domingo, 30 de octubre de 2011

Competir o Colaborar ¿qué prefieres?

Ponerse en los zapatos de los demás lleva siempre a ver las cosas desde otra perspectiva, a descubrir nuevos matices ... Eso me ha ocurrido a mí esta semana hablando de Redes Sociales con un grupo de personas ajenas a ellas. Se trataba de una reunión de trabajo, el enfoque era algo así como "cómo pueden ayudarnos las redes sociales en nuestro trabajo"; y por daros el cuadro completo, hablamos de un equipo de ventas.

No me sorprendió que saliera el tema de la competencia y la competitividad como riesgo en el uso de plataformas abiertas como son las redes sociales ... por supuesto incidí en que en redes sociales se comparte, se colabora, se aprende, se enseña ... incidí también en la importancia del posicionamiento profesional ligado a este punto ... que mis clientes potenciales piensen que yo soy similar o igual a mi competencia no sólo no es malo, es bueno ... cuando necesiten los servicios que yo vendo se acordarán de que yo soy igual que mi competencia, su proveedor actual ... y quizá me llamen ... pero la desconfianza persiste. Y no es de extrañar si pensamos de dónde venimos ...


Echemos la vista atrás ... ¿recordáis, en vuestro tiempo de estudiantes, alguna asignatura (más allá de la "maría" de turno) en la que un trabajo en equipo tuviese el mismo valor que uno individual o que un examen? yo no. ¿Recordáis haber oído, por aquel entonces, la palabra sinergia? yo no. Recuerdo haber oído la palabra competir mucho, muchísimo más que la palabra compartir (en un contexto intelectual, no material). El examen de acceso a la universidad ... aquel cuya nota hacía media con las calificaciones de lo que era entonces BUP y COU ... selectividad, se llama ... ni con Darwin en la puerta podía ser aquello una selección natural inteligente ... Y apruebas, y tienes tu media, ya puedes ir a la universidad ... ¿a qué? ¿para qué? ... porque toca, porque lo contrario es una mala opción ... porque, la verdad, es que mientras peleabas por unas buenas calificaciones, mientras te las exigían en casa y en el colegio, mientras ese era tu objetivo, ni tú ni nadie se paró a pensar en tus capacidades y habilidades ... te preguntaban qué querías estudiar, qué te gustaba ... pero nadie se paró a observarte, ni tú a observarte a ti mismo y darte cuenta de que eras un tipo especialmente creativo o con una gran capacidad analítica o ... Ese es el entorno en que nos hemos hecho, en el de competir ... y competir en el peor sentido, no se trataba sólo de juego limpio ... el caso era ganar y si el contrario se rompía una pierna, mala suerte ... se quedaba atrás y tú subías un puesto en la carrera hacia un futuro incierto ... Eso se decía mucho también ... lo incierto del futuro y la necesidad de estar preparados para él ... nadie hablaba de que el futuro era incierto por la sencilla razón de que no estaba hecho, nadie hablaba de prepararse para construirlo sino para soportarlo ... como si existiese la generación espontánea de los hechos.

 Imagen: Blog "fumar puede matar"

Y ahora, cuando si no peinamos canas es por algún despiste de la naturaleza más que por que no toque, nos dicen que compartamos, colaboremos, demos ... hasta el marketing se une a esta tendencia y se convierte en marketing de contenidos ... Y en redes sociales ésto, como todo lo que ocurre en ellas, se magnifica.

En nuestra vida diaria, me gusta poco hablar de conceptos 1.0 o 2.0 pero, para entendernos, en lo que sería el 1.0, que en nuestra tarjeta de visita ponga "manager" o "executive", "president", "CEO" ... o lo que sea, tiene un valor que se ve minimizado en entornos de redes porque el conocimiento compartido sustituye en gran parte a ese pequeño trozo de papel que es la tarjeta de visita, por decirlo de otro modo, mi blog es mi tarjeta de visita en twitter ... 


En redes sociales eres lo que compartes, lo que aportas, lo que sumas ... y sumas a ti mismo lo que comparten, aportan y suman los demás ... y así construyes una red, la tuya, sobre la que a su vez, ahí ya sí, construir ... porque tu contactos te escuchan, te recomiendan y están dispuestos a colaborar contigo. Y no quiero decir con ésto que sea un idílico mundo de cuento ... las redes sociales están hechas de personas, personas de todo tipo y condición ... pero la red de contactos que tú construyes en ellas, esa es tu responsabilidad, no de las redes ni de los gurús de Twitter o Faceook.

 
En definitiva, las redes sociales representan un cambio de mentalidad y enfoque ... un jugar más a compartir y crecer para construir y vender, que a vender más que mi competencia, por eso la innovación es la que marca más y más veces la diferencia ... Adaptarse a los cambios no es fácil, el ser humano es cómodo por naturaleza pero ... ¿qué prefieres? ¿competir o compartir? ¿pelear por hacer lo mismo que los demás mejor o más barato o pelear por ser capaz de hacer algo que nadie ha hecho antes o como nadie lo ha hecho antes?

Cierro este post recordando una frase de mi abuela, una de esas que guarda una como un tesoro pues la sabe llena de sabiduría: "Si es fácil, igual no merece la pena"

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