martes, 7 de septiembre de 2010

Algo habrá que hacer...

Esta mañana me he sorprendido llegando al trabajo sintonizando cadena 100…y mientras subía las escaleras de la oficina pensaba que se llega de “mejor rollo” escuchando algo de música y al cole con Jimeno que las tertulias matinales… Con lo que me han gustado a mí siempre las tertulias y debates y con las noches arreglando España que hemos pasado en la twittertulia ¿cómo he podido llegar a este punto de hartazgo tertuliano?


La verdad es que me sigue gustando esto de contraponer opiniones: consiste en poner a prueba las tuyas al confrontarlas con las de los demás, a veces te reafirmas en tus pensamientos, otras veces incluyes en ellos nuevas variables y en otras ocasiones incluso cambias de opinión… El problema es que para que ese intercambio de opiniones funcione hay una condición sine qua non: que se piense lo que se diga y se diga lo que se piense…y eso es lo que ahora no ocurre:



Nos quejamos insistentemente de la clase política que ahora nos gobierna, u oposita con intención de hacerlo en breve, porque consideramos que nuestra libertad de elección está limitada, que las estructuras de los partidos y la propia concepción de nuestro sistema electoral coarta nuestra libertad como electores y la de nuestros representantes como tales: me reafirmo en todo ello, la disciplina de partido coarta la libertad de los políticos, tienen libertad de voto o no en función de la trascendencia política, que no social ni económica, de la decisión a tomar: hoy por hoy son las direcciones de los partidos, elegidas por los militantes, o a dedo por quien tenga el poder de hacerlo, las que deciden lo que los diputados, elegidos por los ciudadanos, deben votar; y no sólo eso, aquél que en un momento dado dice algo que contradice lo defendido por el partido en el que milita recibe la colleja de turno e incluso pasa directamente al ostracismo. Las listas abiertas son una necesidad apremiante…pero nadie va a defenderlo si no se ve obligado a ello porque las propias estructuras de los partidos que ostentan actualmente el poder ahogan cualquier iniciativa al respecto…

Pero no iba yo a hablar hoy de la ley electoral ni del poder de los partidos (ese tema no da para un post….puede salir una novela…novela negra, para más señas) sino de la canibalización que, al hilo de esta polarización del sistema político, sufren los medios de comunicación: hemos llegado a un punto que ya no sólo sabe uno lo que determinado tertuliano va a decir antes de que abra la boca, igual que sucede con los políticos, sino que sabemos lo que cada medio de comunicación en pleno va a defender antes de encender la radio o la televisión…porque los medios de comunicación están no sabemos si al servicio de los poderes políticos o los poderes políticos supeditados a ellos, supongo que es una mezcla de ambas cosas y es también, en cualquier caso, una relación insana… Me gusta muy poco la política de Zapatero (bastante generosa estoy siendo afirmando que tiene una política) pero me gusta también muy poco escuchar a quienes se limitan a cargar contra esa supuesta política diga lo que diga o haga lo que haga cualquier miembro del gobierno; y lo mismo me ocurre con quienes toman la postura contraria…y tres cuartos de lo mismo para los detractores y defensores de la oposición… ¿Dónde ha quedado la crítica? No la veo por ninguna parte…


A nivel político cada día crece más la polarización de los dos partidos mayoritarios, el PSOE se atrinchera a la izquierda abrazada a sus políticas sociales todo ello regado de una dosis inmensa de hipocresía y falsedad, mientras el PP se atrinchera en su centro-derecha regado cada día un poco más por ideas más de derecha que de centro y mostrándose incapaz de desmontar la red de falsa defensa de derechos sociales montada por el PSOE. Ante esto los partidos nacionalistas van ganando adeptos porque, a falta de políticas nacionales consistentes, su campo de acción crece. El sistema electoral que tenemos, junto con la irresponsabilidad de los políticos que anteponen sin pudor sus objetivos partidistas a su responsabilidad como gestores de la cosa pública, nos ha llevado a la creación de un algo que resulta ya tan difícil de mantener como de entender, una especie de estado federal incompleto y encubierto…carísimo, por cierto…

