lunes, 25 de noviembre de 2019

Nos estamos cargando la democracia representativa 'sin querer'.

¿Y si nos cargamos la democracia representativa qué nos queda? algún incauto responderá ¡democracia! son los que entienden la democracia sólo en su forma pero no en su fondo y como el fondo no lo ven, les basta con la forma, para ellos la democracia son las urnas y el voto nada más.

Verán, nuestra forma de gobierno, más allá de ser una monarquía parlamentaria, es una democracia representativa, es decir, los ciudadanos elegimos mediante el voto a quienes van a representarnos durante una legislatura (cuatro años), los elegidos se convierten en nuestros representantes pero ¡ojo! no representan exclusivamente a quienes los han votado, nos representan a todos los españoles y se espera de ellos que trabajen por el bien común, es decir, de TODOS los ciudadanos; es más, la representatividad es tal, que el acta de cada diputado es suya y no de su partido de modo que cada diputado puede, en un momento dado, actuar en conciencia y si ve que algo que va a votar su grupo parlamentario atenta contra los intereses de todos lo españoles no sólo puede sino que debe denunciarlo y votar en conciencia y no en obediencia al partido.



El problema comienza en el momento en que el diputado en cuestión, si bien se sabe representante de todos los españoles, sabe también que quien lo pone o quita de las listas electorales no son los votantes sino el partido y ahí surge un claro conflicto de intereses y, como nadie quiere que lo quiten de las listas, el voto en conciencia se convierte en una utopía.

Ese punto que marcábamos como el inicial del problema que planteamos -la muerte de la democracia representativa- abre dos caminos, el primero el de las listas abiertas, es decir, poder elegir para el congreso a los diputados y no sólo a los partidos, como sucede con el Senado y el segundo la democracia interna de los partidos.

Comenzamos por el segundo porque ahí reside el corazón de este lío: cuando hablábamos una y otra vez de la falta de democracia interna de los partidos nos referíamos al dedazo de Fraga designando a Aznar o al de Aznar designando a Rajoy, ese tipo de designaciones regias mueren al entrar en juego las primarias y, hasta ahí, la cosa pinta bien: los militantes confenccionan a golpe de voto sus listas electorales y los seleccionados presentan la propuesta a todos los españoles.


Pero no contentos con eso, los partidos deciden llevar más allá su democracia interna y no sólo consultan a sus afiliados acerca de las listas electorales y el programa que presentarán a las elecciones (no se elige programa pero los candidatos a primarias presentan cada uno su proyecto...), quieren decidir también lo que quienes haya resultado elegidos de su partido hagan en el Congreso... Y ahí es donde muere de facto la democracia representativa porque los diputados del partido X no actúan en representación de todos los ciudadanos sino a la orden de las bases de su partido; en realidad no ha cambiado nada aunque nos quieran vender el asunto como un caso de democracia interna, lo cierto es que los diputados siguen actuando a las órdenes del partido porque los militantes se deben a sus representantes del mismo modo que éstos a ellos ¿en qué cabeza cabe que se lleven la contraria si ya se pusieron deacuerdo cuando votaron en primarias? lo que diga el jefe va a misa.

Verán, en el fondo es sencillo:

Cuando un partido elije a sus candidatos podemos hablar de democracia interna: se presentan varios, cada uno presenta su proyecto y los militantes eligen el que más les convence, acto seguido vamos a elecciones y ellos van con su proyecto, perfecto, viva la democracia.

Cuando un partido recurre a una consulta a sus bases para tomar una decisión como la formación de una coalición de gobierno, más allá de lo tramposas que puedan ser esas consultas porque el que hace la pregunta hace la trama, se está atentando contra la democracia ¿por qué? porque los diputados representan a todos los españoles, han sido votados por una parte del censo electoral para representarnos a todos, ellos, no sus partidos, no las cúpulas de sus partidos ni tampoco sus militantes.


