sábado, 23 de noviembre de 2019

España no suma.

No, España no suma por mucho que lo pida Cayetana Álvarez de Toledo ¿y por qué? porque también lo pide Nuñez Feijoó y, aunque a Ciudadanos decida ahondar en sus errores y sumar, el resultado será el que titula esta noticia: España no suma.



Pensar que España suma es pensar en izquierdas y derechas, en bipartidismo, pero basta ver los resultados electorales con un poco de detenimiento y criterio para saber que ese camino es ya una vía muerta porque tanto PSOE como PP son zombies, están muertos, pero todavía no lo saben porque la falsa ilusión de ser los más votados les hace pensar que pueden salvarse, salvar el bipartidismo... y no es cierto, al menos yo no creo que lo sea.


Si el bipartidismo estuviera vivo en esta repetición electoral PP y PSOE habrían salido reforzados de verdad y no ha sido así, lo parece, pero no es cierto y me explico:

- Por la izquierda el panorama parece muy estable, el PSOE (en manos de su militancia que no de sus votantes) ha marcado su techo y éste está en los 120 escaños, la izquierda radical, Unida en Podemos o dividida con Más País, también tiene ya una base electoral más o menos estable que no le alcanza para ir más allá de los 40 escaños. El PSOE mintió durante la campaña electoral vistiéndose de moderado para quedarse con el centro político y su estrategia se ha demostrado un rotundo fracaso ¿por qué? porque la mentira no coló, mientras el PSOE esté en manos de sus militantes, no porque éstos sean el diablo vestido de azul sino porque son siempre la parte más radical e ideologizada de cualquier partido, no volverá a rascar voto del centro.


- El panorama por la derecha no me parece estable, la entrada en juego de un partido de centro como Ciudadanos pudo hacer algo de daño a derecha o izquierda pero no movía los cimientos del sistema porque cabía la posibilidad de que ese centro se convirtiera en un jugador más para completar mayorías, no para destrozarlas, en cambio la entrada en juego de VOX ha tenido en la derecha un efecto similar al que tuvo la llegada de Podemos por la izquierda en su día; en mi opinión los 52 escaños de VOX equivalen a los 70 que sacó Podemos en su día y creo que le pueden durar lo mismo, una legislatura (que además se anticipa corta). El PP ha crecido pero es un crecimiento de rémora, después del mayor descalabro de su historia, mayor incluso que el de Pedro Sánchez cuando sacó el peor resultado del PSOE en su historia con poco más de 80 escaños, no cabía más que crecer, aunque fuera poco y fue muy poco si tenemos en cuenta el descalabro del centro: hubo un millón y medio de votantes que, a pesar de los errores de Cs y de la campaña de desprestigio que sufrieron con actos propios y ajenos, se quedó en el centro, un millón más optó por quedarse en casa y el resto (entorno a un millón y medio) se repartió por el arco parlamentario, una parte mínima en la izquierda, algo más en VOX, demostrando que no es un voto ideologizado, y sólo medio millón en el PP. Esa es la razón por la que creo, estoy convencida de ello, que España no suma: lo que había en Cs que quería sumar con la derecha ya se ha ido a la derecha, lo mismo sucede con lo que quería sumar con la izquierda, ya se ha ido (y por cierto era muy poco...), lo que queda no quiere sumar con lo que hay y ahí tiene el reto Cs, sumar esos dos millones y medio de votantes y trabajar por crecer...


Pero ¿por qué España no suma? no suma porque la sombra del bipartidismo es alargada y las huellas de sus desmanes están muy a la vista; nombraba yo al principio a Feijoó, el gran hacedor de la inmersión lingüística en Galicia ¡imposible sumar con él! ¡pero si tiene Galicia ganada! pensarán... y yo digo que no, no la tiene ganada, la tiene secuestrada porque los gallegos no pueden elegir, es decir, pueden elegir entre el nacionalismo del Bloque o de las Mareas, el socialismo coaligado con ese nacionalismo que es el PSOE o el PP convertido en un PNV o una Convergencia a la gallega, en lo que se quiere convertir el PP Vasco que, por la fuerte presencia del PNV, claro, no puede; ante ese panorama se elige siempre al menos malo pero eso no lo hace bueno ni mucho menos lo convierte en el aliado perfecto para liderar eso que llaman la reconstrucción del centro derecha.



Conclusión: España no suma del modo en el que Cayetana Álvarez de Toledo cree, no suma con el PP tratando de ocupar el espacio que le tocaba cuando sólo había bipartidismo, es más, por ese camino sólo iremos a un PP con un techo electoral similar al que tiene el PSOE actualmente y un VOX fuerte que se convertirá, como Podemos, en una piedra en el zapato de la democracia porque son partidos con los que sólo se puede gobernar desde el extremo del espectro ideológico que ocupan.

