lunes, 8 de noviembre de 2010

LA SALA DE ESPERA...

Hoy he pasado más de dos horas en la sala de espera de neuropediatría de un Hospital de la Sanidad Pública madrileña; de esas dos horas largas unos 20/30 minutos corren de mi cuenta, me gustan llegar con antelación a este tipo de citas, y la hora y 50 minutos restantes por cuenta de la Sanidad Pública madrileña... con razón opté hace tiempo por tomarme el día de vacaciones y no "escaparme" del trabajo para llevar al niño al médico, cosa a la que por otra parte, tendría derecho según la legislación vigente... Pero el sentido común suele ser mejor consejero a veces incluso que la legislación vigente...




Respecto al motivo por el que estaba hoy en esa sala no diré mucho, baste saber que el diagnóstico hace casi un año fue "convulsiones febriles atípicas", que sólo el "atípicas" hace que cada seis meses pasemos por la consulta del neuropediatra y que, rezo hasta a los santos en los que no creo para que sea así, en la próxima recogeremos el ansiada alta médica sin contratiempos...

Lo que más me ha molestado de la espera de hoy no es el retraso en sí mismo, sino la falta de respeto...si la consulta lleva más de una hora de retraso, qué menos que dar alguna explicación... sé que estamos en un hospital y que hay urgencias e imprevistos pero eso no es excusa para despreciar el tiempo de quienes esperamos pacientemente a ser atendidos; bastaba un "vamos con mucho retraso, está siendo un día complicado de urgencias, les rogamos paciencia" en lugar de la cara de perro guardián y el tono imperativo. Imaginaos si quien espera tiene que ir a continuación a trabajar... ¿qué hace? ¿llamar al jefe y decir "no se cuando llegaré, el doberman que tienen aquí en la puerta no da más información"? La atención al paciente empieza por tratar al paciente como una persona...no digo ya mostrando un poco de empatía, que sería lo óptimo, pero si con un mínimo de educación y respeto.

En esta ocasión, previendo que el retraso podía ser incluso mayor de lo que ha sido, como os decía me tomé el día de vacaciones pero quienes trabajáis por cuenta ajena y tenéis niños  sabéis que no siempre es posible, los días de vacaciones no dan para las enfermedades y revisiones médicas propias y del niño además de para cubrir los días de vacaciones escolares...de conciliación mejor ni hablar... Esto hace que para mí tener un seguro de sanidad privado no sea, como argumentan algunos, una frivolidad sino una necesidad, porque, sencillamente, mi tiempo, como el de todo aquel que trabaja ya sea por cuenta propia o ajena, vale dinero, porque la empresa que me ha contratado me paga por dedicar el tiempo a ser productiva para ellos no a esperar en una sala de espera, valga la redundancia.

No quiero hacer aquí apología de los seguros privados de salud...que también tienen lo suyo; con Sanitas he pasado tiempo en salas de espera, la cobertura hospitalaria es la que es y no otra...pero sí es cierto que los horarios son en general más amplios por las tardes y que cuando salí de urgencias hace casi un año con un papelito que decía "cita urgente en neuropediatría" en la Sanidad Pública entendieron urgente como "dentro de cuatro meses" y en la Sanidad Privada "la próxima semana". 

Curiosamente, en aquella ocasión en la Sanidad Privada corroboraron punto por punto el diagnóstico de la Pública, y no sólo eso sino que alabaron el trabajo realizado por el equipo médico y confirmaron que habían seguido todos los protocolos establecidos en esos casos y emitido un informe completo y riguroso. Además, pocos días después recibimos una llamada del Hospital Público adelantando considerablemente la cita que habían postpuesto meses más de lo debido...

Mi conclusión a todo esto es que la Sanidad Pública, desde el punto de vista médico, funciona y funciona muy bien...desde el punto de vista organizacional no. Claro que si uno ve a los celadores recorriendo el Hospital empujando un carro de la compra (sí, sí, como los de carrefour) lleno de expedientes médicos y distribuyéndolos por las diferentes áreas, imagino que para ser utilizados durante las pruebas y consultas y recogidos más tarde...ya empieza a entender que las cosas vayan como van y no de otra manera...

Ríos de tinta han corrido ya acerca del funcionamiento, a nivel organizativo, de la Justicia en España; aquello de los expedientes amontonados por los juzgados y su principal consecuencia: la falta de información; si la información sobre cualquier caso, denuncia, detención, juicio...no está informatizada y accesible desde cualquier juzgado y centro policial de España, quienes necesitan esa información trabajan en muchos momentos a ciegas. Por lo que veo en la Sanidad ocurre algo parecido, visto al menos el carrito de la compra repleto de expedientes...