Un votante del PSOE ha votado al PSOE para que los diputados del PSOE sean quienes tomen las decisiones que haya que tomar, no para que las deleguen en los militantes del PSOE; los votantes del PSOE no han elegido a los militantes del PSOE ni han aceptado que los militantes del PSOE decidan por ellos, lo único que han hecho es apoyar una lista, esa sí, decidida por los militantes del PSOE pero, de ahí en adelante, son los diputados elegidos quienes tienen que asumir la responsabilidad y no delegarla ni en el partido ni en los militantes.

El PSOE ha obtenido más de 6 millones de votos en las urnas con una serie de propuestas que difieren de las que defiende ahora ¿que los militantes que eligieron a esa dirección del PSOE refrenden esa decisión la hace más o menos democrática? la respuesta es no, le dan una coartada si se quiere pero nada más.

En lo que se basa la democracia representativa es en que los votantes elegimos a nuestros representantes y son ellos quienes han de representarnos, no sus partidos ni sus militantes; a ésto habrá quien diga que no votamos a nuestros representantes, que votamos partidos y es cierto pero eso es una simple cuestión administrativa, como decía al principio, no tenemos listas abiertas sino cerradas pero eso no cambia el sentido de nuestro voto, votamos a nuestros representantes organizados en partidos políticos y para muestra un dato irrefutable: el escaño no es del partido sino del diputado.


¿Por qué tiene más derecho a decidir sobre un pacto con podemos un militante del PSOE que un votante del PSOE que no milita en el partido? es más ¿por qué tiene más derecho a decidir sobre ese pacto un militante del PSOE que un votante o militante de cualquier otro partido? los diputados del PSOE no representan sólo a los militantes del PSOE ni tan siquiera sólo a sus votantes, nos representan a todos...

Ésto nos lleva a perogrulladas como las que vimos tras las elecciones de abril, que las urnas pedían un gobierno progresista, decían... y el resultado electoral daba 180 escaños al centro izquierda... no importa si los partidos están en manos de su cúpula o en las de sus bases, las bases se deben a la cúpula y la cúpula a las bases, lo que importa es que los escaños están en manos de diputados que se deben al partido que los pone en las listas más que a los ciudadanos que los ponen en el Congreso.

Puestos a cargarnos la democracia representativa (porque los diputados representan más a los militantes de sus partidos que a sus votantes y más, por supuesto, que al resto de españoles) es urgente que las listas, a la hora de votar, se abran, puestos a irnos a una forma de gobierno de tintes asamblearios en la que todo se consulta a las bases, es de imperiosa necesidad que la base electoral que va a las urnas cada cuatro años (o cada vez que los partidos no les gusta el resultado electoral) pueda elegir con total libertad y no sólo lo que mandan los afiliados de los partidos.

sábado, 23 de noviembre de 2019

España no suma.

No, España no suma por mucho que lo pida Cayetana Álvarez de Toledo ¿y por qué? porque también lo pide Nuñez Feijoó y, aunque a Ciudadanos decida ahondar en sus errores y sumar, el resultado será el que titula esta noticia: España no suma.



Pensar que España suma es pensar en izquierdas y derechas, en bipartidismo, pero basta ver los resultados electorales con un poco de detenimiento y criterio para saber que ese camino es ya una vía muerta porque tanto PSOE como PP son zombies, están muertos, pero todavía no lo saben porque la falsa ilusión de ser los más votados les hace pensar que pueden salvarse, salvar el bipartidismo... y no es cierto, al menos yo no creo que lo sea.


Si el bipartidismo estuviera vivo en esta repetición electoral PP y PSOE habrían salido reforzados de verdad y no ha sido así, lo parece, pero no es cierto y me explico:

- Por la izquierda el panorama parece muy estable, el PSOE (en manos de su militancia que no de sus votantes) ha marcado su techo y éste está en los 120 escaños, la izquierda radical, Unida en Podemos o dividida con Más País, también tiene ya una base electoral más o menos estable que no le alcanza para ir más allá de los 40 escaños. El PSOE mintió durante la campaña electoral vistiéndose de moderado para quedarse con el centro político y su estrategia se ha demostrado un rotundo fracaso ¿por qué? porque la mentira no coló, mientras el PSOE esté en manos de sus militantes, no porque éstos sean el diablo vestido de azul sino porque son siempre la parte más radical e ideologizada de cualquier partido, no volverá a rascar voto del centro.