Claro que cabe otra posibilidad, cabe que el PP sea el partido conservador que se siempre ha sido pero un partido conservador renovado y moderno, ese que llaman 'el PP de Pablo Casado', el que podría liderar gente como Bea Fanjul o la propia Cayetana y en el que Feijoó, Alonso y demás hijos del Marianismo no pintan nada bueno; si lo hacen así VOX bajará y el PP crecerá ¿dejando sitio al centro político? sí, dejando sitio a un centro político fuerte, tal vez no el de los 57 escaños de Cs en abril pero sí mayor que el de los 10 escaños actuales y entonces será los extremos y los nacionalismos los que se queden fuera de juego y las mayorías serán hacia la izquierda o hacia la derecha pero siempre con un pie en el centro y por tanto siempre más representativas de lo que es en realidad la sociedad española.

Pero para llegar a ésto haría falta mucha inteligencia política en el PP y en Cs para empezar, también en el PSOE ¿la hay? lo cierto es que no lo sé, Cs y el PSOE tuvieron una magnífica oportunidad de formar un gobierno estable de centro izquierda, al PSOE le faltó inteligencia política y audacia honesta y le sobró soberbia para buscar ese gobierno y Cs le faltó cintura para desenmascarar al PSOE, el mosqueo del electorado fue tal que el centro político se volatilizó y la izquierda bajó, ahora nos queda ver si el centro se recompone y sobrevive y si por la izquierda la estabilidad de fuerzas es la que tenemos actualmente o sus próximos pasos hacen que también ahí haya movimiento de tierras en próximas elecciones.



En definitiva, yo estoy con Rubén Amón (quien crea que no es de izquierdas que se lo haga mirar...), con Luis Herrero (quien crea que no es de derechas que se lo haga mirar), ambos votantes de Cs en las pasadas elecciones porque el centro importa, porque cuanto más importe el centro menos importarán los extremos, porque los errores de Rivera al tratar de convertir el centro en la derecha no pueden llevarnos a volatilizar el centro (conformémonos con la asunción de responsabilidades de la dirección de Cs), porque tragarnos el 'Cs cabe en el PP' de Feijoó nos condena a la España de rojos y azules, que no al bipartidismo (nótese que no es lo mismo sino mucho peor, escuchen sino con atención a VOX y a Podemos o a un PSOE dirigido por su militancia más radical) y sobre todo, lo que debe hacer pensar al PP Catalán con Cayetana Álvarez de Toledo al frente, porque pueden tragarse a Cs y descubrir después que han sumado un cascarón vacío y que el millón y medio de votantes que tiene a día de hoy Cs se ha ido con el millón que optó por la abstención en las pasadas elecciones.

Créame, señora Álvarez de Toledo (@cayetanaAT), hay votantes de Cs que nunca han sido votantes conservadores y que nunca van a ser votantes del PNV o la Convergencia a la gallega que es, de facto, el PP en Galicia; si en este punto duda de mi, pregunte a las gentes de Hablemos Español y Galicia Bilingüe (@GaliciaBilingue).


No, nunca me gustó ver la política nacional en manos de las minorías nacionalistas, tampoco me gusta verla en manos de la izquierda radical (los comunistas) ni de la derecha más conservadora (VOX), y sí, sí me gustaría verla en manos de una izquierda socialdemócrata como fue el PSOE hasta Zapatero, de una derecha conservadora como la que ha representado el PP y de un centro liberal como ha tratado de ser Cs (hasta que le saltó el muelle a Rivera con eso de sustituir al PP); ¿es posible reconstruir ese inmenso centro que va de la derecha conservadora a la socialdemocracia pasando por el liberalismo? no lo sé, pero de lo que estoy convencida es de que, para que sea posible, hay tres cosas que tenemos que ver y al menos yo no las veo:

- Que le PP deja de mirar a Cs y al centro y se mira a sí mismo y a sus votantes.
- Que Cs articula un discurso liberal progresista y centrado, rotundo frente al nacionalismo y negociador con socialdemócratas y conservadores.

- Que el PSOE vuelve a sus posiciones socialdemócratas ¿a qué me refiero? a que sea más o menos leal con lo que dijo en la última campaña electoral.

Lo que veo respecto al primer punto es que el PP quiere ocupar el lugar de Cs y, si persiste en el intento, igual lo logra y se queda en 10 escaños dejando toda la derecha a Vox.
Respecto al segundo punto no veo nada pero habrá que conceder el beneficio de la duda a Cs y darle un tiempo de 'gracia' para que decida si y cómo reposicionarse.
Y en lo tocante al último punto... no lo veo, no mientras quien mande en el PSOE sea quien lo ha puesto en manos de sus militantes arrebatándoselo a sus votantes y, ojo, cuando los votantes se den cuenta de esto, cabe que el PSOE descubra un nuevo suelo electoral...


Sólo una reflexión final: conviene no olvidar que desde los extremos se lucha mejor... nadie amenaza tu espalda y tus valores, como son de máximos, son claros para todo el mundo, en cambio moverse en posiciones moderadas tiene más complejidad pero si me mira el resultado electoral es evidente que la mayor parte de los votantes están, todavía, en ese gran centro moderado que va desde los conservadores clásicos a los socialdemócratas, es decir, del PP al PSOE pasando por Cs, dividir ese gran bloque en grupos con posiciones irreconciliables olvidando lo que viene por la derecha y por la izquierda me parece un error de libro que estamos prestos a cometer.

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