A nivel social estamos desencantados con la realidad en que vivimos, pero se trata de un desencanto que en lugar de servirnos de acicate para reaccionar lo que hace es abotargarnos, atontarnos…como tantas veces hemos dicho, anestesiarnos y aborregarnos… Y es que no es fácil, valga como ejemplo lo que uno puede pensar respecto a la huelga del próximo día 29:


No creo en la huelga del próximo día 29 porque sólo va a servir para montar una guerra de cifras acerca del seguimiento que pueda tener o no: si tiene mucho el PP lo tomará como una solicitud clara por parte de los ciudadanos de un adelanto de las elecciones, si tiene poco el PSOE lo tomará como un apoyo a sus políticas…y desde ya os digo que sea cual sea el seguimiento de la huelga para el PP será masivo y para el PSOE anecdótico. Por otra parte no quiero hacer huelga porque me niego a posicionarme con unos sindicatos obsoletos e inservibles que no veo que defiendan en absoluto mis intereses como trabajador sino los suyos propios como estructura quasi-política. La utilidad que veo a esta huelga es sencillamente nula…y además creo que puede hacer daño a nuestra economía y la economía no es algo ajeno a nosotros que sólo afecte a Botín como parecen creer algunos…es una regla de tres bien sencilla: si la economía va bien trabajamos, si va mal nos vamos al paro…de lo que se trata es de que los empresarios ganen mucho dinero…y luego ya nos pelearemos para que nuestra remuneración sea justa porque si los empresarios no ganan dinero…se acabó lo que se daba…


La pregunta es: si no nos gusta la realidad que nos rodea ni los mecanismos que aparentemente se han puesto en marcha para modificarla… ¿qué hacemos? Pensado en pequeño se pueden hacer cosas como iniciar un blog…pero… ¿y si pensamos a lo grande y lanzamos una iniciativa popular para pedir la implantación definitiva de las listas abiertas? Sería un cambio muy importante: no estamos en el SXIX ni en el SXX cuando si uno no tenía acceso a los medios de comunicación no lo conocían más que sus vecinos, hoy en día cualquiera con inquietudes políticas, en las listas de cualquier partido o incluso en el suyo propio tiene acceso a múltiples canales de comunicación a través de internet…además hay también un sinfín de canales de TDT por llenar (o por finiquitar…pero eso es de otro post…); las listas abiertas nos permitirían a los ciudadanos elegir de verdad a quienes nos representen y encontrar en las listas de los partidos a esos gestores brillantes que seguro que existen pero que han sido fagocitados por las estructuras de los partidos por vaya usted a saber que motivo.


Sí, ya se lo que diréis los de la botella medio vacía…las iniciativas populares rara vez funcionan, no se hasta qué punto es posible una de este tipo, hay que mover a mucha gente, somos sólo una arenilla en el desierto… y no os falta razón pero ¿qué hacemos entonces? ¿nada? ¿seguimos “tragando”? no me digáis que no tenéis ya indigestión…

2 comentarios:

  1. Los sindicatos ultimamente tienen mala prensa y algo tenían que hacer,aunque sea con la boca pequeña, por otro lado, cuanto mas paro, menos afiliados.
    En cuanto al cambio de la ley electoral, creo que ningun politico está por la labor, la verdad es que si lo hicieran, cambiaría radicalmente el mapa politico en España. La unica opción que tenemos los de a pié, es ir a votar y aguantar lo que nos caiga.

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  2. Ahí estamos...a conformarnos con ir a votar y aguantar el chaparrón... En ese sentido considero nuestra democracia incompleta....
    Gracias Helio una vez más por tus siempre interesantes aportaciones...

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