viernes, 18 de noviembre de 2022

El feminismo que fue... y el que todavía es.

Recuerdo cuando el feminismo era Emilia Pardo Bazán y Clara Campoamor, cuando era Virgina Woolf con su habitación propia... y cuando era yo misma a la gresca con mi madre porque mi hermano, que tenía dos años menos que yo, gozaba de más libertades y se le pedían menos cuentas en su adolescencia temprana que a mi en plena pubertad. Pero eso fue hace mucho tiempo, tanto que tenía yo entonces unos 16 años y he cumplido ya los 48.

También recuerdo el momento en el que empezó a escamarme el feminismo que había abrazado apasionadamente aquellos 16 años y con el que seguía felizmente coaligada a los 18, a los 20 y aún unos cuantos años más tarde. Fue cuando se empezó a hablar de sororidad... ¿Por qué? Porque la única batalla feminista que me tocó librar en primera persona fue la luché frente a mi madre ¿y me decían ahora que como ella también era mujer, chitón? Ah no. Por ahí no iba yo a pasar. Libertad es libertad y quien intente coartar la mía, me importaba (y me importa) poco si era hombre, mujer o del sexo o género que pueda o quiera ser, faltaría más.

Me parecía evidente que el feminismo estaba tomando partido de un modo incomprensible, que estaba siendo penetrado por una ideología de izquierda radical que lo que hacía era viciar la esencia misma del feminismo; cabe que hubiera un tiempo en el que esto fuera discutible, hoy no, hoy cuando se puede llamar pirada y asesina a Ayuso por ser de derechas sin que ni a una feminista se le mueva una ceja pero resulta ser machismo critiar alguna medida que defienda la izquierda, no.

 
Y eso que ya era eviendente es estos días dolorosamente visible aunque pocos periodistas lo señalen (por razones que solo ellos saben): las mismas mujeres que toman las calles cada 8 de marzo, que las tomaron incluso en 2019 ya con la pandemia en plena ebullición porque 'el machismo mata más que el coronavirus', esas mismas mujeres callan hoy y se esconden o, a lo sumo, critican desde la moderación que tanto gusta a Feijóo (salvo alguna honrosa excepción), y desde luego no toman las calles ahora que saben, porque ya lo saben, está ocurriendo, que con la ley del sí es sí se han reducido las penas a violadores y agresores sexuales, desde esa ley no sólo sale más barato agredir sexualmente a una mujer sino que, si has sido juzgado por ese delito, puedes pedir revisión de pena y ver reducida tu condena.

El día que descubramos que no hay partido político ni sindicato que nos represente por siempre jamás, el día que nos demos cuenta de que lo importante es defender nuestros intereses como ciudadanas libres y votar y actuar en nuestro beneficio y no en beneficio de un bien supuestamente mayor, vagamente descrito y que acaba con unos pocos estrenando chalet y muchos delincuentes viéndose beneficiados, ese día igual ya es tarde pero bien estará ser conscientes de que hemos vendido barata nuestra libertad.

jueves, 17 de noviembre de 2022

Lo impensable.

Jamás pensé, después de la indignación que vi y sentí tras el asesinato de Miguel Ángel Blanco, que Bildu sería socio de gobierno de nadie, ni que nadie se atrevería a facilitar la vida a los terroristas que no colaboraran con la justicia. Pero lo estoy viendo, está ocurriendo.

Nunca pensé, aun después de ver a tantos negar la conveniencia de la pena de prisión permanente revisable, que nadie se atreviera a reducir las penas por violación y agresión sexual; menos aún que lo haría el feminismo militante. Pero lo estoy viendo, está ocurriendo.

No pensé, después de ver el terrorismo callejero en Barcelona alentado por el independentismo y una manifestación histórica que sacó a un millón de personas a la calle a pedir prisión para Puigdemont, que nadie se fuera a atrever a indultar a los sediciosos ni mucho menos a anular el delito de sedición para que cuando, como prometen, lo vuelvan a hacer, les salga gratis. Pero lo estoy viendo, está ocurriendo.


