lunes, 24 de enero de 2011

Flexibilidad ... y la mal llamada conciliación

Soy una fiel y entusiasta defensora de la flexibilidad ... por eso, sin ser el asunto principal del artículo, me interesó verla mentada en "CV las competencias ganan terreno al conocimiento"

"las principales habilidades que actualmente le demandarán las organizaciones están relacionadas con el trabajo en equipo, la responsabilidad y el compromiso, la flexibilidad y la adaptación al cambio –"ahora se pide mucha polivalencia en todos los perfiles"–, la iniciativa, la destreza para resolver problemas, la autonomía, la tolerancia a la frustración –"sobre todo en el área de ventas"–, la comunicación interpersonal, la capacidad para hablar en público"

Las empresas buscan flexibilidad, los trabajadores también ... ¿llegamos a un acuerdo? partamos de la base de que la flexibilidad vale dinero porque su ausencia cuesta dinero.

Entiendo la necesidad de flexibilidad de los empleados por parte de las empresas especialmente con la crítica situación económica que vivimos: se necesitan personas que sean capaces de mantener su motivación a buen nivel, que trabajen en equipo, que puedan asumir lo que les caiga ... pero este camino no puede ser unidireccional, es un gran error plantearlo así.

Hoy en día, el nivel de desarrollo tecnológico no es que facilite la flexibilidad, casi la exige...

Es una utopía por parte de las empresas pensar que las personas, por pura desesperación y miedo a perder su trabajo, van a trabajar 12 horas al día en la oficina cargando sus responsabilidades familiares a terceros por un sueldo cada vez más mísero ... Ese planteamiento puede funcionar a corto o medio plazo pero es insostenible en el tiempo e insostenible socialmente, son los cimientos de un nuevo fracaso de modelo productivo.

Ahora más que nunca es el momento de trabajar en la verdadera integración de lo laboral y lo personal: la discusión acerca de la edad de jubilación o de las horas semanales de trabajo es una pérdida de tiempo ... me preocupa tener que trabajar 60 horas semanales si éstas tienen que ser en el lugar de trabajo pero no cuento las horas que trabajo, las horas que dedico a mi trabajo, si tengo flexibilidad...porque en ese caso yo organizo mi tiempo y mi trabajo (no necesariamente de lunes a viernes y de 9 a 18 horas).

Se trata de que estés donde tienes que estar, cuando tienes que estar y al nivel que tienes que estar cuando la empresa lo requiere ... y que la empresa esté al nivel que tiene que estar cuando tu vida personal lo requiere; y el resto del tiempo organízate como mejor te parezca...

Porque no hay mayor falacia que el discurso de la conciliación de vida personal y laboral: tengo una vida, no una vida laboral y otra personal, ni una 1.0 (off line) y otra 2.0 (on line), ni ... sólo tengo una vida en la que cuántas más cosas hago más aprendo y por tanto mi capacidad de aportar se incrementa igualmente ...La verdadera conciliación (a disgusto utilizo el término...) es la flexibilidad.

Por lo demás, volviendo sobre el artículo de Expansión, parece de sentido común el planteamiento basado en valorar las competencias por encima del curriculum ... con toda la prudencia del mundo y sin querer en absoluto despreciar la formación, de hecho la considero fundamental, lo cierto es que el conocimiento se adquiere mientras las competencias, si bien se trabajan y mejoran, o se tienen o no se tienen... 

Este enfoque de competencias habría que anticiparlo, no aplicarlo sólo en el mundo empresarial sino en el educativo: ¡cuántos mejores profesionales tendríamos y cuánto más a gusto estaría tanta gente en sus trabajos si, a la hora de elegir estudios (FP, Universidad...) y profesión tuviésemos más en cuenta lo que se nos da bien y no sólo lo que nos gusta o lo que pensamos que "tiene salida"! El gusto cambia con el tiempo, lo que tiene o no salida, con el cambiante mundo económico y tecnológico es igualmente cambiante pero tus competencias, que son tus habilidades, lo que se te da bien, eso no cambia, incluso mejora si las trabajas por lo que parece más inteligente empezar a construir tu futuro a partir de ellas ¿no?

6 comentarios:

  1. Pues me ha gustado mucho Berta. Soy un firme defensor de la flexibilidad laboral y creo que por ahí irán los tiros en el futuro. El único problema que veo es que tanto empresas como trabajadores, en general, no están preparada/os para esta transformación, solo aquellas/os que realmente quieran llegar a aun acuerdo y comprometerse con ello podrán lograrlo.

    En cuanto a las competencias me gusta lo que apuntas de anticiparlo porque sería una forma de reducir la frustracción de no haber podido desarrollar las habilidades que podría tener la gente.

    Saludos

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  2. Muchas gracias por tu visita y comentario Fernando ... coincidimos al 100%; para que la flexibilidad sea una opción, es necesario un grado de madurez, tanto a nivel empresarial como de los trabajadores, que actualmente en España se da en no demasiados casos. Y respecto a las competencias, es algo que veo cada vez más claro, a todos nos gusta ser buenos en nuestro trabajo, eso nos satisface, lo contrario nos frustra, y si tenemos las competencias que requiere nuestro trabajo, es mucho más fácil ser bueno en él...
    un abrazo

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  3. Amiga Berta, compartiría en general tu criterio sobre flexibilidad laboral si hubiera pleno empleo; pero con el drama del paro sobre el escenario me parece una cuestión menor. Seguramente habrá personas que por un empleo estarían dispuestas a contorsionarse hasta la curvatura. ¡Hay que parar el sistema basado en el crecimiento/consumo y ver que tal nos iría basándonos en la necesidad humana! Saludos. Otroquetal

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  4. Esta vez, Ramòn (@otroquetal) no estamos deacuerdo, para nada creo que la flexibilidad esté relacionada con el pleno empleo: está relacionada con la productividad, la cultura empresarial española es de asistencia y estancia en el centro de trabajo y ese sistema es injusto, perverso y además poco productivo, a los datos de productividad españoles me remito... La flexibilidad tiene como objetivo que puedas trabajar y educar a tus hijos, formarte más y mejor, etc... la educación de los hijos es mejorar la sociedad presente y futura y reforzar la formación, la lectura, las relaciones (contactos)... forma mejores profesionales y por tanto mejores empresas... ¿matamos por un empleo? ¿por cualquiera? de todo habrá, pero la sociedad española no es la que era, los abuelos son demasiado mayores para "encalomarles" a los nietos a diestro y siniestro y las guarderías demasiado caras y las canguros ni te cuento ... no, la gente no puede aceptar un trabajo si le cuesta, y hablo de euros, más "colocar" a sus hijos del salario que ganan. E insisto, la flexibilidad, bien entendida y bien implementada, incrementa la productividad porque cuando trabajas sin horario trabajas más y más tranquilo...
    un abrazo

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  5. Muy interesante y multifacético artículo. Creo que las habilidades nos conectan más con la realidad y con el ser humano que el conocimiento, aunque este también sea necesario.

    Un abrazo :)

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  6. Gracias Alejandro, creo que construir nuestra profesión sobre nuestras habilidades (es decir, formarnos y dedicarnos a aquello que se nos da bien) es como construir una casa sobre cimientos sólidos y lo contrario ... un error que acaba en la mediocridad y el hastío profesional
    un abrazo.

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