viernes, 24 de junio de 2011

Noite Meiga

El bullicio era enorme ... ya no quedaban apenas barbacoas encendidas, las hogueras ardían sin descanso y las cabezas sobrevolaban los cuerpos tras incontables vasos de plástico de sangría, calimotxo ... e incluso cubatas ...

Sería por la hora bruja, por el aroma a pólvora y alcohol o quizá porque ver el cielo teñido de colores ahorraba a las neuronas el esfuerzo extra de alucinar ... pero toda la playa tenía los ojos fijos en el cielo y el ruido atronador de los fuegos y petardos convertía en murmullo el bullicio de las gentes ...

Miró a su alrededor, nadie le prestaba atención ... era el momento que esperaba ... y sin darse cuenta de que un poco alejado, en el lado oscuro de la playa, lejos del fuego y de la luna, él la observaba ... se acercó a la hoguera que ardía todavía con fuerza, demasiada para pensar en saltarla .... sintió el calor del fuego en su piel mientras las llamas en su baile dibujaban sombras extrañas en su rostro ... Sacó un papel de su bolsillo, lo leyó por última vez ... y lo tiró a la hoguera, a un lado, para ver cómo se consumía en escasos segundos y convencerse  de que en ese papel estaba todo lo que odiaba de si misma, todo lo que le impedía juntar el arrojo necesario para luchar por sus sueños, por su vida, por sí misma ...

- ¿has pedido ya tu deseo? - preguntó él ... ella giró sobre sí misma con el sobresalto propio de quien no espera que nada ni nadie se percate de su presencia y siente entonces que alguien le habla ... Allí estaba él, con sus ojos fijos en ella y tendiéndole una copa ... - sí ... - titubeó sin atreverse a decir nada más ... - brindemos por él entonces ... - Y brindaron ...

Playa de Riazor, A Coruña. Fuente: www.lavozdegalicia.es

Habían pasado tantos años de aquello y su mente estaba ya tan cansada que ni siquiera entendía cómo podía recordarlo con tanta claridad; habían pasado muchas noches de San Juan tras aquella ... todas, sin saltarse una, junto a él, en la playa ... bajo la luna ... tirando al fuego las barreras, los miedos, las penas ... y empezando al día siguiente con los mismos sueños pero nuevos bríos ... 

Sonrió para sí misma porque esa noche, la primera "noite meiga" sin él, se daba cuenta, con mayor certeza que nunca, de que había tenido una buena vida ... de que no se hubiera cambiado por nadie, de que no hubiera cambiado nada ...

Has sufrido también ... - al escuchar la voz de su hija se dio cuenta de que estaba pensando en alto ... - ¿sufrir? - encogió sus hombros y miró de frente a su hija, queriendo grabar en su mente un mensaje que no se borrara jamás: - he vivido con pasión ... y cuando la pasión mueve tu vida, se lucha con más fuerza, se pelea con más ganas ... se siente más ... se vive ... Si, también se sufre pero ¿qué otra opción hay? ¿quedarte tras el cristal viendo la vida pasar? - habló entonces su nieta, de cuya presencia nadie parecía haberse percatado ... - y ¿qué se hace con el miedo, abuela? -  quiso acariciar el alma de la pequeña con su mirada ... y respondió sin dudar ... - se quema en las hogueras de San Juan -

Las tres mujeres permanecieron en silencio largo rato ... inmersa cada una en sus ensoñaciones ... hasta que el ruido del papel que su hija arrugó entre sus manos  las hizo volver de nuevo en sí ... la miró con una determinación que jamás había visto en sus ojos ... - Todavía arden las hogueras - dijo ... y juntas caminaron hacia la playa ...

3 comentarios:

  1. Etoy contigo Berta. Se vive con ilusión, con pasión. Y contra el miedo, quizás llevar a hoguera de San Juan en el alma presente cada día.

    Precioso relato y una grán foto. Enhorabuena.

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  2. Sin duda la magia especial de San Juan no ha sido ajena a tu impecable relato, las musas mas inspiradas te persiguen...
    Haces magia con las palabras y las transformas en un relato de ensueño...
    No hay duda de tu embrujo...(y eso que no tiene gato) ;-)

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  3. Gracias Juan y querida anónima de alma verde ;-) Gracias por vuestras lecturas y amables palabras, me alegra mucho que hayáis disfrutado este pequeño relato.
    Besos
    Berta

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