Pensé, aunque me negué a creerlo, que vería a una región entera, la catalana, pasarse por el arco del triunfo una resolución de los tribunales que concede a los padres el derecho a que sus hijos estudien un 25% de tu tiempo en catalán, ni que se perseguiría a los niños en el patio del colegio por no hablar catalán sin que le cueste ni medio disgusto a nadie, salvo a los perseguidos. Pero lo estoy viendo, está ocurriendo.

Pensé que un discurso tan rastrero como el que propone mantener memoria perenne de la dictadura que terminó en los años 70 del siglo pasado y un solmene olvido de los asesinatos terroristas que se estuvieron cometiendo hasta el 30 de julio de 2009, haría aguas, no tendría éxito más que entre los terroristas, independentistas y en la izquierda más sectaria. Pero lo estoy viendo, está ocurriendo, es el discurso hegemónico.

Y todo esto no está ocurriendo por casualidad, está ocurriendo porque Sánchez elegió gobernar con quienes defienden lo impensable y, transcurrida la campaña electoral en la que aseguró lo contrario, dedicarse también él a defender e implementar lo impensable.

Pero lo peor, siendo de una gravedad superlativa, no es eso; lo peor es la profunda melancolía aliñada con toques de desesperación que despierta la oposición en quienes nos oponemos a lo impensable...

martes, 15 de noviembre de 2022

'No somos la solución a tu impotencia política'.

'No somos la solución a tu impotencia política'. Eso le dijo García Page a Feijóo y lo cierto es que le respondió en los términos que el popular merece; lo que no tengo tan claro es que Page sea consciente de que también se retrató a sí mismo al hablar en esos términos.

Cuando uno quiere liderar un cambio político, como se supone que quiere hacer Nuñez Feijóo convirtiéndose en el próximo presidente de gobierno para implementar una agenda que difiere en lo esencial de la que mantiene el presidente actual, no basta con que tu partido te apoye o tú muestres hechuras de líder, eso podría ser suficiente en un tiempo de aburrido turnismo pero no es ese, ni mucho menos, el momento político que vivimos.

Feijóo señala la gravedad de las decisiones que está tomando el gobierno de Sánchez... desde la moderación, tanto es así que en los días en los que se habla de reducir las penas por malversación él habla de cambiar los coches de combustión viejos por otros nuevos; no parece tener prisa ni urgencia alguna y, lo peor, o bien ha perdido el sentido común que se le presuponía o cree que somos los votantes los que no lo tenemos: desprecia a VOX y a Cs (quienes le vimos hacer campaña en Galicia contra Cristina Losada sabemos que en ese terreno se mueve de escándalo) y dice que va a hacer cosas como recuperar el delito de sedición... ¿con quién va a aprobar tal cosa? ¿Con el PNV?.

Además, al mandar a sus huestes a visitar las zonas que habitan, y regentan, barones socialistas para tratar de moverlos contra Sánchez demuestra varias cosas: la primera de todas ellas es que sabe la gravedad del momento en que vivimos (un alivio...) y la segunda es que no quiere salvar este difícil momento con VOX sino con el apoyo de lo que haya en el partido socialista, si es que hay algo, que no se haya rendido a Sánchez ¿por qué? ¿cree Feijóo que 'mancha' más VOX que el PSOE que aceptó los pactos con secesionistas y terroristas y, una vez firmados, cumplió aquello a que esos pactos de sangre le obligaban? ¿Cree también Feijóo que el bipartidismo en el que siempre mandaban los mismos, es decir, los nacionalistas, es lo que mejor le viene a una España en la que el regionalismo se está comiendo al sentido común?.

Le dijo bien Page a Feijóo, ellos no son solución a la impotencia política de Feijóo ni alternativa a Sánchez, si lo fueran la foto de Lastra y Simancas con Bildu hubiera tumbado a este gobierno antes incluso de que se sentara en la Moncloa.

