásica pero lamentablemente no ha sido así, ha sido el socialismo trufado de comunismo y con claros matices populistas lo que se ha hecho con el espacio socialdemócrata y por eso el edificio democrático de eso que llamamos democracia liberal se desmorana.

Se desmorona porque nunca fue, de facto, una democracia liberal, los primeros gobiernos del PSOE sentaron las bases de una democracia socialdemócrata que los conservadores, al llegar al poder, respetaron liberalizando, y solo un poco, la economía, nada más. ¿Resultado? la muerte de la socialdemocracia daña la estructura de nuestro edificio democrático, los nacionalistas lo saben y tratan de aprovechar ese daño para acometer el derribo definitivo ¿estamos condenados? sí... o no, pero no veo más que dos opciones:

O bien se impone el socialismo trufado de comunismo y populismo que representan el PSOE de Pedro Sánchez y Podemos, y en ese caso nuestra democracia socialdemócrata está muerta, o bien se imponen las ideas liberales y conservadoras que representan (o tratan de representar o de hacer como que representan...) el PP y VOX y en ese caso habrá que restaurar el edificio para evitar su desplome y después reconstruirlo en base a nuevos parámetros porque, puesto que la socialdemocracia ha muerto, la democracia ha de ser liberal o no será. Y si no es no será ni tan siquiera democracia, convendría que comenzásemos a comprenderlo.