domingo, 18 de julio de 2010

Seguimos a vueltas con nacionalismos, regionalismo, etc...

Anoche surgió una vez más en Twitter el "temita" de los nacionalismos al hilo del Estatut, el Mundial y la bandera de España; dábamos vueltas al asunto @MyKlogica @gasolinero @juanpt y quien suscribe principalmente pero con algún comentario también de @gonlor y @otroquetal.

Aunque a veces parece que un tema está ya gastado de tanto uso surge algún apunte que da una nueva pincelada de color y te cambia el cuadro: ayer mantenía yo, y mantengo, que los nacionalismos regionales (no entremos al asunto de la propia contradicción de ambos términos juntos...dejémoslo para otra ocasión) son, tal y como se entienden hoy en día, excluyentes: ejemplos de esta voluntad de exclusión los hay a miles: la obligatoriedad de que los negocios tengan sus rótulos en catalán, la preponderancia de las lenguas regionales sobre el castellano al punto que las nuevas generaciones hablan castellano con unos niveles de incorrección alarmantes...por no hablar ya de aquellos que te pegan un tiro por no defender la independencia de tu región...

En este asunto apuntaba @MyKlogica que la voluntad de exclusión es recíproca: así a bote pronto no comparto esta visión, desde la óptica de una gallega afincada en Madrid puedo decir que no he vivido aquí ningún rechazo hacia mí por mi región y en cambio sí he vivido en Galicia el rechazo a todo lo que huela a España por parte de quienes representan las corrientes nacionalistas (entiéndase, el Bloque Nacionalista Galego). Pero comentó entonces @mykalogica con gran acierto lo siguiente:

¿se puede estudiar gallego en un colegio de Madrid, x ejm.? No sé, hay enfrentamiento tremendo excluyente

No puedo estar más de acuerdo con esta afirmación...pero el origen del problema me lleva al mismo punto en el que iniciábamos el debate:

En primer lugar no creo que haya desde el conjunto de España ningún rechazo a las regiones bilingues (biculturales, diría más bien), sí puede haber algún rechazo desde determinados sectores de la sociedad española hacia determinados sectores de las sociedades de las regiones biculturales: de todo hay en todas partes pero creo que en España hoy en día sería una gran falacia hablar de opresión cultural, económica o política de ninguna región ¡todavía hay franquistas! gritan algunos espantados...sí, y comunistas y republicanos y monárquicos y juancarlistas y rubios y morenos y tontos y listos y guapos y feos y buenos y malos....y regulares...... Negar que España es una democracia y que el nivel de descentralización, y por tanto auto-gestión, de las regiones es elevado es sencillamente mentir... No digo con esto que nuestro sistema de organización y de gobierno sea perfecto, más bien pienso que es notablemente mejorable, pero sí digo que ni es dictatorial ni oprime a nadie porque viva en una u otra región: oprime quien multa a quien quiere poner el rótulo de su negocio en castellano y por supuesto oprime quien pega un tiro en la nuca a quien no piensa como él...

En segundo lugar, decía antes deacuerdo con @myklogica que sí es cierto que fuera de las regiones biculturales es difícil aprender su idioma, su cultura...pero en mí opinión esto es fruto no de Franco ni de ningún nacionalismo español vivo o muerto, es fruto del tipo de desarrollo nacionalista que se ha llevado a cabo desde las regiones biculturales: se pide la independencia, se lucha por la anulación del castellano y todo lo que recuerde a España en estas regiones, se intentan ocultar las banderas españolas, se enfrenta, no se concilia...: los nacionalismos regionales están demasiado ocupados imponiendo sus criterios en sus correspondientes zonas de influencia como para pensar en dar a conocer de verdad la cultura que supuestamente defienden, se atrincheran en sus territorios, no se abren al resto... Esto me hace recordar aquella campaña publicitaria, supongo que pagada por todos los españoles, de las olimpiadas de Barcelona: ¿dónde está Barcelona? se podía leer en el periódico, en Cataluña era la respuesta... ¿y dónde está Cataluña?... en Europa...con un par... También recuerdo que en la corte de Alfonso X el Sabio el gallego-portugués era la lengua que se consideraba culta y convivía con el castellano antiguo...

