sábado, 26 de marzo de 2011

De Madrid ... al Cielo ...

... Se sentía cansada, caminaba despacio por el andén apoyada en su bastón, tratando de mover a cada paso todos y cada uno de sus 93 años cumplidos ...


Sintió alivio al ver acercarse al tren ... pero se le hizo igualmente larga la espera, parecía acercarse con paso lento, como falto de energía. Se percató entonces de cuán sola estaba en el andén, no recordaba que le hubiera ocurrido nunca, en su larga vida de trasbordos, en Atocha jamás se había visto tan sola.


El tren se posicionó en el andén, feliz al ver asientos libres, subió dispuesta a acomodarse en uno e iniciar su viaje de regreso a casa un día más ... El continuo movimiento del tren, el sonido de su incansable rodar por las vías y el hecho de que nadie la acompañara en aquel viaje la animaron a cerrar los ojos, sólo una cabezadita, se prometió ...

Y no se dio cuenta de la quietud repentina del tren, de su profundo silencio ... de su imperceptible rodar y flotar ... del paso del tiempo ...


Las puertas se abrieron, se levantó como una autómata y bajó del tren ... algo que le pareció una inmensa niebla roja la rodeó y le impedía ver más allá de un palmo de su nariz. Un hombre se acercó ... era mayor, barba blanca, pelo escaso y mirada de esas que te acarician el alma. Ella se fijó en el manojo de llaves que portaba él en sus manos arrugadas, ya cansadas ... miró de nuevo a su alrededor y una vez más se refugió en la caricia de sus ojos ... 


El ocaso, dijo serena aún lamentando su llegada ... El la miró de nuevo y le tendió su mano ... te esperan, anunció ... y ella sonrió y, como siempre había hecho, miró hacia delante, tomó la mano que se le ofrecía y caminó con paso firme hacia las puertas del cielo mientras oía como el tren se alejaba vacío ... 

Sabía quien la esperaba ... y se sintió feliz.


Pues ... esto iba a ser un relato de 99 palabras para el V Certamen de Relatos Breves de Renfe pero me pasé de frenada ... y decidí convertirlo en un post del mundo imaginario, aún sabiendo que sería recurrente en la temática (pero es que lo mío con los cielos viene de largo), pero me quedé corta ... por defecto o por exceso el caso es que ... no ... La tendencia al equilibrio que a veces ... me confunde.


*Todas las imágenes de este post están registradas con licencia Creative Commons, descargadas de Wikimedia Commons (la primera foto bajo la etiqueta Atocha y las demás bajo la etiqueta "de Madrid al cielo"

1 comentario:

  1. Que belleza de relato,
    sabes que soy fan de tu mundo imaginario, no dejes de publicar
    Bego

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