domingo, 13 de febrero de 2011

Confusiones comunes

Soy de derechas, yo de izquierdas, yo socialista, yo liberal, yo comunista … soy del PP, soy del PSOE … la nada tras ellos.

Me parece una confusión muy común ésta a la que se suele llegar por conclusión aparentemente lógica: si eres socialista, eres del PSOE y votas PSOE, si eres de derechas o liberal, eres del PP y votas PP … Y tras todo esto la nada porque el bipartidismo se lleva al terreno de la ideología y si no eres de uno de los dos partidos mayoritarios eres un valor residual … o un nacionalista.

Antes de entrar en harina en la confusión en sí, ¿os habéis parado a pensar en la terminología? “soy del pp” “soy del PSOE” “a éste hay que echarlo” … y luego están los pin, banderitas, banderazas … Hablo de política sí, pero parece que hablo de fútbol … Me sorprende que a estas alturas del partido … político! sigamos tomándonos la política como algo pasional más que pragmático; entiendo estas posiciones inamovibles tras una dictadura porque somos humanos y es lógico que quienes sufrieron el látigo de Franco no puedan olvidarlo igual que tampoco olvidan quienes sufrieron aún militando en el bando vencedor porque Franco dictó, sí, pero tras una guerra civil … Ahora bien ¿cuánto tiempo lleva muerto Franco? ¿cuántos años llevamos ya de democracia? Yo tengo 36 … y no recuerdo otra cosa más que democracia … ya va siendo hora de que nos sacudamos la caspa, los complejos, las ideas preconcebidas, los prejuicios, los preconceptos, la tontería …

Los partidos políticos son responsables, en gran medida, del atasco "prejuicioso" en que vivimos, el PP y el PSOE … porque ambos juegan con las emociones de sus votantes para intentar incrementar su caladero de votos y, hasta la fecha, ninguno ha debido pensar en los riesgos que entraña ese juego.

Volviendo al punto del que partía, la común confusión ideología - partido político: el espectro ideológico va desde la extrema izquierda hasta la extrema derecha y entre ambas, un mundo: obvio los extremos porque nunca me han gustado, desde los extremos se pierde la visión global de las cosas, se ve el mundo de un solo color … y honestamente pienso que,  ya sea cayendo más hacia un lado o hacia el otro, la mayor parte de las personas nos movemos más por el centro que por los extremos aunque, claro está, haber hay de todo, como en botica. Pero ¿que ideológicamente te ubiques en un punto del espectro significa que votarás al partido que está ubicado en ese mismo punto? responder rotundamente sí significa que no pensamos por nosotros mismos, que no sabemos ser críticos, que votamos con la ideología lo cual es tanto como decir que votamos con el corazón …

Pero la política no es sólo corazón, es también gestión … y si un partido político gobierna desarrollando una gestión desastrosa ¿le entregamos de nuevo nuestro voto, nuestra confianza con el corazón?


Hay quien sostiene que primero va la ideología y luego la gestión … quizá en otra época hubiese compartido esta posición pero hoy en día no; hoy en día creo que hay mucha más gestión que ideología y máximo en un país en el que, hables de lo que hables, rematas con la frase “está fatal, está todo fatal”. La ideología es como la religión, que cada cual profese la que quiera y como quiera pero, si hablamos de los euros, vamos a ser prácticos … un par de ejemplos:

- estoy radicalmente en contra de la privatización de la sanidad, ahora bien, si hablamos de privatizar la gestión sanitaria me lo pienso: si se demuestra que la gestión privada es más rentable para el estado, es decir, para todos los españoles, porque es más efectiva que la pública ¿por qué no privatizar la gestión (ojo, la gestión, no el servicio)? y si pensamos que no, que la gestión pública puede ser igual o más efectiva que la privada ¿qué hacemos que no exigimos que lo sea desde ya?

