lunes, 26 de noviembre de 2012

The Sunday Tale: Chocolate

El chocolate era siempre una buena respuesta además de una pasión confesable, un vicio irrenunciable y una dulce alternativa… ni en tableta ni en grageas solucionaba en realidad nada y al tiempo parecía resolverlo todo porque, al fin y al cabo, comenzasen donde comenzasen los inconvenientes, acababan siempre convertidos en desasosiego al fondo del alma, un lugar de difícil acceso al que sólo llega, para apaciguar su inquietud, el amor verdadero… y el chocolate.

Y no es que pasase mucho, ni poco, nada nuevo en realidad pero había días y días y aquel domingo gris de otoño llamaba a casa, pantuflas y chocolate, ya habría tiempo de espectaculares looks en vestiditos negros, de rostros iluminados, tacones imposibles, joyas atemporales o de dulce… habría nuevos días de juego y magia pero aquel era uno de los de paz y chocolate.

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