Y a eso voy ¿no se da cuenta Page de que al tiempo que le propinaba un zasca monumental a Feijóo se retrataba a sí mismo tan impotente como al gallego? Page siempre ha pataleado contra Sánchez, a veces con más elocuencia, a veces de modo más silente pero es verdad que nunca se ha portado como una pedrette ¿y de qué le ha servido eso a nadie? De nada en absoluto.

El PSOE de Pedro Sánchez, el único que hay, quiere convencernos de que se puede pactar con Podemos y los comunistas denostados en Europa por los muertos y la miseria que dejan a su paso, con los terroristas de Bildu y con los nacionalistas catalanes que han dado, de facto, un golpe de estado pero que es muy radical pactar con VOX. Claro que eso se entiende, ese planteamiento los mantendría eternamente en el poder ¿cómo no defenderlo? El problema es que ese planteamiento, al participar en la demonización de VOX, también lo defiende el PP, no digamos ya cuando Feijóo ha tenido las pocas luces de reconocer que está en conversaciones con el PNV, como si los recogenueces no fueran los responsables últimos de la caída de Rajoy, el ascenso de Sánchez, y el lío morrocotudo en que vivimos actualmente.

Déjenme que les resuma precisamente eso, el lío: tenemos un gobierno Frankenstein que incluye a partidos que atacan la sobernía nacional; esa coalición está liderada por un partido, el PSOE, que, dicen, tiene en su seno a gentes contrarias a estos pactos, gentes que son como las brujas, habelas hailas pero nadie las ha visto; frente a esta coalición tenemos a tres partidos, uno en vías de extinción por errores propios y acciones ajenas, otro que dice que es muy moderado y confía, cosa natural estando liderado por un gallego, en esas brujas que habelas hailas para moverle la silla al líder de la coalición Frankenstein; y en tercer lugar a un partido que parece perder fuelle, depende al portavoz que saquen parece que estás viendo el nodo y, lo que es peor, se andan con miramientos con el PP, ofendidos porque los demonizan como hace la izquierda y a la vez sin querer arriesgarse a que se rompan los puentes como ocurrió cuando Casado perdió la cabeza y, a la postre, la silla.


¿En qué situación nos deja esto? En la misma que hemos estado todos los años de democracia en España: a los pies de las minorías nacionalistas y regionalistas, toda una nación de casi 50 millones de almas en manos de cuatro o cinco minorías nacionalistas ¿cómo es posible? Otro día podemos hablar de la ley electoral pero hoy nos quedamos en lo básico, si los que no quieren que nos gobiernen Bildu y ERC o bien callan y otorgan, o no callan pero otorgan igualmente o ni callan ni otorgan... ni nada, el resultado es evidente, nos gobernarán Bildu y ERC hasta que hayan esquilmado al estado (ese que mantienes tú con tus impuestos) y lo rompan definitivamente.

Si no es este el momento de poner pie en pared no sé cuándo lo será...

lunes, 14 de noviembre de 2022

Día Mundial de la Diabetes: 101 años de insulina.

Para quienes no saben de la diabetes más que la padecía su abuela y que por eso se tomaba una pastilla cada mañana o salía a caminar después de comer, que se cumplan 101 años del descubrimiento de la insulina es un aniversario como otro cualquiera o como ningún otro en particular pero para quienes sabemos lo que es la diabetes tipo 1, para quienes hemos tenido que escuchar ese diagnóstico aplicado a nuestros hijos, ese aniversario merece más celebración que la Navidad de principio a fin o que cualquier compleaños porque para un diabético tipo 1, sin insulina sinténtica, los cumpleaños estarían contados.

Ese aniversario es la razón por la que se celebra tal día como hoy, 14 de  noviembre, el Día Mundial de la Diabetes, porque tal día como hoy nacía Frederick Banting, el hombre destinado a descubrir la insulina junto con Charles Best.

