lunes, 12 de marzo de 2018

BeIsBook, porque a 'ser' se llega leyendo.

Me gusta leer, me relaja y me libera, me permite alejarme de mis mundanas ocupaciones y preocupaciones y aventurarme en universos que parecen construirse solos según avanzan los capítulos del libro; leo desde niña, devoro libros desde la adolescencia, no es que me inculcaran la importancia de la lectura, no hizo falta, supongo que quienes con pocos años tenemos tristezas dentro de las que no logramos liberarnos, encontramos en la lectura un refugio, un mundo en el que nos perdemos porque lo visitamos en la piel de otros, en la de los protagonistas de la novela, del poema... del gran teatro del mundo.

Cabe que esa fuera la razón que me convirtiera en una estudiante de letras y que, ante la perspectiva de estudiar derecho o empresariales, me aferrara a la filología; elegí la rama de inglés, más que nada porque pensaba que podría serme útil cuando intentara encontrar mi lugar en el mundo (en el mundo profesional).

Fue entonces cuando descubrí de verdad a Shakespeare y a Whitman, a Virginia Woolf y Jane Austen, a las hermanas Brönte, a Dickens, a Joyce, a Emily Dickinson, a Steinbeck, a Scott Fitzgerald, a Kipling, a Lewis Carroll, a Wharton...

Ha llovido desde entonces, unos 20 inviernos nada menos, 20 años en los que he ido viendo como las humanidades iban perdiendo peso en el currículo escolar hasta el punto en que alguien consideró que la filosofía sobraba ¿qué será lo siguiente? ¿sobrará también la poca literatura que todavía se lee? cabe que sí... y la razón es el colmo del absurdo: leemos a los clásicos desde el S.XXI y los juzgamos... y no alcanzamos a pensar que cuando ellos escribieron sus obras no es que fueran otros tiempos, era otro mundo ¡qué error perdernos tanto como podemos aprender de ellos por no ser capaz de ponernos en sus zapatos!.

A eso daba yo vueltas en mi cabeza cuando comencé a garabatear ideas en una libreta, ideas que fueron tomando forma y que un día tomaron cuerpo de proyecto; era un proyecto sin nombre pero era ya un proyecto completo, en una libreta... No lo compartí apenas con nadie, sólo con uno, con mi editor en LOFF.IT, un tipo de esos extraños y escasos que cuando te ven izar las velas (o intentarlo) soplan fuerte para asegurarse de que no sea la falta de viento lo que te deje anclado a puerto (¿verdad, Ricardo?).

 
Cuando leemos un libro no es necesario saber quién lo ha escrito, cuándo lo hizo ni por qué... pero si lo sabes, si sabes algo del quién, el cuándo y el por qué la lectura que hagas irá mucho más allá de las letras que leas, no sólo disfrutarás de la lectura sino que ésta alimentará además ese mundo de ideas, hechos y datos que ya tienes, entenderás más y mejor, sabrás más, comprenderás más... y te engañarán menos. 



No se trata de hacer lecturas eruditas de los clásicos sino de disfrutarlos más, sólo de leer sus obras poniéndonos en sus zapatos, conociendo un poco el mundo en el que ellos vivían. Y no creas que es aburrido ¡al contrario! es adictivo... cuando comiences a descubrir cómo era el Londres de Virginia Woolf o quienes dominaban el mundo de la cultura, el arte o la política cabe que te sorprendas y sin duda tu lectura de sus novelas y ensayos será distinta, más intensa y más placentera.



De todas esas ideas (y convicciones) nace un proyecto que debe su nombre al mismo que debe su diseño; es BeIsBook, una revista de libros escritos originalmente en lengua inglesa; claro que no es sólo una revista de libros, lo es también de escritores y de decálogos curiosos, de frases célebres y viajes literarios... Aquí os la presento y os la cuento y desde aquí os animo a que la visitéis y la descubráis, a que la disfrutéis si os gusta y a que la critiquéis en lo que no... Y os doy las gracias de antemano. A todos. Y especialmente al del viento, el nombre y el diseño...


No hay comentarios:

Publicar un comentario