- las autonomías … dicen que son sostenibles … sí, lo son para el PP y el PSOE que soportan sus estrategias de gobierno en los apoyos de las regiones con mayor representación nacionalista … Desde un punto de vista económico no digo yo que no puedan ser sostenibles sobre el papel … pero con una gestión eficaz, sin duplicar y tripiclar servicios, sin perder las sinergias que se generan siempre por volumen, sin perder de vista el principio de “solidaridad entre autonomías” … o eso, o directamente rompemos la baraja y nos convertimos en un estado federal.

(sólo explicar que entrecomillo “solidaridad entre autonomías” porque este concepto merece una definición que no lleve a equívocos… no significa que unas aportan impuestos y otras viven de subvenciones, no significa que las que tienen menos desarrollo industrial y tejido empresarial tengan derecho a tener más funcionarios…significa que las comunidades autónomas más productivas y desarrolladas aportan una parte de los impuestos que generan para apoyar el desarrollo de las autonomías más precarias … no es un gasto ni un regalo, es una inversión en el desarrollo de España como país)

Quisiera cerrar este post con dos reflexiones al hilo de dos afirmaciones que escuché esta misma semana:

Parafraseo aún entrecomillando "es alucinante que en este país no cae ni un gobierno por motivos económicos": alucinante sí es pero ¿por qué ocurre? yo lo achaco a las confusiones comunes ... a la tendencia enfermiza que tienen los votantes recurrentes de uno y otro partido mayoritario a justificar y apoyar lo que hace el propio frente al ajeno sin analizar de forma crítica los hechos.

Parafraseo de nuevo aún también entrecomillando "yo no hablo de política porque no me lleva a ninguna parte": cierto es que ésto también ocurre y lo achaco igualmente a las confusiones comunes; de nada sirve debatir abrazado a una bandera sin utilizar la capacidad crítica, es un debate vacío de pelotazo va, pelotazo viene sin punto de encuentro posible; otra cosa es cuando se debate con personas que, más allá de su posicionamiento ideológico e incluso político, saben valorar de forma crítica una actuación política y su gestión de gobierno u oposición; en ese caso sinceramente pienso que el debate, la contraposición de opiniones, el escuchar la postura opuesta y exponer la propia, es siempre positivo porque amplía nuestro horizonte y nos ayuda a ver mas allá de nuestros propios planteamientos.

Entiendo que uno vote al partido con el que se identifica ideológicamente; entiendo, aunque no comparto, que no vote nunca al partido que representa la ideología opuesta a la propia; entiendo, y comparto, que en un momento dado se vote en blanco, nulo y hasta que no se vote porque está uno en desacuerdo con lo hecho por los suyos ... pero lo que no entiendo, ni comparto, ni creo que aporte nada bueno a nadie, es que se vote de forma continua y continuada a los propios por el mero hecho de serlo sin valorar su trabajo, su gestión, obviando al tiempo que el poder corrompe y la alternancia en él es una necesidad democrática.

Entiendo la pasión en el fútbol y en el amor ... pero no en la política, no en el manejo y gestión de los euros pagados impuesto a impuesto con nuestro trabajo ...

2 comentarios:

  1. Hola Berta,yo soy del Atletico de Madrid de corazón pero la razón me dice que el Real Madrid y el Barcelona son mejores y en política me pasa igual mi idelología ha ido siempre en una dirección, pero las ideología de los partidos democráticos en lo básico no varían:trabajo para todos, educación para todos, sanidad para todos, libertad igualdad, bienestar social ....todas las siglas políticas quieren esto y seguro que es así por lo tanto es cierto que mi decisión esta vez a la hora de depositar mi papeleta en la urna tendrá que pesar quien creo que gestionará mejor este patio durante los próximos 4 años.
    un abrazo
    Begoña Ramírez

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  2. Muchas gracias Bego por tu comentario, y por todos tus ánimos siempre. En lo que a política se refiere, viviendo en domocracia y capitalismo, tiendo a ver las cosas desde un punto de vista más pragmático que emocional y la praxis me dice que el poder corrompe y la alternancia es necesaria...
    Un abrazo
    Berta

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