La diabetes es una pandemia silenciosa, no nos confina porque no es contagiosa y porque se va expandiendo silente, discretamente... eso es así en la mayoría de los casos de diabetes; no da miedo a pesar de ser temible porque es ya como un accesorio más ¿quién no tiene 'algo de azúcar' o de colesterol llegada cierta edad? Y después vendrán los llantos, cuando ya sea tarde y es que si algo no hay que olvidar jamás es que el mayor porcentaje de gentes que pierden la vista o los riñones son diabéticos, es por la diabetes, es la diabetes.

Pero hay otros pacientes que no tienen ese tiempo de aviso, ese análisis que sale mal, esos consejos del médico de familia para controlar los niveles de azúcar como comer de modo saludable o caminar a diario, esa pastilla que trata de ayudar a nuestro cuerpo... No tienen nada de eso porque su diabetes es distinta, es autoinmune, se produce cuando su sistema inmune decide, por razones que son todavía hoy desconocidas, que las células beta del páncreas, responsables de la secreción de insulina, son el enemigo y en un plazo corto de tiempo acaba con ellas; no hay tratamiento, cura ni solución a este proceso, cuando la diabetes tipo 1 se presenta lo hace para acompañar a su huésped el resto de su vida y lo único que este puede hacer, debe hacer, tiene que que hacer es aprender a vivir con tan incómoda y peligrosa compañera.

Y por eso, porque la diabetes es la verdadera pandemia del S.XXI y porque los diabéticos tipo 1 necesitan herramientas que les hagan su vida más fácil, hoy toca celebrar el Día Mundial de la Diabetes ¿qué necesitamos? 

INVESTIGACIÓN, INVESTIGACIÓN E INVESTIGACIÓN.
Eso así, para empezar, porque la insulina salva la vida de miles de diabéticos tipo 1 pero seguimos sin saber por qué desarrollan esa enfermedad ni cómo evitarla.

EDUCACIÓN DIABETOLÓGICA.
Porque lo primero que necesitamos ante un diagnóstico de diabetes, no digamos ya si se trata de diabetes tipo 1, es entender lo que nos pasa, por qué nos pasa tanto si es por algo que podemos evitar como si no es así y cómo manejar la diabetes para que ella no nos maneje a nosotros. No solo necesitamos aprender a calcular dosis de insulina, también conocer los hidratos de carbono rápidos y lentos, calcularlos por raciones, entender como las grasas saludables pueden jugar a nuestro favor, el saludable efecto de la actividad física sobre la resistencia a la insulina... Necesitamos entender las gráficas de un sensor de medición continua de glucosa, el manejo técnico y médico de una bomba de insulina... Para un diabético la educación diabetológica es vida.

INVERSIÓN, INVERSIÓN, INVERSIÓN.
Porque para vivir con diabetes tipo 1 no basta con un glucómetro y una pluma de insulina, se necesita contar con herramientas como sensores de medición continua de glucosa y bombas de insulina, e insisto en la palabra, inversión, no gasto ¿por qué? Porque una diabetes bien controlada reduce notablemente el desarrollo de patologías asociadas a esta enfermedad que, en los casos más graves, incluyen la ceguera o la pérdida de la funcionalidad de los riñones por no hablar del daño en extremidades y corazón, patologías cuyo tratamiento será más costoso que los sensores de medición continua de glucosa...

La diabetes no se cura, no se quita, no se deja atrás; la tipo 1 es exigente en su tratamiento, la tipo 2, a poco que se la descuide, también ¿recordáis aquello de 'mata más el machismo que el coronavirus'? No quiero saber cuánto mata la diabetes, quiero que seamos más conscientes de su existencia y de la necesidad de cuidarnos y de cuidar a quienes la padecen, de la importancia que tienen las enfermeras en los centros escolares, de lo necesaria que es la educación diabetológica para todos los pacientes de diabetes...

