domingo, 22 de marzo de 2020

Lo que no vamos a perdonar jamás...

Estamos encerrados, confinados en nuestras casas, y cumplimos casi religiosamente este confinamiento porque sabemos, ahora sí, que nos va la vida en ello, la de nuestros mayores y nuestros enfermos crónicos para empezar y, tras ellos, la de todos los demás.

Y en medio de este encierro que dura una semana y que sabemos que durará al menos tres más, leemos titulares como 'no se perdonará a quien trate de sacar rédito político de esta tragedia' y pienso que es cierto, muy cierto, no se perdonará jamás a quien trate de hacer política ahora en lugar de gestionar el desastre para contener, en la medida de lo posible, sus efectos... y cuánto más lo pienso, más cosas que no perdonaremos jamás se me ocurren, tantas que he decidido hacer la lista, no voy a señalar culpables, que cada cual decida lo que perdona y lo que no y quien es el responsable último de que sucediera.


1. No perdonaremos jamás aquel aviso que decía que si llegabas a España desde zonas de riesgo y no tenías síntomas podías hacer vida normal.


2. No perdonaremos que las decisiones que salvan vidas llegaran cuando ya estábamos 'no enterrando' a nuestros muertos por el riesgo de contagio ni que se minusvalorara el riesgo de la pandemia en nuestro país cuando Italia se moría ya a gritos y se permitieran actos multitudinarios como las manifestaciones del 8M, el mítin de VOX, los partidos de fútbol y otros deportes con público, las fiestas y discotecas...

El 27 de febrero en una encuesta de La Vanguardia (que puedes consultar aquí) que respondieron más de 220.000 personas, más del 70% reconocía haber tomado medidas de prevención frente al coronavius, demostrado está que no eran alarmistas...
3. No perdonaremos que los niños siguieran yendo al colegio a pesar de que ya había pruebas de contagio local porque 'no son población de riesgo'... sin recordar ni valorar que entre los niños que van al colegio cada día HAY ENFERMOS CRÓNICOS.


4. No perdonaremos que pusieran subtítulos a nuestros aplausos de las 8 de la tarde ciñéndolos a la sanidad pública cuando la privada estaba ya embarcada en la lucha contra el coronarivus ni perdonadremos que trataran de darles significación política cuando no son más que el agradecimiento a quienes se juegan su salud para que nosotros preservemos la nuestra.

5. No perdonaremos a quienes no sólo obviaron la iniciativa privada sino que la ningunearon y criticaron (Gracias Inditex, gracias Mango... por poner sólo un par de ejemplos, hay muchos más); tampoco a quienes apedrearon a la cadena de suministro de alimentación, no ahora que a pesar de todo y de todos vemos nuestros supermercados abastecidos.

6. No perdonaremos a quienes nos mientan.

7. No perdonaremos a quienes respondan a intereses ideológicos o económicos por encima del interés sanitario y humano.

8. No perdonaremos a quienes traten de manipular nuestra opinión o adueñarse de nuestros balcones ni tampoco a quienes juzguen nuestra rabia, nuestra desesperación o nuestro miedo.

9. No perdonaremos a los que pongan más palos en las ruedas que soluciones sobre la mesa.

10. No perdonaremos a quienes no sean capaces de reconocer sus errores, sobreponerse a ellos y solucionarlos en la medida de lo posible, ni a quienes prefieran justificar lo injustificable.

11. Y, por encima de todo, no perdonaremos a quienes no gestionen razonablemente bien este desastre... a quienes se encojan en lugar de crecerse ante su magnitud ni a quienes piensen más en su futuro que en el presente de todos.

12. No, tampoco perdonaremos a quienes confundan el respeto democrático de los españoles a sus instituciones, más allá de la crítica, con el sometimiento; somos latinos, sí, pero también europeos, somos emocionales, sí, pero también somos pragmáticos y en tiempos de emergencia sabemos valorar, por encima de todo, a quien aporta soluciones rápidas, la literatura la dejamos para la esfera íntima y personal, no para la política en el momento en el que la política tiene que ser más pragmática y resolutiva que nunca.

 
Tal vez haya quien perdonará algunas de estas cosas y en cambio no perdonará otras, cada persona es un mundo, todos tenemos nuestra visión de lo ocurrido y vamos construyendo día a día la vivencia de lo que va ocurriendo pero más allá de lo que perdonemos o no, es más, aunque lo perdonemos todo porque, al fin y al cabo, todos somos mortales humanos sujetos al error... la responsabilidad es algo que no puede dejar de exigirse y asumirse.

No, no creo que haya ningún brujo malvado en ningún lugar que haya creado este desastre ni nadie que se alegre de ello pero sí creo que hubo quien no lo vio venir y me importa poco si fue por poca o mala información o por ceguera ideológica, quien tenía la responsabilidad de protegernos y a todas luces erró en el modo de hacerlo (insisto, por poca o mala información, por errores científicos o de los expertos, por ceguera ideológica, no importan las razones) deberá asumirla, podrá presentar como eximente una magnífica gestión a posteriori... si es que logra acometerla. Nada más. Y nada menos.

Nada menos, sí, porque si en algo dicen la verdad nuestros responsables políticos es en la magnitud de lo que está por llegar: faltan muertos por llegar, faltan familias por romperse de dolor sin poder despedirse ni enterrar a esos muertos para comenzar su duelo, faltan pérdidas de trabajo por llegar, faltan autónomos y pymes por quebrar.. falta tanto malo que necesitamos ya no lo bueno, sino lo mejor de nosotros mismos y a los mejores de nosotros al frente para reconstruirnos... ¿dónde están? ¡que se presenten! porque para perdonar o no ya habrá tiempo pero para salir adelante no hay un minuto que perder.

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