- El panorama por la derecha no me parece estable, la entrada en juego de un partido de centro como Ciudadanos pudo hacer algo de daño a derecha o izquierda pero no movía los cimientos del sistema porque cabía la posibilidad de que ese centro se convirtiera en un jugador más para completar mayorías, no para destrozarlas, en cambio la entrada en juego de VOX ha tenido en la derecha un efecto similar al que tuvo la llegada de Podemos por la izquierda en su día; en mi opinión los 52 escaños de VOX equivalen a los 70 que sacó Podemos en su día y creo que le pueden durar lo mismo, una legislatura (que además se anticipa corta). El PP ha crecido pero es un crecimiento de rémora, después del mayor descalabro de su historia, mayor incluso que el de Pedro Sánchez cuando sacó el peor resultado del PSOE en su historia con poco más de 80 escaños, no cabía más que crecer, aunque fuera poco y fue muy poco si tenemos en cuenta el descalabro del centro: hubo un millón y medio de votantes que, a pesar de los errores de Cs y de la campaña de desprestigio que sufrieron con actos propios y ajenos, se quedó en el centro, un millón más optó por quedarse en casa y el resto (entorno a un millón y medio) se repartió por el arco parlamentario, una parte mínima en la izquierda, algo más en VOX, demostrando que no es un voto ideologizado, y sólo medio millón en el PP. Esa es la razón por la que creo, estoy convencida de ello, que España no suma: lo que había en Cs que quería sumar con la derecha ya se ha ido a la derecha, lo mismo sucede con lo que quería sumar con la izquierda, ya se ha ido (y por cierto era muy poco...), lo que queda no quiere sumar con lo que hay y ahí tiene el reto Cs, sumar esos dos millones y medio de votantes y trabajar por crecer...


Pero ¿por qué España no suma? no suma porque la sombra del bipartidismo es alargada y las huellas de sus desmanes están muy a la vista; nombraba yo al principio a Feijoó, el gran hacedor de la inmersión lingüística en Galicia ¡imposible sumar con él! ¡pero si tiene Galicia ganada! pensarán... y yo digo que no, no la tiene ganada, la tiene secuestrada porque los gallegos no pueden elegir, es decir, pueden elegir entre el nacionalismo del Bloque o de las Mareas, el socialismo coaligado con ese nacionalismo que es el PSOE o el PP convertido en un PNV o una Convergencia a la gallega, en lo que se quiere convertir el PP Vasco que, por la fuerte presencia del PNV, claro, no puede; ante ese panorama se elige siempre al menos malo pero eso no lo hace bueno ni mucho menos lo convierte en el aliado perfecto para liderar eso que llaman la reconstrucción del centro derecha.



Conclusión: España no suma del modo en el que Cayetana Álvarez de Toledo cree, no suma con el PP tratando de ocupar el espacio que le tocaba cuando sólo había bipartidismo, es más, por ese camino sólo iremos a un PP con un techo electoral similar al que tiene el PSOE actualmente y un VOX fuerte que se convertirá, como Podemos, en una piedra en el zapato de la democracia porque son partidos con los que sólo se puede gobernar desde el extremo del espectro ideológico que ocupan.

