miércoles, 30 de marzo de 2011

Conciliación, Flexibilidad, Innovación, Creatividad ...

Cada día recibimos un montón de información, alguna buscada voluntariamente por nuestra propia decisión y otra que nos llega y hasta nos bombardea ... y de todo ese llegar diario de información variopinta, nuestro cerebro va almacenando conceptos, ideas ... y esos conceptos  (como los que titulan este post) e ideas van estableciendo relaciones entre sí.

No recuerdo cuándo ni dónde ... pero leí hace no demasiado que la Revolución Industrial separó la vida personal, familiar, de la vida profesional, de trabajo y que la Revolución Tecnológica las uniría de nuevo; he leído también hace todavía menos, que las empresas que se empeñen en seguir atadas a horarios fijos sufrirán más ... porque el mundo y su economía son cada vez más globales y cuando en un país se acuestan en otro se levantan mientras en un tercero almuerzan... y tú haces negocios con todos ... o al menos lo intentas

Y no puedo evitar relacionar estas ideas con la, mal llamada conciliación ... y no digo mal llamada por error ... no creo que haya nada que conciliar o, al menos, no debería haberlo, porque tenemos una vida cada uno, nada más, en ella y con ella podemos hacer múltiples cosas porque así somos los seres humanos, multifuncionales, unos más que otros, pero multifuncionales todos.


Equivocamos el tiro y desde hace ya tiempo pero eso no es lo más grave, lo más grave es que lo seguimos equivocando: seguimos hablando de conciliar y haciendo leyes que, supuestamente, facilitan la conciliación y la igualdad:


Por una parte están medidas como las reducciones de jornada, excedencias ...  asociada al cuidado de hijos menores de 8 años y por otro las medidas que parece que vienen en lo referido a las cuotas de mujeres en los comités de dirección que no es más que un nuevo caso de discriminación positiva, no defensa de nada ni de nadie, sólo discriminación positiva.

Las excedencias o reducciones de jornada, dada la rigidez de horarios que padecemos, se aceptan pero sólo como mal menor: en primer lugar porque sólo aplican hasta los 8 años del niño por lo que son una solución incompleta y en segundo lugar porque penalizan seriamente el desarrollo profesional de quien las solicita.

Respecto a la discriminación positiva, no la entiendo y por tanto no puedo compartirla; la única discriminación, en cuanto a exigir o negar determinadas presencias en los Comités de Dirección, que aceptaría, es la de la ineptitud y me importa muy poco si el inepto es hombre, mujer o animal de compañía. 

Además, aceptando la discriminación positiva, estamos dando por hecho que si no hay más mujeres en puestos de dirección es por temas relacionados con la discriminación por razón de sexo ... ¿cuántos hombres y cuántas mujeres conocéis dispuestos a hacer renuncias profesionales en aras de pasar más tiempo con sus hijos? no creo en la igualdad porque no creo que hombres y mujeres seamos iguales, no creo que los hombres vivan la paternidad igual que vivimos las mujeres la maternidad y, ojo, no digo que lo uno sea mejor ni más importante que lo otro ... sólo digo que no es igual, que los padres son padres y las madres, madres, que son roles distintos, importantes y cruciales ambos en la vida de los pequeños. 

La igualdad sólo tiene sentido si hablamos de derechos y deberes ... y ahí ... tenemos una democracia y una constitución que la protegen ¿que a nivel social no se ha alcanzado esa igualdad legal? no, todavía queda camino que recorrer, pero no creo que deba recorrerse a base de leyes ni imposiciones, creo que es un tema de evolución y educación social, Zamora no se conquistó en una hora...

Y es que con la moto de la igualdad nos están colando una sociedad loca, acelerada, desquiciada ... ni igualdad ni conciliación ... hablemos de personas y vida, personas y sociedad no de iguales conciliados ...

En mi opinión, la palabra clave en todo este lío es la flexibilidad: todos debemos ser flexibles, tanto las empresas como los trabajadores, porque lo realmente importante es sacar el trabajo adelante, obtener los resultados que se buscan, llegar donde se quiere llegar, recorrer el camino que se quiere recorrer ... y para eso no hace falta un horario cerrado de trabajo ... y mucho menos un horario de obligado cumplimiento que tienda a alargarse un día sí y otro también, esa flexibilidad en un sólo sentido tampoco vale. Y menos que todo eso vale el presentimo ... ese estar en la oficina, ese "cuánto trabajo tengo", ese "yo no tengo tiempo" ...

La flexibilidad, facilitada además, tanto a empresas como trabajadores, cada día más por las nuevas tecnologías (portátiles, blackberrys, ...) es la llave de muchos de los entuertos a los que nos enfrentamos cada día:

- el día que hablemos de horarios flexibles dejaremos de hablar de conciliación porque no habrá necesidad de medidas de conciliación. Estaremos hablando, siguiendo  la serie que marca la evolución de los modelos sociales en la imagen anterior, en el M6, un modelo en el que el trabajo y la casa estarían unidos ... por un ordenador o similar ...

