domingo, 27 de noviembre de 2011

Negra Sombra (I): El Principio (1621)

Estas líneas son el principio de una historia que nació en mi cabeza hace ya más de una década ... y a la que no dí forma ... hasta hace unos meses. El relato muere en el SXX ... tras nacer en el S.XVII, en un momento histórico muy poco documentado ... El ataque turco sufrido por los pueblos de las Rías Baixas a principios del XVII, las posteriores acciones de los poderosos del lugar orquestadas por la Santa Inquisición y el Proceso contra las (supuestas) Brujas de Cangas.


El video está en gallego ... son sólo 6 minutos y, como nuestras palabras vienen todas del mismo padre que las hizo y madre que las pintó, se entiende  bien ... en cualquier caso, no es necesario verlo para entender la historia ... 

Hoy, aquí, ahora ... El Principio (1621) de una historia que no puede tener otro título que no sea "Negra Sombra":

Caminaba despacio, acompañada sólo por un dolor intenso, casi palpable … pero ya respiraba el mar, se acercaba paso a paso a ese atlántico duro en el que atracó la tragedia que había arrasado su vida … el camino era largo, lo sabía antes de iniciarlo, pero sentía cercano el ocaso y no quería dejarse arrastrar por él rodeada de extraños y en lugares ajenos … 


Quería regresar a su lugar en el mundo, aún cuando sabía que sería un regreso hiriente y destructivo … pero qué iba a hacer ella si pertenecía a aquel lugar, si aquel era su lugar en el mundo ... Pisó la arena de Praia Rodeira … y se sentó en ella sin apartar sus ojos del mar, un mar limpio, bravo … y en aquel momento, ya vacío. Las heridas se abrieron y se sintió caer a plomo sobre el suelo … sabía que sería así, que nunca podría ver aquel lugar con los ojos que lo viera tantas veces antes del desastre; el lugar nunca sería el mismo … como tampoco era la misma su mirada ... Se vio entonces ...ataviada con aquel hábito de penitente … se despojó de él con la rabia propia de quien no entiende, acepta ni acata … y caminó hasta la orilla... el agua helada en sus pies le ayudó a recuperar el sosiego ... se sentó sobre la arena de nuevo, cansada, rendida … viva todavía por fuera pero muerta ya por dentro ... mientras su mente entremezclaba fotogramas de sus últimos días felices … del principio del fin, de su fin.

El día que llegaron noticias de Domaio comenzó a escribir el último capítulo de su vida …

Muchos en Cangas se creían libres de tan aciago suceso pero ella no. Habló, expuso, propuso … incluso gritó … y lo hizo aún exponiéndose al desprecio de Pedro, de su amado Pedro, el que siempre la había querido aún sin entenderla del todo; pero ella sabía … y no podía callar. En realidad poco importó, nadie le prestó demasiada atención ... hasta que una tarde comenzó el revuelo … algo sucedía en Praia Rodeira; María no se acercó a la playa, no necesitaba ver para creer … pero Pedro llegó en un grito y con el alma en vilo … para contarle como 14 navíos turcos habían atracado frente a su playa … La miraba a medio camino entre la sorpresa, la incredulidad y el miedo; se conocían bien pero había un algo en ella que nunca había logrado descifrar … hoy parecía buscar las respuestas en su mirada … indagando con ansia tras sus ojos ...

Pero María no quería responderle, ya no ... Sentía la hiriente certeza de la muerte cerca, y no sólo por los muchos años ya vividos … cerró sus ojos escondiendo tras el velo de sus párpados los aciagos sentires ... y besó a Pedro con el alma y el corazón en los labios, con la pasión y el amor compartidos tantos años ... sus lenguas se enredaron y se fundieron en un abrazo infinito ... sus manos enloquecieron rasgándose la ropa al tiempo que se rasgaban el alma; Pedro la miró sintiéndose arrollado por el miedo y la excitación, jamás la había visto así, sus inmensos ojos encendidos, incendiados ... el pelo extrañamente revuelto y allí en pie, desnuda frente a él, acariciando sus manos y llevándolas a sus vencidos pechos … los pezones erectos como en un grito pidiendo ser abrazados por sus labios … y ya no vio, no pensó más … sólo sintió … gritaron al unísono bailando una danza maldita, prohibida, la danza del placer, el deseo, la pasión y la excitación infinita ... la locura ...

Brujería ...

(y, aunque no me gusta porque suena como los malos seriales de la tele ... continuará ...)

No hay comentarios:

Publicar un comentario