domingo, 16 de enero de 2011

¿Es necesario retrasar la edad de jubilación?

Probablemente sí ... pero, en mi opinión, empezar por ahí es empezar la casa por el tejado.
Un vez más, antes de entrar en materia, reitero que no soy economista, ni socióloga, ni mucho menos gurú o visionaria ... sólo veo, leo y vivo la actualidad y, con una miga de sentido común, le doy una vuelta ... Los comentarios están abiertos para que, desde vuestro propio sentido común y/o sabiduría y "expertise", podáis añadir o rebatir lo que queráis.

Entrando en materia ... en primer lugar, la edad de jubilación en España es de 65 años pero de facto no pasa de los 62 por lo tanto ese umbral legal resulta un tanto engañoso.

En segundo lugar ¿qué sentido tiene, qué soluciona prolongar la vida laboral de los trabajadores en un país en el que, no ya a los 65 sino mucho antes, se "expulsa" a las personas del mercado laboral? en lugar de pagar pensiones vamos a pagar paro y subsidios si se tercia ... al final es más de lo mismo porque todo el dinero sale de la misma caja, la de los impuestos...

En tercer lugar, hace años se tomó la vía de las prejubiliaciones para ganar puestos de trabajo en el mercado que pudieran ocupar los jóvenes, se trataba de reducir la vida laboral para reducir así también las listas del paro ... ahora esta política no vale (que le pregunten a los franceses...) porque no es económicamente sostenible y optamos por la contraria: prolongamos la vida laboral para cotizar más años y cobrar menos pensión ... Ambas políticas son cortas de miras ¿de qué sirve jugar a prolongar o recortar la vida laboral cuando el problema no está en los años que trabajemos o dejemos de trabajar sino en un mercado laboral insuficiente para la población del país? dicho claramente: faltan puestos de trabajo. 

Y si faltan puestos de trabajo y "sobran" pensionistas y parados ¿cómo es posible que nos creamos que jugando con la edad de jubilación solucionamos algo?

¿Qué hacemos entonces? Mi planteamiento es el siguiente: 

Revisemos este estado de bienestar que queremos mantener y parece a todas luces insostenible: 

Simplificando, tenemos unos ingresos, obtenidos por la vía de los impuestos, y unos gastos e inversiones financiados con ellos (sanidad, educación, fomento, pensiones, subsidio de desempleo, subvenciones ...); y entre ambos están los políticos que son los responsables de la gestión de estos ingresos y gastos:

1.- ¿se recauda lo que se debe recaudar? ¿tenemos unos impuestos justos y coherente,s es decir, tenemos el grado de presión fiscal justo? ¿y respecto al fraude fiscal? ¿en qué niveles se encuentra?

2.- ¿son los gastos e inversiones que se realizan cada año los que deben ser? ¿nos aseguramos, antes de aprobar cualquier gasto o inversión, de que tenemos euros en la cartera suficientes para financiar los servicios fundamentales que debe dar a los ciudadanos un estado de bienestar? ¿tenemos claro cuáles son eses servicios fundamentales y cuáles son accesorios? ¿tenemos claro que no "mal-gastamos" ni "mal-invertimos" el dinero público que es el dinero de todos?

3.- ¿somos conscientes de engorde al que hemos sometido a las administraciones públicas con el desarrollo del estado de las autonomías? ¿hemos hecho el ejercicio de valorar cuánto nos cuesta la administración pública en comparación con lo que aporta? ¿y la corrupción política? pensar en su desaparición es una utopía pues es al fin y al cabo pensar que los ladrones dejarán de robar ... pero ¿está al menos en unos límites "razonables" y con la presión social, policial y judicial sobre ella?

Hasta aquí lo que respecta a un análisis no hecho y, desde mi punto de vista, muy necesario, de la situación actual; la segunda parte de este análisis es el que corresponde por una parte a la pirámide poblacional española y por otra al mercado laboral en concreto y la situación macroeconómica española en general:
Ante las proyecciones demográficas, que muestran como cada vez más personas viven más tiempo y como nacen cada vez menos niños, parece una solución lógica y de sentido común prolongar la vida laboral ... pero esta lógica se desploma cuando uno revisa los datos del mercado laboral y los datos económicos que los enmarcan, pues si estos datos económicos fuesen buenos, si se proyectase crecimiento económico, los datos del mercado laboral  serían considerados circunstanciales: el crecimiento económico arrastra lógicamente al mercado laboral y a la inversa (que es precisamente donde estamos, en la inversa).

Para dar la vuelta a estas proyecciones necesitamos incrementar la tasa de natalidad (o eso o morirnos antes ...) pero ¿qué sentido tiene incrementar la natalidad si actualmente ni siquiera somos capaces de dar cabida en el mercado laboral a los ya nacidos?

¿Qué sentido tiene mantener dentro del mercado laboral a un grupo poblacional ("mayores") para los que el propio mercado no encuentra cabida e intentar introducir en este mismo mercado a otro grupo poblacional ("jóvenes") que tampoco parece tener cabida en él por su en muchos casos insuficiente formación o actitud negativa o formación "innecesaria"...?

¿Qué sentido tiene mantener un sistema productivo que nos lleva por el camino del estancamiento y decrecimiento económico, en el que las burbujas explotan y no hay recambio, no hay sectores en los que seamos productivos, punteros ...? 

Necesitamos dar la vuelta al modelo productivo, necesitamos saber a qué va a dedicarse este país para preparar a las nuevas generaciones para integrarse en el  mercado laboral que nazca de él y actualizar a las generaciones que lo componen hoy, y así tendremos un mercado laboral más grande y productivo, en una economía en continua innovación y desarrollo que es el único camino del crecimiento ... ¿o preferimos competir en coste con los chinos? No hay más caminos, o competimos en costes o lo hacemos en calidad, en valor añadido ... innovando, haciendo las cosas de una manera diferente, haciendo lo que los demás no hacen.

Y una vez que hagamos esto podremos hablar de la necesidad o no de prolongar la vida laboral y de la necesidad, esta sí que sí, de incrementar la natalidad facilitando la maternidad y paternidad: la conciliación, entendida como flexibilidad, es una necesidad, no un lujo; para pagar pensiones necesitamos cotizantes que trabajen y por tanto produzcan...

Y hecho este pequeño y superficial repaso lo que de verdad me pregunto es: con todo lo que hay por hacer ... ¿qué hacemos entretenidos en nimiedades como si me jubilo a 65 o a los 67? 

 Imagen del blog buscojobs

Si hay alguien dispuesto a coger el toro por los cuernos que avise y le voto ... porque la alternativa contraria, que es la de los partidos políticos actuales y sus dirigentes "retirados" y en sus cargos, supone seguir poniendo parches en las ruedas de un coche al que acabará por reventarle el motor.

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