domingo, 25 de septiembre de 2011

Encerrados ... en el descansillo

Based on a true story ...

Ese momento en el estás cerrando la puerta ... sin mirar atrás ... levantas despacio la cabeza y ves la puerta de tu vecino de enfrente ... cerrada ella, con su mirilla y ... su cerradura ... y entonces te das cuenta ... intentas girarte con rapidez, extiendes tu brazo en un grito ... si la vida fuese una película sería el momento de un plano corto sobre tu cara con el pánico dibujado en tus ojos ... y oyes el chasquido de la puerta al cerrarse ... con tus llaves puestas, por dentro.

Que más de uno sabemos lo que es eso ... en mi caso tuvo una solución al uso ... de esas de "para todo lo demás ... son 10.000" ... pero el caso que nos ocupa no es el mío ... es uno cercano, no daré detalles por supuesto ... pero os aseguro que la información está contrastada con fuentes de primera mano ... aunque fiabilidad no sé yo ... ¿hasta qué punto puede fiarse uno de gentes que se dejan las llaves puestas por dentro?  Al lío ...


Allí estaba él ... sólo frente a una puerta cerrada ... echó la mano al bolsillo y llamó a su compañero de piso ... que estaba ya disfrutando de una tarde de paseo de Gran Vía a Ópera, pasando por Sol, la Plaza Mayor y el Palacio Real ... y la pregunta fue clara ¿cómo coño, con perdón, esperas abrir la puerta con mis llaves si las tuyas están puestas por dentro ... ? pero como dos son dos, sin duda más que uno ... allá va el compañero a unirse a la aventura de ¡abramos la maldita puerta! *o llamemos  a un cerrajero ...


Y la tarde se convierte en un momento de confesiones ... que no, que no es la primera vez no ... que esto yo ya lo he vivido ... y solucionado sin cerrajero ... No hay como tener vecinos ... radigrafiados ellos ... Y vuelven ambos la vista de nuevo a la puerta del vecino de enfrente ... y llaman al timbre y ... abre él, en calzoncillos ... concretamente "fardahuevos" ... 

Y los encerrados en el descansillo conscientes de haber amargado la siesta de sábado sabadete al buen samaritano del vecino, que podía no haber abierto, pero abrió, en calzoncillos, sí de esos, de esos de sábado ... "esto es cosa del del Athletic, no?"  dice ... y del Athelic con cara de pobre diablo ... pues sí ... ha sido cosa del del Athletic ... porque el otro, el otro es un tipo serio, respetable y respetado, ajeno a los deportes.

Allí estaban ya tres, y todo por una puerta con sus llaves, el uno que se va al chino a ver que encuentra porque el DNI, nuevo, ya no vale para estos menesteres y vuelve con varios modelos de carpetas y cartones ... yo el pomo, tú empujas, él que meta la carpeta ... ¡a la de tres! y la puerta que ni se inmuta ...

Y llega el climax ... el momento estelar, el del desenlace ... el que si esto fuese una película estarímos todos esperando ... 

Sale ella, que debe ya estar hasta el moño de esperar a que vuelva él para disfrutar su siesta ... en picardías ... muy mona ... radiografía en mano ... "apartarse, niños" ... dos minutos y puerta abierta ... Y hace sangre la muchacha, no es para menos ... tres tipos con pelo en el pecho y una puerta ... "eso va a ser cosa de maña" dice el del Athletic ... "sí, eso, chaval ... de maña ..". confirma ella ... "tira pá casa Manolo" remata ...

Y es que esta vez ... el cerrajero ha debido pagarlo Manolo ... en especie ... y ya pueden los vecinos tener un detalle con el buen hombre ...

2 comentarios:

  1. Bueno, argumento para un episodio de telenovela si que tiene.
    Lo de los cerrajeros tiene delito, antes que llamarlos, es mejor dejar que te saquen una muela si anestesia.
    Saludos.

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  2. Gracias Helio ... la historia daría para un capítulo de la Rue del Percebe :-)
    Un abrazo
    Berta

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