domingo, 17 de octubre de 2010

Comunicación y creación VS incomunicación y destrucción

Lo que está ocurriendo con la aprobación de los Presupuestos Generales del Estado merece un análisis pormenorizado, pero hay un aspecto que muestra, una vez más, cómo se utilizan los idiomas, herramientas de comunicación y creación por excelencia, como herramientas para la incomunicación y destrucción (El PSOE apoyará el cambio de denominación de las provincias vascas). Esta reflexión me ha llevado además unos 15 años atrás...porque esto ya lo hemos vivido...



Hace aproximadamente 15 años, cada tarde me subía a un autobús en el campus universitario de Elviña que me llevaba de regreso al centro de A Coruña. En el viaje diario en aquel autobús entrábamos en el corazón de la ciudad por Alfonso Molina: en un lateral de esta avenida había un pequeño montículo verde y, sobre él, una barca y el nombre de la ciudad dibujado con plantas...aquel pequeño jardín se convirtió en símbolo de la discordia... Desde el autobús se veía un día La Coruña, dibujado con plantas como os decía...y al día siguiente o a los dos días la L había desaparecido, se veían tiradas sin cuidado alguno las plantas que dibujaban esa letra...y se leía a Coruña (así, con a minúscula)...

No se si seguirá el jardín con la L que va y que viene...creo recordar que se quitó el nombre de la ciudad entero para evitar el quita y pon continuo de la letra...pero se me ha ocurrido indagar un poco a ver si la polémica en cuando a la denominación de la ciudad está cerrada...y no, seguimos igual que entonces...: los unos que quieren A Coruña, los otros La Coruña...y vuelvo a pensar de nuevo como entonces que por qué no lo dejan en Coruña y todos contentos... Claro que esto es algo superficial y colateral, es sólo la punta del iceberg de todo el lío que hay detrás...pero hoy estamos hablando de cuestiones lingüísticas, no políticas...

Recuerdo también cuando se produjo esta misma polémica en Cataluña, cuando Lérida pasó a ser Lleida, Gerona, Girona en 1992, en 1997 La Coruña y Orense tomaron también sus topónimos A Coruña y Ourense como nombres oficiales... Ha habido diferentes cambios en la división territorial española y el mundo siguió girando tras ellos, pero a pesar de eso me pregunto qué sentido tiene cambiar la denominación de un lugar si quienes viven en él no lo tienen claro de forma mayoritaria, véase el ejemplo de A Coruña...8 años después de oficializar el cambio siguen los dimes y diretes...y que nadie me diga que son cosas del PP, he tenido la suerte de vivir en esa ciudad 8 años y es mayoritariamente castellano-hablante...

Una reflexión... ¿os imagináis que todos los países, regiones, pueblos...del mundo obviaran el inmenso espectro lingüístico existente en el mundo y se aferraran cada cual a su idioma obviando los demás? os pongo un par de ejemplos...: imaginaos a los ingleses borrando Londres del mapa y exigiendo que se utilice exclusivamente la denominación en inglés de su ciudad London (estoy segura de que muchos de quienes critican el uso de los topónimos Lérida u Orense me tacharían sin mayor miramiento de estúpida cuando menos si suelto un "este verano pienso pasar unos días en London ahora que tengo familia allí" en lugar de hablar de Londres...de hecho yo misma me sentiría de lo más idiota...). Un ejemplo más complicado todavía... ¿os imagináis que los chinos olvidan las particularidades de  su idioma y en lugar de permitirnos denominar sus ciudades en pinyin (transcripción fonética del chino al alfabeto latino) pretendieran que utilizásemos su denominación original? a ver quien es el guapo que entra en una agencia de viajes y pide el catálogo de viajes a 北京 (aclaro, se trata de Beijin).

Llamadme simple...pero si hablo en inglés iré a London y si hablo en castellano a Londres...con lo que si hablo en gallego iré a A Coruña u Ourense pero si lo hago en castellano visitaré La Coruña u Orense...cierto es que hay topónimos, en cualquier idioma, que no tienen traducción y se ahorran este lío... Pero no nos dejemos confundir por los Carod Rovira de turno "yo me llamo Josep Lluis", por supuesto que sí, pero es que el nombre propio de una persona es personal mientras que la denominación de un lugar, por muy nombre propio que sea, es universal...

