martes, 11 de octubre de 2011

¡Cuéntalo!

"Y aquel día ya no pudo más … se rindió ante sí mismo y ante la vida, se dejó caer roto en mil pedazos arrasado sin piedad por su propia impotencia …

Jamás había logrado saltar el muro que había entre el mundo y él … ni tan siquiera sabía cómo había aparecido allí, en realidad desde que tenía memoria estaba allí … pero al cabo del tiempo, y a pesar de sus esfuerzos por saltarlo primero y dinamitarlo después, la situación había ido empeorando porque el muro no había dejado de crecer … y con él su impotencia.

De niño veía la vida desde el otro lado del muro … observaba … y su imaginación se disparaba, las ideas y soluciones ante las distintas situaciones y dilemas que observaba desde la distancia rebotaban en su cabeza … pero nadie se percataba de ello, ni de él … él era ajeno al mundo tras su muro …
A veces movía sus manos tratando de llamar la atención, sonreía … llegó a gritar … pero nada nuevo parecía suceder al otro lado … sólo en alguna ocasión alguien, más por casualidad que por otra cosa, se había acercado al muro … una mirada fugaz, ausente, lejana … media sonrisa burlona, hiriente y sarcástica … ni tan siquiera una sonrisa completa …

Pero no se rendía … su mundo interior era inmenso, lleno de ideas, de locuras y emociones, lleno de vida … empezaba a sentir que se volvía loco, que todo lo que bullía en su interior iba a engullirlo …a envolverlo hasta ahogarlo … a destruirlo a él si antes no destruía él el muro y dejaba salir su inmenso tsunami interior …

Y pensó que esa era la solución … derruir el muro … porque cada día era más alto y ahora para ver lo que ocurría al otro lado no le bastaba ya con levantar la vista … tenía que saltar cada vez más alto … Chocó contra el muro una y otra vez … tiró contra él todo lo que se le ocurrió … lloró y se desesperó por momentos al sentir que ni una sola de sus grandes ideas servía para vencer al muro … llegó a escalarlo y, una vez arriba sintió que era mucho más elevado al otro lado … no tuvo el valor de saltar … nadie parecía verlo sobre el muro … nadie dio una voz de ánimo ni tendió una mano …

Volvió a su lado del muro … y siguió viéndolo crecer día tras día … y empezó a perder la que él creía su cordura … empezó a pensar que no eran “los otros” los que construían el muro y lo encerraban tras él, sino que era él mismo quien por las noches, en las horas y los tiempos de duermevela, colocaba piedra tras piedra sobre el muro …

Y llegó el día en el que ya no pudo más … en el que le fallaron las fuerzas, en el que no pudo ni supo ya luchar contra su muro … vencido y roto ni lágrimas logró sacar ya de sus ojos … y se quedó allí solo, en el suelo, frente a su inmenso muro …

Se sintió entonces como un prehistórico hombre del Altamira, encerrado en su cueva, él tras su muro … y, armado con pinceles y lápices de colores, se deshizo sobre el muro de todo lo que lo inundaba por dentro …

Y se le ocurrió pintar una puerta … y alguien la abrió … y le tendió una mano animándolo a cruzar al otro lado … y vio entonces que todo el mundo le miraba … ahora que salía por una puerta, en silencio, pisando suave, sin atreverse apenas a respirar le miraban… los mismos que apenas lo habían visto cuando saltaba y gritaba tras y sobre su muro …


Se giró y vio entonces su muro desde el lado bueno … y vio que todos miraban lo que el había pintado y cincelado en él … y lo miraban a él … y se alegraban de verlo ..."


Y es que lo importante es comunicar ... y comunicar bien ... lograr que nuestro mensaje llegue donde y cuando queremos ... para causar el efecto que buscamos ... y para eso ya no vale "soltar tu rollo" (véase como ejemplo el caso que hacemos a nuestros políticos y sus discursos electorales). 

El gran escollo al que nos enfrentamos cada día es "ser escuchados" ... a veces ni tan siquiera conseguimos ser oídos ... "una imagen vale más que mil palabras" ... y es que mil palabras son muchas ... pero ... ¿y son están bien escogidas, bien ligadas e hilvanadas las unas con las otras ... y si juntas componen un relato que apasiona? Henry Jenkins, Christian Salmon, Antonio Nuñez ... dirían ... si tienes un mensaje que transmitir ... ¡cuéntalo!

Auna herramientas (la palabra, la imagen, la voz, el texto, la música ...) con los medios (mail, teléfono, redes sociales, convenciones o reuniones, video, televisión, radio ... hasta correo postal ...) ... quien tiene algo que contar y lo hace jugando con todas estas herramientas y medios para construir un relato apasionante ... gana. Esa es mi opinión al menos ... me encantaría conocer la tuya ¿me la cuentas? ... :-D


8 comentarios:

  1. Dos personas en las que tengo FE me abrieron la puerta en el muro y me tendieron cuatro manos, y así es mucho mas fácil pasar al otro lado del muro. Gracias :)

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  2. Gracias a tí Juanma, con fe en los demás y en uno mismo se trabaja más ... y sobre todo se trabaja mejor ... :-D Ánimo! Suerte! Y ya sabes dónde estamos ... :-D
    Un abrazo
    Berta

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  3. Todos tenemos algo que comunicar...abramos puertas. Gracias por tu reflexión.
    Amaia

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  4. Me gustó mucho tu entrada. Muy bien escrita y la foto espectacular. hay tantos medios ahora para comunicar un buen mensaje o relato. Poner el corazón en lo que expresamos es el imán oculto entre el que escribe y el lector. Un abraXo

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  5. Muchas gracias a tí Amaia, por tu visita y tu comentario ... no puedo estar más de acuerdo
    Un abrazo
    Berta

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  6. Gracias Marilyn por tus palabras ... coincido contigo en la importancia de poner el corazón ... la pasión, también en la comunicación, marca la diferencia ...
    Un abrazo
    Berta

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  7. Qué hermoso son tus escritos felicidades
    Un cordial saludo desde…
    Abstracción textos y Reflexión.

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  8. Muchas gracias por tus palabras José Ramón ... y por dejar tu huella en el blog :-)
    Un abrazo
    Berta

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