Y vamos a lo de siempre: estamos en crisis, no hay dinero para inversiones, modernizar la Sanidad y la Justicia es caro...y la mejor de todas: si hasta ahora ha funcionado... Con este planteamiento seguiríamos todos en Altamira pintando la cueva y recolectando moras silvestres... 

Hablamos de inversiones, no de gasto...un gasto es pagar a un funcionario para empujar el dichoso carrito de la compra paseando expedientes, una inversión es digitalizar esos expedientes y que cualquier médico desde su consulta pueda acceder a él, los gastos son eso, gastos...las inversiones en cambio son desembolsos de dinero que revierten en un beneficio futuro... 

Sería, en este caso, un beneficio para todos los usuarios del sistema sanitario que, mal que nos pese, somos todos en uno u otro momento de nuestra vida; ganar tiempo en la gestión significa poder dedicarlo a la atención al paciente y esto significa reducir las esperas...y reducir las esperas significa menos tiempo perdido tanto a nivel personal para el que espera, como a nivel profesional para la empresa que también espera a que vuelvas a tu puesto de trabajo tras la "cosa" médica que tenías ese día... Mira por donde al final a lo mejor hasta mejoraba la tan criticada y crítica productividad española...bueno...eso ya es ir demasiado lejos...pero concededme al menos que la productividad en el sector sanitario sí se vería mejorada...

Sólo me resta añadir, por eso de evitar malas interpretaciones o extrapolaciones indebidas, que este post es únicamente mi opinión sobre el Sistema Público Sanitario a través de mi experiencia personal...ni más...ni tampoco menos... Y permitidme que apostille también que no quiero degollar, desollar ni despeñar a nadie, seguramente Forges tampoco, pero la realidad es que si lo que no funciona es la administración y la gestión, a quien habrá que pedir cuentas es a los administradores y gestores...digo yo...

2 comentarios:

  1. Hola Berta:
    Por desgracias tengo un master en esperas en la Sanidad pública y privada. Tengo un hija (que se llama como tú) que tiene una enfermedad metabólica incurable que me ha hecho estar muchas horas en consultas y muchos, muchos días en un hospital.
    Estoy muy de acuerdo contigo en que la Sanidad pública en España es muy buena a nivel médico. Gracias a médicos excelentes hoy mi hija lleva una vida casi normal y está muy bien.
    Sin embargo, también coincido contigo en que a nivel de gestión es un auténtico desastre, al igual que los juzgados y la administración en general.
    Como consultor trabajo en proyectos de mejora en el sector público del Reino Unido y te puedo asegurar que por mi extensa experiencia el problema no está en las personas, sino en el sistema. Como "paciente" me he pasado horas hablando con emfermeras, conserjes, ujieres, etc..
    Los funcionarios no tiene niguna posibilidad de mejorar el trabajo que hacen, a pesar de que casi todos saben cómo mejorarlo. Se limitan a cumplir con los estándarés y procedimientos obsoletos como la ISO9000 o, como en el caso de los juzgados, con sistemas de gestión ideados en los años 50 del siglo pasado. Ello conlleva frustación y "mala leche" que, invariablemente, transiten a los pacientes, salvo honrosas excepciones.
    Cuando afrontamos un proyecto de reforma en, por ejemplo, un Ayutamiento, lo primero que hacemos es cambiar la forma en que lo líderes entienden y gestionan el sistema, lo cual nos lleva mucho tiempo y esfuerzo, y hacerles entender que para dar un buen servicio al ciudadano / cliente tienen que mejorar el sistema, pero que ello lo tiene que hacer las personas que trabajan en los procesos. Darles la oportunidad de mejorar lo que hacen cada día y que entiendan cual es su contribución al propósito del sistema: dar la ciudadano lo que quiere, como lo quiere y cuando lo quiere.
    No sé si sabes quién es Deming, pero dijo algo que pudo demostrar en su larga carrera :
    "el 90% de los problemas en las organizaciones tiene su origen en el sistema, sólo el 10% en las personas".
    Me alegro de haberte conocido hoy a través de Twitter.
    Saludos cordiales

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  2. Muchas gracias José María, por tu visita y tu interesantísima aportación a este post... Sólo apostillaría una cosa, dices que el 90% de los problemas están en el sistema y sólo el 10% en las personas...pero si quienes mantienen o cambian los sistemas son las personas...al final el 100% está en nuestro tejado ¿no? Sé que en realidad no es tan sencillo como este silogismo y que hay quien tiene mayor capacidad de influencia sobre el sistema o sobre quienes mantienen o cambian el sistema...pero lo que quiero decir es que, cada uno a su nivel, tenemos un granito de arena que aportar para que las cosas mejoren y que sólo sea un granito de arena en el desierto no es excusa para no aportarlo...
    Mil gracias de nuevo, acabo de descubrir tu blog y lo degustaré como merece!
    http://jmraventos.wordpress.com/
    Un abrazo
    Berta

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