Después de darle alguna vuelta más vuelvo al mismo punto: el problema está en el enfoque: el enfoque de los partidos nacionalistas es un enfoque ombliguista y de atrincheramiento cultural por eso no me gusta... Prefiero los enfoques abiertos y multiculturales. Creo que estos enfoques ombliguistas generan rechazo dentro y fuera de las regiones para las que se pide la independencia porque transmiten la idea de "yo soy mejor que tú y por eso no quiero estar contigo", en cambio, si defendiesen posturas más abiertas, si en lugar de querer tener embajadas en el extranjero quisieran abrir Institutos Cervantes (Dalí, Miró, Castelao, Chillida...) por España harían mucho más grandes a las regiones que representan y a su cultura...

Flaco favor hacen a su cultura y a su región quienes ocultan su riqueza bajo la alfombra de su salón...intento pensar en algún escritor catalán (que escribiera originalmente en catalán y a quien podamos leer traducido al castellano) y no se me ocurre ninguno... ¿incultura por mi parte? probablemente pero si quienes gritan ¡independencia! gritaran su nombre seguro que lo conocería y puede que incluso lo hubiese leído...

5 comentarios:

  1. Hola Berta, buenas tardes:

    Lo primero, lo que ya se ha convertido en una costumbre cada vez que leo un artículo tuyo, felicitarte por él. Un gran artículo con el que, aunque no coincida al 100%, comparto parte de lo que dices y, sobre todo, el respeto hacia el pensamiento diferente.

    Yo sí creo que hay un nacionalismo españolista o castellanista que rechaza y minusvalora nuestra diversidad lingüística y cultural y que las políticas que se están planteando actualmente, están exacerbándolos.

    Los sentimientos no se pueden imponer. Si alguien no se siente español, por mucho q haya una constitución que lo diga, lo único q va a hacer es que cada vez se sienta más "anti" como defensa de ese sentimiento.

    No voy a entrar en causas, puesto que sería comenzar a plantear qué fue antes, si el huevo o la gallina, lo que planteo es que si queremos comenzar a poner solución a estos nacionalismos extremos, hemos de integrar nuestra multiculturalidad y comenzar a valorarla.

    Creo que conseguiríamos mucho más poniendo en marcha políticas educacionales que nos llevaran a conocer las diferentes culturas, lenguas y tradiciones existentes en España (o Iberia) y dándoles la misma importancia que a otras extranjeras, no por su “utilidad”, sino por lo que representan, lo que nos han aportado y cómo nos han traído hasta lo que somos.

    Un abrazo y mis mejores deseos :)

    ResponderEliminar
  2. Muchas gracias Mercedes, la única idea que veo no compartimos es que tú ves un nacionalismo español excluyente con un peso importante mientras yo lo veo hoy en día poco reseñable, por lo demás coincido plenamente contigo en que, más allá de utilidades, en el currículo educativo debería estar mucho más presente la historia de España de verdad, es decir, la de todas las regiones que conforman España...es triste pero la verdad es que no nos conocemos... y nos perdemos mucho... A eso me refiero cuando digo que los nacionalismos regionales equivocan el enfoque, creo que no deberían luchar por pertrecharse en su terruño sino todo lo contrario, luchar por abrirse, darse a conocer y estar más presentes en España. Eso sería para mi disfrutar de nuestra diversidad cultural

    ResponderEliminar
  3. Y no sólo nuestra historia y tradiciones, sino también la posibilidad de estudiar alguna de nuestras lenguas vernáculas en los colegios de las regiones monolingües.

    Por lo demás, creo que todos deberíamos hacer el esfuerzo y sí, también eso sería para mí disfrutar de nuestra diversidad cultural.

    Saludos y buen inicio de semana :)

    ResponderEliminar
  4. Hola Berta:

    Muy bueno el artículo pero yo ya estoy harto. Llevo una treintena de años soportando el victimismo de los nacionalistas y ultimamente la inacción de los que viven en Cataluña y no hacen nada por cambiar la situación. Lo mejor que puede pasar es que cojan sus bártulos y disfruten en solitario de sujetos como los de ERC, defensores en su día de una organización terrorista. Que les vaya bien. Que sean felices y coman perdices.
    P.D. A lo mejor viéndose en solitario en tan agradable compañía y reaccionan...

    ResponderEliminar
  5. Hola Gonlor, gracias por tu comentario... Este punto lo comparto contigo...creo que los nacionalmismos más recalcitrantes lo que generan no es rechazo sino cansancio, hartazgo e indiferencia... y al final uno acaba por pensar ¡se rompe España! y en lugar de asustarse piensa ¿y qué? pues que se rompa y se queden sólo quienes quieran estar... Esto de que prefieran generar sentimientos negativos hacia ellos en lugar de positivos deberían hacérselo mirar...

    ResponderEliminar