martes, 7 de junio de 2011

En las orillas del Sar ...

Pensaba yo escribir hoy sobre Social Media ... sobre el ramillete de decepciones que lleva una acumulado cuando descubre una marca que le gusta y pasa de la ilusión de ver que están en Facebook a la desilusión de ver cómo están ... pero he hecho pereza ... y he enganchado de nuevo uno de los "Clásicos de la Literatura Universal".

Cuando la primavera saca su peor cara y nos tira encima, sin piedad, su peor genio en forma de lluvias tormentas y tempestades ... sólo queda anclarse al suelo y esperar que escampe, que escampará porque, hasta la fecha, nunca llovió que no escampara, ni en el diluvio universal siquiera ... 

Pero mientras se ancla uno al suelo y espera ... siente las tempestades por fuera e, inevitablemente, por dentro ... porque así es la primavera, traicionera como nadie, hasta el crudo y rudo invierno es más honesto. 

No se vosotros, pero gusto de ahogar las tempestades en y con palabras ... nada como un buen torrente de palabras bien hiladas para acallar truenos y centellas ... y si las palabras bien hiladas forman parte de tu historia, de tu crecer a través de los libros ... llegas incluso a sentir la calidez del sol.


En las Orillas del Sar de Rosalía de Castro me siento como en casa ... tengo ya tanta confianza con el pequeño librito que rara vez lo empiezo por el principio, suelo abrirlo al azar y empezar por donde caiga, a veces hacia el principio, otras hacia el final ... y en ocasiones incluso saltando de poema en poema ... Este pequeño compendio poético, que no es la mejor poesía que puede uno echarse a la cara, es una de esas querencias que conserva una porque lo que sí son estos poemas son palabras sentidas como sentida era quien las escribió ... y como sentida se siente una en estas fechas, con estos tiempos; confieso que no me gusta el mes de junio, nunca me ha gustado ... pero hasta la fecha, al menos tenía el brillo del sol, la calidez del anuncio del verano ... Será la crisis, pero este año ni el sol amanece como en los junios de antaño. 
 
Os dejo algunos versos que puede uno encontrarse si se sienta con Rosalía de Castro "En las Orillas del Sar":
De este mundo en la comedia
eterna, vienen y van
bajo un mismo vuelo envueltas
la mentira y la verdad;
por eso al verlas el hombre 
tras el mágico cendal
que vela la faz de entrambas,
nunca puede adivinar
con certeza cual es de ellas
la mentira y la verdad.
---
Pensaban que estaba ocioso
en sus prisiones estrechas,
y nunca estarlo ha podido
quien firme al pie de la brecha,
en guerra desesperada
contra sí mismo pelea.
 
Pensaban que estaba solo
y no lo estuvo jamás
el forjador de fantasmas,
que ve siempre en lo real
lo falso, y en sus visiones
la imagen de la verdad.
---
Alma que vas huyendo de tí misma
¿qué buscas insensata en las demás?
Si secó en tí la fuente del consuelo,
secas todas las fuentes has de hallar...
---
...mundos hay donde encuentran asilo
las almas que al peso
del mundo sucumben.
---
Detente un punto, pensamiento inquieto;
la victoria te espera,
el amor y la gloria te sonríen.
¿Nada de eso te halaga ni encadena?
Dejadme solo y olvidado y libre;
quiero errante vagar en las tinieblas;
mi ilusión más querida
solo allí dulce y sin rubor me besa. 

Nos vemos, si queréis, En las orillas del Sar.
 
 
 
 Y tened cuidado ... ya lo advertía Rosalía:

A las rubias envidias
porque naciste con color moreno,
y te parecen ellas blancos ángeles
que han bajado del cielo

¡Ah! pues no olvides, niña,
y ten por cosa cierta,
que mucho más que un ángel siempre pudo
un demonio en la tierra.

2 comentarios:

  1. Emular a Rosalía, o intentarlo, sería una fatal tropelía.
    Por eso unos versos mios, sin mas motivo que la admiración.

    Para calmar la sed, a las orillas del Sar,
    Para serenar el alma, y degustar la calma,
    Para soñar un instante con tu mirada,
    solo el agua que por este río pasa.

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  2. fantástico comentario Juan ...
    Mil gracias! :-)
    un abrazo
    Berta

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