domingo, 11 de diciembre de 2011

Negra Sombra (III): Bruja

Viene de "Negra Sombra (II): La huida" y continua aquí:

No recordaba cuántos días se ocultaron en el carballal, fue un tiempo de nebulosa, de sólo existir sin sentir, esperando sin esperar nada … en cambio permanecía imborrable en su memoria la imagen de su pueblo a su regreso: destruido, sus gentes, los pocos que habían sobrevivido, mutiladas en el alma, miradas vacías, corazones rotos … nada … salvo odio y rabia cuando era a ella a quien miraban; ojos cargados de resentimiento que parecían querer acusarla de algo … porque ella supo … ella sabía … y hay cosas que sólo las brujas saben.

Imagen: El blog de Jesús Lorenzo (Acuarelas)


Imborrable el recuerdo de aquellas miradas, de quienes la miraban entonces con recelo, incluso con miedo, odio. Su hija la acompañaba casi cada minuto del día rogándole que callara, que hiciera como si no viera ni oyera, que no mirara; le rogaba que silenciara sus sentidos … Pero no podía, su corazón albergaba un odio irracional hacia todos los que la despreciaban … ellos, los que habían ignorado sus palabras cuando les advirtió que tras Domaio caería Cangas, ellos que no supieron defender su pueblo se atrevían a despreciarla a ella, a la única persona gracias a la que quedaba alguien vivo en aquel lugar. Claro que sabía el por qué de las torvas miradas; lo habían perdido todo tras el paso de los turcos, las casas no eran más que montones de escombros, las calles sucios caminos … ni tan siquiera la Iglesia se mantenía en pie … y quienes más habían tenido, más habían perdido … y más querían ganar.

Y llegó el día en el que fue acusada formalmente por bruja* y, con otras 8 almas cándidas, se vio obligada a demostrar no ser tal … pero ella sabía que los turcos vendrían, ella lo dijo … y quienes la odiaban y temían lo sabían … y lo decían.

Gritó … rendida y vencida sobre la arena de Praia Rodeira, gritó de rabia, pena, dolor, angustia … y odio … ya que la vida no había sido justa, ni lo habían sido con ella las personas, al menos en su corazón iba a impartir justicia, y para algunos el veredicto era odio así la destruyese a ella en el camino, poco importaba pues no podía estar más rota, no podía ya deshacerse en más añicos.

Una voz acarició entonces su alma y durante largo rato abuela y nieta permanecieron sentadas en la playa, mirando al mar. María hablaba a ráfagas, a golpes y a ratos, la niña escuchaba en silencio, sin apartar sus ojitos de su abuela sabia, absorbiendo y grabando en su cerebro cada palabra, cada expresión, cada movimiento y cada gesto.

Al rato la pequeña observó a su abuela caminando lenta y dolorida hacia la orilla ... y volvió a casa; mientras se alejaba de la playa oía la voz lejana de María … aceleró el paso para cumplir lo acordado entre ambas, no tenía nada que hacer ni que oir ya allí. Su madre dijo algo acerca de haber recibido noticias de Santiago, algo acerca de una confesión de brujería, su abuela, viva, libre … pero María no iba a volver nunca y así se lo hizo saber a su madre; y ese día, su madre tuvo la certeza de que abuela y nieta eran una y que, como nunca había entendido a su madre, jamás entendería a su hija. Y así fue, nunca la entendió. 

Y no ... esta historia no termina aquí ... y sí ... continuará ...


Mundo Imaginario: Negra Sombra
Relato breve en 6 capítulos, ya publicados:
Bruja
 

2 comentarios:

  1. Estas haciendo un magnifico trabajo hilando la historia la musica y tu novela...me has #encantado y ahora estare a la espera del domingo.
    PD: Igual hablo con la musa verde para que te inspire antes y no me tenga que esperar tanto...
    Por cierto, que lo sepas, que toda buena bruja que se precie de serlo tiene que tener ^-.-^ #yamentiendes... :-) #MuyBueno !

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  2. Un abrazo, bruja celta de la isla del norte ;-)

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