Claro que cabe otra posibilidad, cabe que el PP sea el partido conservador que se siempre ha sido pero un partido conservador renovado y moderno, ese que llaman 'el PP de Pablo Casado', el que podría liderar gente como Bea Fanjul o la propia Cayetana y en el que Feijoó, Alonso y demás hijos del Marianismo no pintan nada bueno; si lo hacen así VOX bajará y el PP crecerá ¿dejando sitio al centro político? sí, dejando sitio a un centro político fuerte, tal vez no el de los 57 escaños de Cs en abril pero sí mayor que el de los 10 escaños actuales y entonces será los extremos y los nacionalismos los que se queden fuera de juego y las mayorías serán hacia la izquierda o hacia la derecha pero siempre con un pie en el centro y por tanto siempre más representativas de lo que es en realidad la sociedad española.

Pero para llegar a ésto haría falta mucha inteligencia política en el PP y en Cs para empezar, también en el PSOE ¿la hay? lo cierto es que no lo sé, Cs y el PSOE tuvieron una magnífica oportunidad de formar un gobierno estable de centro izquierda, al PSOE le faltó inteligencia política y audacia honesta y le sobró soberbia para buscar ese gobierno y Cs le faltó cintura para desenmascarar al PSOE, el mosqueo del electorado fue tal que el centro político se volatilizó y la izquierda bajó, ahora nos queda ver si el centro se recompone y sobrevive y si por la izquierda la estabilidad de fuerzas es la que tenemos actualmente o sus próximos pasos hacen que también ahí haya movimiento de tierras en próximas elecciones.



En definitiva, yo estoy con Rubén Amón (quien crea que no es de izquierdas que se lo haga mirar...), con Luis Herrero (quien crea que no es de derechas que se lo haga mirar), ambos votantes de Cs en las pasadas elecciones porque el centro importa, porque cuanto más importe el centro menos importarán los extremos, porque los errores de Rivera al tratar de convertir el centro en la derecha no pueden llevarnos a volatilizar el centro (conformémonos con la asunción de responsabilidades de la dirección de Cs), porque tragarnos el 'Cs cabe en el PP' de Feijoó nos condena a la España de rojos y azules, que no al bipartidismo (nótese que no es lo mismo sino mucho peor, escuchen sino con atención a VOX y a Podemos o a un PSOE dirigido por su militancia más radical) y sobre todo, lo que debe hacer pensar al PP Catalán con Cayetana Álvarez de Toledo al frente, porque pueden tragarse a Cs y descubrir después que han sumado un cascarón vacío y que el millón y medio de votantes que tiene a día de hoy Cs se ha ido con el millón que optó por la abstención en las pasadas elecciones.

Créame, señora Álvarez de Toledo (@cayetanaAT), hay votantes de Cs que nunca han sido votantes conservadores y que nunca van a ser votantes del PNV o la Convergencia a la gallega que es, de facto, el PP en Galicia; si en este punto duda de mi, pregunte a las gentes de Hablemos Español y Galicia Bilingüe (@GaliciaBilingue).


No, nunca me gustó ver la política nacional en manos de las minorías nacionalistas, tampoco me gusta verla en manos de la izquierda radical (los comunistas) ni de la derecha más conservadora (VOX), y sí, sí me gustaría verla en manos de una izquierda socialdemócrata como fue el PSOE hasta Zapatero, de una derecha conservadora como la que ha representado el PP y de un centro liberal como ha tratado de ser Cs (hasta que le saltó el muelle a Rivera con eso de sustituir al PP); ¿es posible reconstruir ese inmenso centro que va de la derecha conservadora a la socialdemocracia pasando por el liberalismo? no lo sé, pero de lo que estoy convencida es de que, para que sea posible, hay tres cosas que tenemos que ver y al menos yo no las veo:

- Que le PP deja de mirar a Cs y al centro y se mira a sí mismo y a sus votantes.
- Que Cs articula un discurso liberal progresista y centrado, rotundo frente al nacionalismo y negociador con socialdemócratas y conservadores.

- Que el PSOE vuelve a sus posiciones socialdemócratas ¿a qué me refiero? a que sea más o menos leal con lo que dijo en la última campaña electoral.