La diabetes tipo 1 empieza, en la mayor parte de los casos, en la infancia y sí, es posible tener un hijo sano y estupendo y que a los 10 años se convierta en un enfermo crónico que padece una enfermedad grave como es la diabetes (puedo dar fe de ello...) y entonces no hay opción de esconderse, de decir 'no pasa nada, yo me ocupo' porque por mucho que te ocupes, si quieres que tu hijo tenga una vida plena y feliz necesita tener también autonomía, una autonomía que solo llegará de la mano de una educación diabetológica en condiciones.

Por eso, porque la educación diabetológica en niños que padecen diabetes tipo 1 es vital, he participado en la presentación de un videojuego que va de eso, de aprender acerca de la diabetes: Glucozor. Es un juego gratuito, divertido e interesante y lo encontrarás tanto para IOS como para Android.

Presentación Glucozor

Y tamibén por eso cierro este post con un agradecimiento al equipo de endocrinología infantil del Hospital de Getafe, por su ayuda, por su apoyo, por su paciencia, por estar también al otro lado del teléfono en los días malos, por tanto como nos han enseñado, gracias.


miércoles, 9 de noviembre de 2022

¿Telemedicina? Sí, gracias.

Ahora que se ha puesto de moda echar pestes sobre la telemedicina porque ya no es una necesidad de los pacientes como lo fue durante la pandemia, habría que poner las cosas en su sitio y valorar los diferentes servicios sanitarios en su justa medida.

Titulo '¿Telemedicina? Sí, gracias' porque hay situaciones en las que este servicio no sólo es perfectamente funcional sino que cualquier otro sería imposible ¿un ejemplo? La diabetes tipo 1 en niños.

En el hospital se Getafe ofrecen un servicio que podríamos considerar de telemedicina en relación con los niños que padecen diabetes tipo 1: además de las revisiones trimestrales correspondientes te facilitan un número de teléfono móvil en el que puedes localizar al equipo que atiende a tu hijo (normalmente a la enfermera de educación diabetológica pero cuando ella no está el móvil lo tienen en endocrinología pediátrica); no es un servicio 24 horas, ni falta que hace, pero sabes que puedes recurrir a él, sin cita previa, de 8 a 3 en días laborales ¿y por qué es tan importante? Porque no siempre necesitas que el médico te vea.

En el ejemplo del que hablo sucede precisamente eso, no necesitamos que la enfermera ni las endocrinas vean a los niños un día sí y otro también pero sí necesitamos hablar con ellas si, por ejemplo, la glucemia del niño se descompensa y no nos sentimos seguros a la hora de cambiar la pauta de insulina que nos han dado, para eso nos basta una llamada telefónica porque, además, el equipo de endocrinología puede meterse en la web que corresponda según el sensor de glucosa que lleve el niño, ver la descarga completa de la glucemia en los días que sea necesario y completar con nosotros la información que ahí puede faltar y después así, por teléfono, sin que nos tengamos que estar trasladando ni sacando al niño del colegio, ajustamos la pauta de insulina...

Y quien dice ajustar la pauta de insulina cuando la glucemia se descompensa dice cualquier otra duda que los padres podamos tener porque la diabetes tipo 1 es una enfermedad que no se cura, se vive con ella  y para vivir bien con ella hay que aprender, aprender y aprender y tener a una llamada de teléfono a tu educadora en diabetes 5 días a la semana me parece magnífico, una tranquilidad inmensa tanto en épocas en las que de verdad necesitas su seguimiento diario (cuando acaban de ponerle la bomba de insulina al niño, por ejemplo, o cuando se pilla un resfriado, no digamos ya una gripe, y su glucemia se convierte en algo incontrolable...) como en las que todo marcha y pasan semanas sin llamar.

¿Quiero decir con esto que hay que ir al médico por teléfono o videollamada por sistema? Pues no, sólo digo que que demonizar la telemedicina es de una irresponsabilidad mayúscula.