miércoles, 9 de junio de 2010

REFLEXIONES SOBRE EL ABORTO

El aborto es un asunto que me provoca enormes dudas y me emociona profundamente, y por ello me asombra la facilidad con la que hablan de él tanto quienes lo consideran un derecho de la mujer como quienes lo consideran un asesinato; me asombra porque, en mi opinión, quienes defienden tan extremas posturas lo hacen siempre desde visiones sesgadas de la realidad, y lo hacen así porque es la única manera de poder posicionarse, porque si se analiza el hecho en sí desde todas las ópticas no es tan fácil decidir por los demás.

No creo que el aborto sea un derecho:
nadie, en su sano juicio, duda que un embrión es una vida y si es una vida sólo puede ser humana, hasta la fecha no ha sucedido que una mujer geste gatos, perros ni otros animales de compañía y por lo tanto la teoría de la Ministra Aído acerca de si un embrión es ser vivo o humano es simplemente una sandez: un embrión es un ser humano como lo es un niño, un joven, un adulto o un anciano...las primeras etapas de la vida humana son el embrión y el feto; aclarado este punto la teoría del derecho al aborto se desvanece por sí sola, no podemos otorgarnos el derecho de matar a nadie. Ahora bien, no siendo un derecho, sí es un hecho...

No creo que el aborto sea un asesinato:
porque asesinar es matar con premeditación y alevosía y no creo que nadie, al menos nadie en su sano juicio, vaya a abortar con esa saña y con esa falta de conciencia humana. El aborto es la salida que algunos encuentran a un problema porque, aunque no nos guste llamarlo así, un embarazo no deseado es un problema muy difícil y de todavía más difícil solución; un embarazo, aún en las circunstacias más favorables, es duro para la gestante, suena hasta poético la belleza y el milagro de llevar una vida en tu vientre pero recuerdo los despertares con el estómago en la garganta, los dolores de espalda, las piernas cual botijos, los miedos, la hipersensibilidad emocional...y el mío no fue un embarazo difícil... Seamos realistas, un aborto es traumático pero no lo es menos sobrellevar un embarazo no deseado y ambos son caminos sin retorno y de consecuencias ineludibles...

Pero no es del aborto en general de lo que quiero hablar sino de lo que la nueva legislación nos regala al respecto: otorgar a las menores de entre 16 y 18 años la libertad de decidir solas...: me parece un error mayúsculo se mire por donde se mire:


Es obligación y también derecho de los padres educar a sus hijos, este tipo de iniciativas minan esta obligación y derecho, minan un poco más la maltrecha autoridad de los padres, y también educadores en general, sobre los menores. Los padres somos de facto responsables subsidiarios de lo que hacen nuestros hijos mientras son menores de edad porque su educación es nuestra obligación. No sólo creo que tengamos derecho a saber que nuestra hija menor de edad está embarazada, creo que es nuestra obligación saberlo!

Esta limitación ejercida sobre el derecho y obligación de los padres a educar a sus hijos revierte en un "incremento" de la "libertad" de las menores...pero no es así como yo lo veo, creo que en lo que revierte es en dejar a las niñas solas ante un problema cuya resolución marcará su vida para siempre tanto si es un aborto como un embarazo y la maternidad subsiguiente. Las dejamos solas haciéndoles creer que están capacitadas para decidir...no defiendo actitudes dictatoriales por las que los padres deciden sin tener en cuenta lo que piensa y siente la menor embarazada...no se trata de ir de un extremo a otro, pero es nuestra obligación como padres ayudar a decidir a nuestra hija en tamaña situación. Quizá tengamos suerte y nuestra hija tenga un grado de madurez que le permita sentarse con nosotros y pensar juntos qué hacer...pero quizá sea  todavía demasiado inconsciente e inmadura ¡tiene sólo 16 años! y se crea la teoría esta de que está capacitada para decirdir sin consultar con nadie...Estamos hurtando a nuestras hijas menores de edad su derecho a contar con el consejo y apoyo de sus padres. Algunos a estas altura pensaréis que no todos los padres están dispuestos a apoyar a sus hijas pero... ¿ponemos en riesgo a todas las menores que pudieran quedarse embarazadas para dar a las que además contarán con el rechazo paterno la opción de obviar afrontar a sus padres con su problema? ¿para quien legislamos, para la sociedad en que vivimos o para cada caso puntual?


También considero que la opinión de un profesional es de vital importancia: apuntaba antes lo que psicológicamente puede suponer tanto un aborto como un embarazo en una mujer, para cuánto más en una adolescente...saber cómo está realmente la menor para afrontar una u otra situación me parece francamente importante.