Lo que veo respecto al primer punto es que el PP quiere ocupar el lugar de Cs y, si persiste en el intento, igual lo logra y se queda en 10 escaños dejando toda la derecha a Vox.
Respecto al segundo punto no veo nada pero habrá que conceder el beneficio de la duda a Cs y darle un tiempo de 'gracia' para que decida si y cómo reposicionarse.
Y en lo tocante al último punto... no lo veo, no mientras quien mande en el PSOE sea quien lo ha puesto en manos de sus militantes arrebatándoselo a sus votantes y, ojo, cuando los votantes se den cuenta de esto, cabe que el PSOE descubra un nuevo suelo electoral...


Sólo una reflexión final: conviene no olvidar que desde los extremos se lucha mejor... nadie amenaza tu espalda y tus valores, como son de máximos, son claros para todo el mundo, en cambio moverse en posiciones moderadas tiene más complejidad pero si me mira el resultado electoral es evidente que la mayor parte de los votantes están, todavía, en ese gran centro moderado que va desde los conservadores clásicos a los socialdemócratas, es decir, del PP al PSOE pasando por Cs, dividir ese gran bloque en grupos con posiciones irreconciliables olvidando lo que viene por la derecha y por la izquierda me parece un error de libro que estamos prestos a cometer.

miércoles, 13 de noviembre de 2019

¿Qué ha cambiado entre el 28a y el 10n? Todo.

Pues ya está, ya hemos vuelto a pasar por las urnas y, como era de esperar, nos hemos quedado como estábamos pero peor, con nulas opciones de formar un gobierno estable como el que pudieron formar PSOE y Cs (sumaban 180 escaños) y con opciones de un gobierno de izquierda que tendrá más pinta de radical que de progresista y que será muy inestable porque dependerá de los apoyos de taitantos partidos, algunos de ellos en guerra abierta con el la legalidad vigente. Por eso no entendí la satisfacción del PSOE en su victoria electoral, ni la del PP con haber ganado claramente a Cs... pensaba, eso sí, que debía ser yo la rara viendo la algarabía en parte de la prensa de derechas con la caída en desgracia de Rivera y los suyos y la fiesta que se montó por el mismo motivo en la de izquierdas... Eso hasta llegar al día de hoy.



Del 10n a hoy, día 13, sólo han pasado tres días pero muchas cosas que procedo a resumir en tres titulares:

- Albert Rivera hizo suyo el 'si me queréis irse!' de Lola Flores pero al revés 'si no me queréis me voy' y se fue. Así, sin más, sin solución de continuidad.

- VOX se convirtió en la tercera fuerza política en el Congreso.

- Quienes lo pusieron de vuelta perejil el domingo (a Rivera) por no dimitir ipso facto (aunque su declaración post electoral parecía dejar pocas dudas) lo volvieron a poner de vuelta y media el lunes por dimitir (ríete tú de las veletas).

- Y lo más importante: Pedro Sánchez se desdijo de todo lo dicho y firmó un preacuerdo de gobierno con Unidas Podemos.

Por supuesto mientras todo ésto sucedía los independentistas catalanes seguían a lo suyo.

Y entonces caigo en la cuenta de un 'curioso' detalle que se acentúa según pasan las horas: los medios que le negaban el pan y la sal a Pedro Sánchez tras el 28a y justificaban de cabo a rabo la negativa de Rivera a formar gobierno con Sánchez, los mismos que pedían a voz en grito que se abstuviera 'gratis', los mismos que cuando en el último momento Rivera abrió la puerta a negociar con el PSOE lo tiraron a los leones por hacerlo y por hacerlo tarde, braman ahora, al borde del infarto, para que el PP ofrezca un gobierno de coalición al PSOE.

Y yo me pregunto ¿no pudieron esos mismos poderes fácticos bramar con igual brío para que Sánchez y Rivera formaran un gobierno de coalición bajo cuyo mandato estaríamos todos durmiendo a pierna suelta? (por seguir con la metáfora del propio Sánchez, que decía que con Unidas Podemos en el gobierno no dormiría tranquilo... claro que lo decía antes del 10n).

