miércoles, 20 de abril de 2011

Tormenta de noche en la santa semana ...

Noche de oscuridad y silencio ... roto por el rayo y el trueno, el golpeteo continuo de las piedras de granizo en el tejado, el ulular del viento, el rumor de los árboles … un aullido lejano … y el llanto de un niño asustado …

El brillo del rayo dibujaba un cielo nublado y nuboso, una paleta de grises y azules a negros perfilando formas extrañas … miedo


Cogió al pequeño en brazos, en tanto lo arrullaba con cariño le contaba con voz suave, tono firme a la par que tranquilo, por qué no debía temer a los rayos y truenos …
Cada noche de tormenta los angelitos de la guarda bajan del cielo a las nubes …


Se avecina tormenta – gritó San Pedro - se me despierten todos!!! ... en formación!!! - perezosamente los angelitos se fueron colocando en sus puestos ... no sin rezongar ... y sin dejar de frotarse sus somnolientos ojitos ... - ¡¡espabilando!! - uno de los pequeños angelotes, mientras se peleaba con la graciosa luz que coronaba su frente en lugar de su cabeza, preguntaba con voz lastimera ¿y por qué no vienen las tormentas por el día?  

San Pedro no respondió, prefirió hacer como si no hubiese oído nada … en una semana como esa, la semana de pasión y calvario, la semana en la que él negó a su maestro tres veces … no se le ocurriría decir ni media palabra, ni media protesta … miró al angelote sin decir nada pero recordando como cada año, en la semana que bajo el cielo llamaban santa, los rayos y truenos tomaban el cielo en recuerdo del dolor pasado, presente y futuro … 

Un angelito chiquitín, el más pequeño del equipo, se colocó el primero, con sus ojitos abiertos como platos ¡¡dispuesto para el trabajo Sr San Pedro!! dijo con voz despejada y clara ... San Pedro lo miró conteniendo una sonrisa ... siempre era igual ... las primeras misiones eran emoción  pura para los pequeños angelotes de mofletes colorados. - callaré el  trueno y apagaré el rayo!! gritaba su mellizo saltando sobre las nubes  hasta colocarse en su puesto en la formación ... - con que calles el llanto de tu protegido ya nos irá bien a todos, rezongó esta vez San Pedro...- ya estoy yo mayor para este trajín, pensó acariciando las canas que coronaban su ilustre cabeza ...
Bien - dijo con voz fuerte y clara - esta inoportuna tormenta ha hecho  que tengamos a los pequeños que deberían estar plácidamente dormidos  llorando angustiados ... -  callaré al trueno y apagaré el rayo ... - gritó  emocionado de nuevo el jovenzuelo querubín ... - no harás tal cosa!! los  mayores, buscaréis a los truenos y rayos y les pediréis amablemente o  como mejor os parezca que se pierdan en el desierto o monte más cercano!!

Los angelotes mayores, cercanos ya a licenciarse como ángeles de la guarda, inflaron pecho ... les encantaban las tormentas ... les encantaba  perseguir a los truenos y rayos ... se sentían además así importantes,  cuando se licenciaran dejarían ya de correr por la nubes, serían respetables ángeles de la guarda que guiarían el camino de la vida de los perdidos en el mundo ... pero en sus últimos tiempos de querubines todavía podían brincar sobre las nubes ...
Y vosotros, pequeños trastos!!! - bramó San Pedro, visitad a vuestros  protegidos, consolad su llanto y apagad su miedo ... dejadlos  plácidamente dormidos antes de regresar!!! - oh - se lamentó el pequeño  angelote revoltoso .... - Todos en marcha!! - los despidió San Pedro. El jovenzuelo querubín salió enfurruñado de nube en nube en busca de su  protegido ... un pequeño que todavía no tenía un año ... ¡un bebé! - buah! - se lamentó camino de su destino ...
Lola arrullaba al pequeño que no parecía encontrar consuelo, le cantaba con voz suave … y al rato el pequeño se durmió en sus brazos … miró su rostro tranquilo, relajado … sin rastro del miedo sentido ni el dolor sufrido …

El angelote estaba allí en una de las cuatro esquinas de la cuna … su rostro al principio enfurruñado se fue dulcificando al mirar al pequeño asustado y según se dulcificaba su rostro se calmaba el pequeño y él se sentía feliz, importante … - prometo que cuidaré de ti, pequeña personita … no me moveré de tu lado hasta que nazca el sol … - y allí se quedó, sobre una de las esquinas de la cuna velando el sueño de su protegido …

Al despuntar el alba dejó un blanco, dulce y angelical beso sobre la frente del pequeño y salió raudo y veloz hacia las nubes …

En las puertas del cielo esperaba San Pedro – venga!!! Le regañó – por el amor de Dios eres el último en llegar!!! – ay! Gritó el pequeño peleando, una vez más con la luz de su aura … mi pequeño me necesitaba!! – San Pedro lo miró sonriendo tras su barba mientras el  angelote cruzaba las puertas del cielo … ya estaba hecho … la pequeña indefensión de los bebés siempre ganaba el corazón de los querubines … 

repasando este relato pienso que tiene guasa que lo escriba una descreída que ni tan siquiera recuerda donde se dejó la fe, y conste que envidio a quienes la conservan ... para que todavía haya quien ponga en duda que este es un país de tradición católica ... y quien no distinga la tradición y la cultura de la religión.

la foto ... wikimedia commons


4 comentarios:

  1. Un relato muy chulo para aplacar los tenores infantiles a las tormentas. Respecto a tú conclusión, tienes toda la razón, cultura y fe no deben estar reñidas.

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  2. Solamente cuando uno ama y simultáneamente admira a otro ser humano desde las más hondas profundidades de su alma, solamente entonces se encuentra uno en absoluto en condiciones de aceptar y asumir su tradición cultural

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  3. Hola Berta que bello relato, ya no me va a dar miedo la tormenta....
    Estoy contigo que más que la fé católica la Semana Santa es tradición y cultura.
    Pero sí hay que creer el algo no se cómo se llamará no en un Dios cómo hasta ahora nos han vendido yo en ese tampoco creo porque si no no permitiría tanto dolor cómo hay en este mundo, pero bueno creer en algo ayuda en muchos momentos quizas la mayor creencía en creer en una misma.
    un beso
    Bego
    @bego48

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  4. Jose Luis, Carlos, Bego ... Muchas gracias los tres por vuestra visita ... y por vuestros comentarios!!

    La fe es personal e intransferible ... la tradición es la que es, más allá de gustos y disgustos; y nuestra tradición está ligada a lo católico porque tenemos a nuestras espaldas siglos de catolicismo, sin más.

    Que las cosas estén relacionadas no quiere decir que sean lo mismo...

    Lo dicho, muchas gracias y abrazos!!

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