lunes, 7 de febrero de 2011

Y tú ¿te irías a Alemania?

Hace ya días, cuando escuché por primera vez la noticia sobre la posibilidad de que determinados perfiles profesionales tuviesen la opción de trabajar en Alemania, sentí envidia de quienes tienen acceso a esta oportunidad de ampliar fronteras físicas, lingüísticas, mentales y hasta emocionales ...

Cierto es que en estos asuntos de los traslados de residencia no vivo en el término medio, soy de las que nunca ha tenido problema para meter cuatro cosas en una maleta y partir a donde fuese menester, supongo que es algo que va en el carácter de cada cual y también en sus vivencias, cuando sales ya del hogar familiar con 18 años a hacer vida de estudiante independizado no te resulta difícil seguir haciéndolo para buscarte el sustento, es más, no contemplas la vuelta a casa como una opción.

Partiendo de este punto, comprenderéis que mire anonadada los reportajes que cuelan en un telediario sí y otro también hablando de esa opción alemana y viendo como gente de los 23/24 años, sin cargas familiares, con todo un mundo abierto ante ellos dice cosas como que emigrar no, que su novio está aquí, que su familia y amigos están aquí, que no habla alemán ...

Ahí estaba yo entendiéndome con mi "anodadamiento", recordándome que no todos somos iguales y que siempre los ha habido más y menos aventureros ...

Pero es que ésto ya no es una aventura: vivimos en un mundo global, en una sociedad global ... vivimos un tiempo en el que, independientemente de las crisis, hay herramientas que nos igualan a todos y nos ofrecen a todos, o casi, las mismas oportunidades ... y ¿qué hacemos? pues decir ¡yo no soy Alfredo Landa ni me voy con Pepe pá Alemania! y nos quedamos en el terruño, amarrados a la cola del INEM y a un futuro tenebroso que debe tener más glamour que el viaje a Alemania...

Hace pocos días hablaba en este blog del fracaso escolar ... pues bien, para mí esta reacción acogotada ante una oportunidad de encontrar una salida no es sino una muestra más del fracaso social que vivimos gracias al estrepitoso fracaso de nuestro sistema educativo. Veo a algún joven en televisión temeroso, cumplidos ya los 25, de alejarse del hogar familiar, de los amigos, de sus calles de siempre ... y me entran unas enormes ganas de zarandearlo y despertarlo ... claro que luego recuerdo aquello de que hay gente a la que zarandeas y caen bellotas...

Los españoles tenemos un problema de "acogotamiento", de inseguridad, de "yo no puedo", "yo no voy" ... es una especie de complejo de inferioridad disfrazado a veces de prepotencia ... 

No quiero decir con esto que todos los veinteañeros sean ñoños, ni que todos tengan que ser locos aventureros que salten a la primera oferta que escuchen ... pero sí creo que si quienes están en el momento más libre de su vida, sin cargas familiares, sin nada que perder porque nada han ganado todavía, no tienen el arranque, la ilusión, el espíritu, la valentía, el coraje ... de lanzarse a por su futuro, es que algo está fallando. Y dicho sea de paso también que me tomo todas estas noticias de telediario como una parte de la realidad en que vivimos, no como su totalidad ...

Y de ese "algo" que está fallando forma parte nuestro sistema educativo, sin duda ... y me parece especialmente grave el asunto porque si algo tengo claro sobre el futuro que viene, porque venir viene nos guste o no, es que no será estable, es decir, el modelo del empleado de banca con cuarenta años de antiguedad está ya muerto, la globalización trae de la mano la movilidad, la flexibilidad, la polivalencia ... y la agilidad y capacidad de reacción se convierten en pura necesidad; si no somos capaces de innovar tendremos al menos que ser capaces de movernos con rapidez tras los pasos de quienes sí lo hacen ...

Ésto es sólo una reflexión personal, hecha además por una persona que reconoce sin pudor su desarraigo, quiero estar donde está ocurriendo lo que quiero vivir, los lugares, las cosas son accesorios ... las personas no, de hecho aquí estoy, anclada a la tierra por un pequeño que necesita y merece la estabilidad y protección que como madre le debo... 

Por tanto esta vez no hablo desde ese punto de equilibrio que es para mí el santo grial pues creo firmemente que en el término medio está la virtud ... esta vez hablo desde un extremo de la cuerda pero sintiendo que la generación de "los jóvenes" de la que tanto hablan los telediarios últimamente, cuando no es por los ni-nis con riesgo de exclusión es por el botellón, cuando no es por el paro juvenil es por el paro de los titulados universitarios, ... está  demasiado cerca del otro extremo de la cuerda ... Sería muy bueno que, ellos sí, buscasen el término medio ... porque no es cuestión de hacer locuras ... es sólo cuestión de observar atentamente el mundo que nos rodea con la mente abierta, aplicar las dosis necesarias de sentido común, coraje e ilusión ... y vivir.

Porque la vida sólo es una, y merece la pena vivirla sin cargas innecesarias sobre nuestras espaldas, sin imponernos limitaciones absurdas e igualmente innecesarias ... sin exigirnos lo que no podemos dar, sí ... pero también sin dejar de exigirnos lo mucho ¡muchísimo! que sí podemos desarrollar ...

6 comentarios:

  1. Creo que tienes toda la razón, no hemos acomodado y da mucho miedo el cambio.
    Nos hemos vuelto de "virgencita, virgencita que me quede como estoy". Para los tiempos que recorren tu filosofía de vida es la acertada.

    Un abrazo

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  2. El que no se arriesga no cruza la mar. Muy buen diagnóstico de situación.

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  3. Hay un problema, los Jovenes hasta ahora han vivido demasiado bien en España.
    Ademas, como se vive en nuestro pais, hay pocos en Europa.
    La prueba es, que los deportistas extranjeros de élite que pasan por aqui, la mayoría se terminan instalando en nuestro país.
    En los años 50 y parte de los 60 se íban a Alemania por que no había ni para comer.
    Tiene que ser durísimo, despues de haber vivido con bonanza 25 años en España, emigrar a Alemania.
    Saludos.

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  4. Muchas gracias Javier ... la verdad es que cada cual tenemos nuestra filosofía de vida y por suerte somos libres de elegir la que mejor nos encaje; y la miga del asunto está ahí ... para ser libre de elegir tienes que saber entre qué elegir y no limitarte a lo que tienes delante de tu naríz ...

    Un abrazo
    Berta

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  5. Gracias Ricardo ... quien no arriesga no gana ... y si no arriesgamos en la veintena, ya me dirás tú ...
    un abrazo

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  6. Gracias Helio por tus siempre interesantes aportaciones. En esta ocasión veo las cosas desde otro prima: emigrar hoy a Alemania no es hacerlo como antaño, hablamos de gente preparada para la que su experiencia allí, además de un idioma, le puede aportar profesionalmente muchísimo ... los viajes hoy tampoco son como antaño, ni firmas un contrato de por vida. El mundo ha cambiado y sigue cambiando, lo que no era natural es que en España los jóvenes entendiéramos que teníamos derecho desde el minuto uno a vivir como nuestros padres ... la buena vida hay que trabajarla ...
    un abrazo

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