Tengo para mi que sí pudieron y no soy la bruja Lola para poder jurarles por la gloria de mi madre que sé por qué no lo hicieron pero como ésto es un blog personal, opino:


No hubo ni media presión para que se formara el gobierno de los 180 escaños pero Cs las tuvo todas para que se abstuvieran gratis, del mismo modo que Sánchez tenía las suyas para no formar gobierno con Podemos y entre unos y otros nos mandaron todos a las urnas pero está claro que algo no salió como esperaban; creo que la caida de Cs sí la esperaban, es más, que la alfombraron (con la ayuda inestimable de los errores estratégicos que cometió Rivera) a golpe de encuestas y vaya usted a saber qué más pero la sorpresa llegó cuando de esa caída no se benefició nada el PSOE y poco el PP, se benefició VOX y la abstención, con eso me temo que no contaban.

Llegados a este punto del análisis me pregunto de nuevo por qué no hubo presiones para que se formara el lógico gobierno de coalición entre PSOE y Cs que pedían las urnas en abril, dicho de otro modo, por qué sólo lo pedían las urnas y los demás silbando (el primero Sánchez que decía que las urnas pedían un gobierno progresista y no hubo un periodista, un medio, un político, un empresario... nadie que le dijera (al menos que yo oyera) que estaba mirando mal los resultados, que lo que pedían las urnas era el gobierno de 180 escaños por mucho que en su sede cantaran 'Con Rivera no').

Pues bien... creo que lo que sucedía es que realmente nadie quería aquel gobierno, la derecha quería Cs en su bando -prietas las filas que decía aquel- y por la izquierda el PSOE quería acabar de comerse a Podemos al que ya había llevado de los 60 escaños a 42 (ahora 35) y entonces se hizo realidad lo que algunos advertían, las elecciones las carga el diablo...

Y ahora, los mismos que querían prietas las filas en la derecha le piden a Casado que haga lo que no quisieron pedirle a Rivera, ofrecer el gobierno de coalición a Sánchez y por la izquierda los que no querían un gobierno con la izquierda radical dentro le piden lo mismo a Casado.

Pero ¿saben qué? creo que es imposible, tan imposible como lo fue el gobierno de coalición con Rivera porque el PSOE tiene dentro al PSC que es un partido pseudonacionalista y una cintura magnífica para entenderse con los partidos nacionalistas por extremistas que estos sean (gobiernan incluso con la abstención de Bildu en Navarra), era impensable que Rivera se tragara ese sapo ni tan siquiera por la vía de la abstención porque su único aval político era el constitucionalismo frente al nacionalismo que lo llevó a crecer desde Cataluña ¿es posible que se lo trague Casado? Tengo para mi que no pero como no sé (y si soy sincera les diré que no quiero saber) lo que se mueve tras las bambalinas del teatro político que vivimos ni cuales son realmente las manos que mecen la cuna... quien sabe.

Sí diré una cosa: estamos donde el bipartidismo nos ha traído, para bien y para mal, tanto PSOE como PP han sido partícipes (no sólo cómplices, partícipes) de la delegación de competencias a unas autonomías que sin esa gasolina no serían hoy como son, por eso PP y PSOE resultan muy poco atractivos para quienes sabemos cómo se las gastan los nacionalistas...

Y para quienes se suben a esa crítica y pretenden derruir el edificio entero de las autonomías en lugar de reformarlo manteniendo su estructura original, termino con una frase de doña Emilia Pardo Bazán:


'Si me preguntasen cómo podrá España seguir existiendo, qué hacer para conseguirlo, diré que lo primero instruirse, lo segundo instruirse, lo tercero instruirse y después desenvolverse con arreglo a su naturaleza y con variedad y liberdad, reconociendo, respetando, cultivando la intimidad de cada región'. Hay tarea.