- ese mismo día dejaremos de preguntarnos como organizarnos para hablar con Fulano en China o Mengano en EEUU porque nadie pensará "está fuera de mi horario laboral"

- ese día dejaremos de pensar en cuotas de mujeres, en renuncias profesionales obligadas e innecesarias ... y el mercado laboral ganará talento

- ese día tendremos, tanto empresarios como trabajadores, patronal y sindicatos, un nivel de madurez del que hemos demostrado carecer hasta la fecha

Y ese día, quizá, entendamos la importancia de la innovación como motor de nuestra economía: porque si esperamos que vuelva el ladrillo y nos lluevan los turistas además de seguir peleando por mantener sectores claramente deficitarios por la imposibilidad de competir en costes con otros países, no lograremos salir del túnel en el que vivimos hoy.

Innovación otra de las palabras clave ... es una palabra que de tanto uso parece ya gastada, vacía ... y además se malinterpreta en muchos momentos: la innovación basada en la creatividad: si sólo innovación suena a humo, añadir la creatividad ya es de traca ... pero es que lo que nos toca hacer ahora es ser creativos e innovar ¿para inventar la rueda? no, a veces será para hacer lo mismo que estamos haciendo pero de otra forma, otras veces será para hacer algo nuevo, algo que nadie haya hecho o hacerlo de nuevo, de otra manera ...  en definitiva, será para buscar soluciones y trazar nuevos caminos; hay mucho por pensar e idear para construir un nuevo modelo productivo que debe además llevar aparejados cambios profundos en el sistema educativo ... pero esa ya es otra historia.

La economía global nos está exigiendo ser flexibles e innovadores (flexibles en cuanto a capacidad de adaptación a los cambios y en cuanto horarios pues por la relación intercontinental las empresas están pasando a tener la necesidad de permanecer "abiertas" 24 horas e innovadores en cuanto, de nuevo, a la capacidad de adaptación a los cambios y en cuanto a la capacidad de evolución, desarrollo, creación...).

La sociedad, tras la incorporación de la mujer al mercado laboral, exige (aunque más que exigir mendigamos...) medidas que nos permitan a hombres y mujeres (ya que tanto utilizamos la palabra igualdad, empecemos por decir que la conciliación es cosa de hombres y mujeres, no sólo de madres) asumir nuestras responsabilidades familiares y laborales, algo tan sencillo y necesario como eso porque, no olvidemos que, quienes pagarán las pensiones mañana, son los niños de hoy ... por eso insisto en que la conciliación es cosa de todos, no sólo de madres.

Y ante estas dos exigencias, la económica y la social, reaccionamos mal, a la defensiva y poniendo barreras ... imponemos reducciones de jornada en lugar de hablar de flexibilidad laboral, e imponemos presencia de mujeres en puestos directivos en lugar de facilitar esa flexibilidad que haría que muchas mujeres no se vieran abocadas a una renuncia profesional que las lleva a no llegar nunca a esos puestos de dirección. Porque además ... ¿qué hay de las mujeres que no llegan a puestos de mandos intermedios por los mismos motivos que las hay que no pasan de mandos intermedios a dirección? ¿esas no merecen una discriminación positiva también? ¿o las cuotas afectan sólo a los altos cargos que son los que salen en las fotos?

Deberíamos aprovechar la oportunidad que nos brinda esta crisis y re-inventarnos ... re-inventar nuestro modelo económico y social ... e inventar así un futuro que resulte más atractivo que el que ahora se avista ...

5 comentarios:

  1. Hola Berta,

    Me pregunto si estas reflexiones tuyas, tan acertadas desde mi punto de vista, les llegan de alguna manera a los empresarios de nuestro país.

    Una de las razones que el gobierno ha esgrimido para incrementar la edad de jubilación a los 67 años, es el descenso de la natalidad junto con el envejecimiento de la población. Si la flexibilidad horaria formase parte de la cultura empresarial, junto a la utilización de las nuevas tecnologías, la natalidad aumentaría y dejaría de ser un handicap para el desarrollo profesional de la mujer y además, potenciaría la eficiencia y la productividad.

    Me ha gustado leerte y haberte blogconocido.
    Un saludo.

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  2. Muchas gracias Lluisa por tu visita y sobre todo por tus palabras. Tienes mucha razón al incidir en el hecho de que la baja natalidad penaliza y mucho nuestro sistema de pensiones. Tenemos un camino difícil por delante y más si no empezamos a cambiar la mentalidad ...
    Un abrazo y de nuevo, gracias!
    Berta

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  3. Hola Berta, toda la razón la palabra es flexibilidad y no sólo porque se tengan hijos pequeños sino también padres mayores.
    Y por otro lado muchas veces el tiempo que inviertes en desplazarte al lugar de trabajo que en muchos casos puede se una hora de ida y otra de vuelta se pierde mucha prodctividad, logicamente hay trabajos en los que hay que estar físicamente, pero los trabajos de ofcina no es necesari estar todos los días de manera física el trabajo se puede realizar desde casa y un par de días para no perder el contacto con los compañeros pues sí desplazarse al lugar de trabajo. Yo estoy segura de que en mí desempeño sería mucho más productiva.
    un abrazo
    Bego

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  4. Gracias Bego, la flexibilidad depende del puesto ... habrá posiciones en las que el teletrabajo tenga sentido, en otras no pero seguro que en muchas una sencilla flexibilidad de horario es posible ... si hay voluntad. Y cierto también que no se trata sólo del cuidado de niños, también de padres y hasta de uno mismo ... igual así nos ahorramos algo también en absentismo o bajas por depresión, ansiedad ...
    Un abrazo
    Berta

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  5. Great work keep it coming, best blog on earth

    clomid

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