Además este punto de la ley, por parte del estado me parece de una hipocresía inmensa: permitimos a la menor decidir por sí misma ¡tú puedes decidir sóla! ¡es tu vida y es tu cuerpo! ... a lo que hay que añadir, si decides abortar, entras hoy en quirófano "solucionamos" el problema sin que te cueste un euro y mañana, al menos físicamente, retomas tu vida...si decides ser madre... además de decidir sola te quedas SOLA, así con mayúsculas porque si abortas tendrás a papá estado ofreciéndote un hospital y equipo médico que se encargue de todo  pero si decides ser madre papá estado no tiene nada que hacer por tí, con 16 años compóntelas como puedas para sacar adelante a tu hijo cuando nazca... No se si exagero pero a mí me parece que esto es animar a abortar, es ofrecer una única salida a quienes no cuentan con el apoyo de sus padres ya sea porque no quieren ellas o ellos. Y añado además que esto me parece del todo inapropiado viviendo de un gobierno que se jacta de su defensa de las políticas sociales...


La conclusión a la que llego ¡una vez más! es que la educación es la base de cualquier sociedad...cuando educamos o maleducamos a nuestros hijos estamos construyendo la sociedad en que vamos a vivir mañana, igual que nuestros padres construyeron al educarnos o maleducarnos a nosotros la sociedad en que vivimos hoy...pero vivimos en la sociedad de la inmediatez, mañana suena demasiado lejano, todo lo hacemos con objetivos de retorno de la inversión, sea económica o no, para ayer...así la educación es siempre algo secundario de facto por mucho que de palabra se diga lo contrario. 

El día que de verdad entendamos e interioricemos, individual y socialmente ,la importancia de educar de forma integral a nuestros hijos empezaremos a solucionar muchos de los problemas que nos acucian hoy...entretanto seguiremos poniendo parches...y ciruculando en un coche con las ruedas pinchadas...

3 comentarios:

  1. A las 8 semanas un feto dispone de sistema nervioso central y el sentido del oído. Comienza su conocimiento del mundo y especialmente de su madre.

    Ciertamente es moralmente complicado establecer límites, derechos y obligaciones. Pero nuestra sociedad conculca los derechos de los no natos como si fueran despreciables. Y eso es inhumano.

    Aciertas con la necesidad de educación, pero también es importante establecer un tejido de asistencia social que permita de verdad que una madre dé en adopción un niño que no desea, sin sufrir los problemas sociales que en ocasiones un embarazo puede provocar.

    En mi opinión todos los esfuerzos serán siempre escasos para salvar el mayor número posible de vidas. Son seres humanos absolutamente indefensos. Hacer lo contrario es el más deleznable genocidio.

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  2. Gracias por tu comentario, Alejandro. Lo comparto en gran medida e iría un pasito más allá: lo que me gustaría es que nadie, especialmente ninguna niña, tuviese que plantearse la disyuntiva aborto o no...y para eso el único camino es una educación sexual adecuada, a tiempo y completa...y como no educar en la responsabilidad... No hay soluciones fáciles a corto plazo...

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  3. Hola Berta, soy Ramón (Otroquetal). Esta vez si que pondré atención en que quede mi comentario registrado. Estoy completamente de acuerdo en que el aborto no puede ser un derecho. Simple y llanamente es ahogar la vida (matar)de un ser humano que PROVISIONALMENTE necesita tu cuerpo para avanzar. Con el agravante de que está completamente indefenso y además no es responsable de la situación. Es un acto dañino e irreversible en grado máximo. Ningún daño mayor que matar.El como se califique legalmente es secundario para mí; siempre que no esté permitido. Además es innecesario: hay miles de familias que aceptarían "la carga" de sacar adelante esas personillas. Bastaría una buena Ley de Adopción.
    Para mí un embarazo no deseado es una consecuencia más de vivir.A veces favorable y a veces desfavorable. Eso nunca se sabe con certeza.
    Cuando un fin de semana alguna joven sube al coche de un conductor bebido o drogado y se estrellan, asume las consecuencias del accidente. ¿Por que no ha de asumirlas la joven que se deja embarazar?
    Si me pongo en la piel de una mujer, incluso una mala mujer, prefiero que mi hijo no deseado viva con otras personas a que muera. No sé que seguimiento se hace del malestar de conciencia de una mujer que ha abortado. En mi caso estaría atormentado. No entro en la casuística.
    En cuanto a que las jóvenes menores de edad dispongan sobre la cuestión es un disparate.

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