jueves, 23 de diciembre de 2010

Al hilo de la no Ley Sinde... ¿sabemos qué es innovación?

Lo que más me importa de la #leysinde no es su no aprobación...ni hubiera sido su aprobación de haber ocurrido, lo que más importa es lo que subyace tras esta ley que, en mi opinión, definió Jesús Encinar con gran acierto al llamarla ley inútil 

Esta ley inútil lo que trata de paliar es la negativa de una industria a evolucionar y adaptarse a los cambios, claro que es un intento hecho desde un área aquejada de la misma incapacidad para evolucionar, la política.

Me sorprende, y no logro entender, el empeño de algunos en poner sus derechos de autor al servicio de una industria caduca y obsoleta en lugar de hacerlo al servicio de los consumidores de su arte...Únicamente alcanzo a entenderlo si expandimos el concepto de incapacidad para evolucionar y adaptarse a los cambios más allá de la industria...
Cuando se habla de innovación, de lo que se habla no es de inventar la rueda ni la penicilina, no se habla de hacer magia ni milagros, se habla de entender de dónde venimos y proyectar a dónde vamos; para realizar esa proyección se necesita creatividad sí...pero primero capacidad de observación, entendimiento y sentido común; quien innova lo que hace es observar cómo se hacen las cosas hoy, qué hay de nuevo hoy con respecto ayer...y a continuación  plantean cómo utilizar "lo nuevo" sobre, con o en lugar de "lo viejo"; por eso quienes innovan son los motores evolutivos.


¿Qué ocurre con la industria editorial hoy y qué ocurrió con la industria discográfica ayer?
En mi opinión, lo que ocurre y ha ocurrido con estas y otras industrias (la periodística podría ir en el mismo lote) es que en lugar de innovar, entendiendo innovar como acabo de exponer, lo que hacen es pertrecharse en sus caducados modelos de negocio esperando que una ley inútil como es la #leysinde, hoy si cabe más inútil que ayer tras su no aprobación, solucionen sus problemas... Eso es, como bien dice Jesús Encinar, poner puertas al campo y no es en ningún caso una solución.

Lo que más me preocupa es que esta cortedad de miras no afecta únicamente a estas industrias, de hecho éstas, aunque sólo sea por los golpes de la propia evolución y aún con gran dolor y sufrimiento, acabarán por adaptarse, lo grave del asunto es que la cortedad de miras de la que hablo parece un mal endémico de nuestra economía.

Para muestra un botón...o una caja entera de botones: ¿de qué hablan quienes tienen que tomar medidas ante la grave crisis que sufrimos?

- Prolongar vida laboral retrasando la edad de jubilación (cosa que en algunas profesiones puede tener hasta sentido pero así ¿a nivel general?)
- Prolongar jornada laboral para incrementar así la productividad (en mi vida he oído cosa más falsa...¿desde cuando estar encerrado en una oficina incrementa la productividad? lo explica muy bien José Miguel Bolívar)
- Reducciones salariales (por lo militar en el caso de los funcionarios y por la reducción de la partida "mejora voluntaria" e incremento de la base para llegar a los mínimos establecidos en el caso de las empresas privadas)
- Reducciones de todo tipo de ayudas y beneficios sociales (de prolongar la baja maternal ni hablar, los horarios flexibles ni se mencionan...)

Muy innovadoras no parecen estas medidas... Son medidas que obvian los cambios sociales y tecnológicos que tenemos hoy respecto a hace 40 años; mientras quienes nos dirigen, tanto a nivel político como empresarial y de sindicatos, estén aquejados de esa cortedad de miras que hace que no sean capaces de ver las oportunidades de qué disponemos hoy respecto a hace 40 años y trabajen en el camino de aprovecharlas, mal van a pintar las cosas.

Y no seré yo quien tire balones fuera y diga "la culpa es de...." todos tenemos nuestro granito de responsabilidad: respecto a los sindicatos...si los trabajadores tenemos unos representantes sindicales que no nos representan y no hacemos nada, tenemos lo que nos merecemos; respecto a los políticos, si seguimos sin ir a votar o votando al menos malo porque "es lo que hay", tenemos lo que nos merecemos; y respecto a los empresarios, si seguimos quedándonos una hora más en la oficina para que nos vea el jefe y si planteamos como ventaja a la hora de buscar un trabajo el ser hombre, estar soltera o no querer tener hijos, tenemos lo que nos merecemos.

Ser innovador hoy no es una opción, no es cosa de creativos...es una obligación y una necesidad; las nuevas tecnologías evolucionan a ritmo vertiginoso, demasiado rápido para que haya épocas valle como ocurría hace años, tenemos que adaptarnos a vivir en continuo movimiento y evolución y si no trabajamos constantemente manejando las nuevas variables que el uso de todo lo nuevo nos aporta, la evolución nos arrollará; y esto no ocurre sólo a título personal e individual, que también, sino que ocurre a nivel general; en mi opinión eso le está ocurriendo al sector productivo español...

La Ley Sinde es sólo una muestra más de lo estático que está nuestro sector productivo, hay muchas más, el uso que hacen o mejor dicho, no hacen las empresas de internet y de las redes sociales es otro indicio... Ante la crisis este enrocamiento parece haberse agravado: los números rojos en las cuentas de resultados no permiten alegrías...y quienes tienen capacidad de decisión, deciden que la innovación, eso que te identificará y te distinguirá de tu competencia en el mercado, es una alegría; además, y esto es muy humano, el miedo tiende a inmovilizarnos

Romper ese inmovilismo es una necesidad ¿cómo lo hacemos? ¿de arriba hacia abajo? pensad en los políticos, líderes sindicales y representantes de los empresarios que tenemos...si tenemos que esperar soluciones en este sentido por su parte me temo que nos convertiremos en rocas que sufren en silencio la erosión y el daño de los vientos y tempestades... El cambio ha de ir de dentro hacia fuera, de abajo hacia arriba...al post "enfoque 2011" publicado esta misma semana me remito...

Y cuando estoy a punto de pulsar "publicar" veo un tweet de Fernando Berlín que informa de que "la SGAE pide a sus artistas que se suiciden socialmente" ...

Y decido terminar este post pidiendo a los artistas de la SGAE y de la no SGAE que no se dejen manipular por mediocres, que no pongan sus derechos de autor al servicio de una industria obsoleta, que no rindan pleitesía a quienes quieren enriquecerse a costa de su trabajo y de los euros de los consumidores... Hay otras vías para defender y proteger los derechos de autor...y si no las encuentran es porque hace falta innovar...no manipular, falsear, legislar...

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