Una vez más, y van ya tantas que no hay quien lleve la cuenta, se utiliza el idioma con fines ni tan siquiera políticos, únicamente de lucha política... Y eso en una época en la que estamos llevándonos las manos a la cabeza un día sí y otro también por el daño que internet  y los internautas hacemos a la cultura....claro que se entiende cultura como música y cine...con suerte alguno incluye la literatura en el lote pero... ¿y el idioma? ¿nuestra lengua no es cultura? ¿no es acaso uno de los pilares sobre los que se sustentan las demás ramas de la cultura? ¿o cultura es sólo el cine mudo, los libros en blanco y la música instrumental? 

Los idiomas son herramientas de comunicación y de creación...pero por motivos que no logro acabar de comprender se utilizan continuamente como herramientas para incomunicar y destruir...

4 comentarios:

  1. Una reflexión tan simple como cierta. Ahora que han acordado que sólo se puede llamar a Vizcaya Bizkaia, yo me siento agredido en mi propio derecho. ¿Acaso no tengo derecho a decir que nací en Bilbao, provincia de Vizcaya, en mi propio idioma? ¿Me van a imponer en mi Documento Nacional de Identidad que mi identidad tiene que expresarse en un idioma y no en otro porque han mercadeado con lo que no podemos borrar: el lugar donde nacemos?
    Hace poco le comentaba a una amiga que hablaba mallorquín mucho más fluido que el castellano, que las lenguas son cultura, pero son algo más. Los idiomas y las lenguas son instrumentos de comunicación. Cuando dejan de servir para comunicarnos desaparecen. El latín desapareció. El griego clásico desapareció. El sánscrito desapareció. Desaparecieron porque dejaron de servir para algo. Sólo nos queda de ellas su recuerdo y su estudio. Y no pasa nada. Si una lengua como el vascuence no sirve para comunicarte con los que te rodean: desaparecerá. Y nos quedará de ella el sistema vocálico, algunas palabras y su recuerdo como lengua que una vez sirvió para algo.
    Al contrario, si una lengua cada vez sirve para comunicarse entre más personas: crecerá. Eso está pasando con el español y con el inglés. Pero dentro de unos siglos, ¿alguien cree que hablaremos el español igual que ahora o el inglés (si por fin lo aprendemos) como ahora? No. Hablaremos lo que nos sirva para comunicarnos con más personas. Y por mucho que se empeñen: el vascuence, el catalán, el gallego y la fabla no lo hablará nadie, sólo algún estudioso de lenguas muertas.
    Así que mejor harían los políticos en no empeñarse en fastidiar al ciudadano con sus fiebres nacionalistas y cegatas.
    Diga lo que diga mi DNI cuando lo renueve: yo nací en Bilbao, provincia de Vizcaya, España.

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  2. Muchas gracias Javier por el ratito que has pasado en el blog dejando además tus aportaciones en él.

    Estos muy deacuerdo contigo, en alguna otra ocasión lo he defendido, las lenguas tienen un objetivo y un fin que es la comunicación y eso no debemos perderlo nunca de vista (y lo dice una filóloga...). Forman también parte de la cultura de un pueblo, sí pero la cultura, como las sociedades, evoluciona, de no ser así seguiriamos en altamira recolectando y cazando...

    La evolución de las lenguas es en cierto modo impredecible porque históricamente cuanto más se expandían más se fragmentaban (la evolución del latín a lenguas romances, por ejemplo) pero ahora con la comunicación global...la cosa será diferente, seguro...

    En cualquier caso, el mercadeo con la cultura es siempre deleznable y la imposición, venga de donde venga, también...

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  3. Pues no veas lo dificil que es decir Sanxenxo en lugar se Sangenjo. #hv7

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  4. Sí...pídele tu a un andaluz que diga Sanxenxo... #hv7

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