domingo, 23 de mayo de 2010

España, un país diverso...

Allá por el SXV, mal que les pese a algunos y mal que recuerden otros, los Reyes Católicos, Isabel y Fernando para más señas, fraguaron la exitencia de España...una grande y libre que diría Franco años después...Hablamos de la diversidad de esta España unificada y, cuando lo hacemos, pensamos en una diversidad cultural basada esencialmente en una cuestión linguística...esto sin duda es casi ningunear a la verdadera diversidad cultural de este país, un ejemplo, no me diréis que un cántabro y un andaluz no son bien distintos por mucho que hablen el mismo idioma...

Pero no es sobre la diversidad cultural sobre lo que quiero hablar...o más bien sí pero con un enfoque diferente...: ¿en qué se diferencian un madrileño y un coruñés? (y no es un chiste...) seguramente en menos que un oriundo de un pueblo de la Mancha y un vallisoletano...

Es curioso cómo los nacionalismos se van haciendo fuertes basando su existencia en una diversidad cultural que con la llegada de la civilización y la migración de la población del campo a las ciudades se va diluyendo... Creo que es obvio, al menos para mí lo es, que lo que se esconde tras los nacionalimos y regionalismos no es la defensa de un patrimonio cultural ni de una identidad nacional, son al fin y a la postre intereses económicos que parecen ser lo único que mueve al ser humano supuestamente civilizado del SXXI.

Y curiosamente, mientras vamos perdiendo día a día parte de nuestra identidad cultural y los pueblos se convierten en una especie de museos vivientes a los que acudimos a visitar los más mayores de la familia o ya ni eso, sólo a descansar del frenético ritmo de vida diario, nos abrazamos a banderas y defendemos el terruño como si alguien fuese a venir a quitárnoslo...mientras el vecino que supuestamente quiere invadirnos se pertrecha igualmente en su terruño...

¿A qué viene tamaña reflexión? escribo este post desde un pueblito de La Mancha, tras haber visto molinos como aquellos con los que guerreó Don Quijote, borricos como el que montaba Sancho Panza...y gentes como las que Cervantes inmortalizaba en sus libros y Almodovar en sus películas... Es curioso cómo cuando hablamos de la diversidad cultural de España pensamos en gallegos, catalanes, vascos, andaluces...y olvidamos la cuna de esta España; las dos Castillas...la del Cid Campeador y la de Don Quijote de la Mancha... ¿por qué sucede esto? bien sencillo...porque siempre pensamos en lo que nos diferencia y nunca en lo que nos une.

No se ha escrito ningún libro, ni se escribirá jamás, que enseñe y enriquezca tanto como recorrer el país en el que vivimos...eso sí, si se hace con la mente, los oídos y los ojos bien abiertos... La riqueza cultural de este país, desde la punta de Finisterre hasta el último cabo de las islas Canarias, es infinita y diversa...y en lugar de disfrutarla lo que hacemos es pertrecharnos cada cual en la que le tocó nacer ninguneando entretanto al resto...Esto me parece una burrez bastante mayor que la del borrico que veo pastando ahora mismo en el campo (borrica, dice mi marido...no se si va con segundas, pero al parecer el borrico es borrica...)

Quizá algún día lleguemos a entender que nacemos en un lugar por accidente, que mamamos una cultura porque ocurrió previamente el accidente de nacer en un lugar y no en otro...amenudo confundimos arraigo con burrez y desapego con cultura...y ni lo uno ni lo otro...Somos lo vivido y por lo tanto el entorno cultural en el que hemos crecido es nuestro hogar, ahí está nuestra raiz pero ese "lo vivido" se va construyendo día a día...y si vives con orejeras puestas construyes el hogar de un borrico...

Con la cultura ocurre como con todo en esta vida...en el equilibrio está la virtud: mal está ningunear tu propia cultura pero no menos mal está despreciar la del vecino por ensalzar la propia... Claro que hoy a lo que tendemos más bien es a destrozarla toda...con esta inmensa habilidad que tenemos para confundirlo todo queremos borrar las tradiciones de años y siglos atrás por motivos variopintos para convetirnos en una sociedad aséptica, respetuosa con todo lo ajeno y exterminadora de lo propio. Bibiana Aido proponía borrar del mapa a la cenicienta...¿qué hacemos con Dulcinea? bella dama a la que honrar y amar según Don Quijote y aldeana con aliento regado de cebolla según Sancho ¿censuramos también la obra maestra de la literatura castellana? me pregunto si los ingleses harían los mismo con Shakespeare... Con esto no quiero decir que haya que conservar las tradiciones en una urna de cristal ¡ni mucho menos! las tradiciones son cultura y como tal son algo vivo que nace, crece, evoluciona, cambia...y a veces incluso muere...pero de ahí a aniquilarla...

En fin...permitidme que reconduzca este post...el asunto es nuestra diversidad cultural y no la burrez política...también nuestra...

Viajar es crecer...: viajando por diferentes lugares del mundo aprendes y entiendes cada vez más cosas y mejor a las personas, viajando por internet abres una ventana a través de la cual visitas un mundo que, por mucho que te empeñes, no puedes recorrer entero y abriendo un libro (o encendiendo un ebook) te adentras en un mundo que recoge los trazos de los viajes reales o imaginarios de quien los escribe...

Mundo, mundo, mundo...el mundo es inmenso e infinito con todas sus bellezas y horrores, con todas sus grandezas y miserias, como los seres humanos que lo habitan...está bien amar el trozo del mundo en el que vives pero...¿por qué privarte del resto? ¿por qué nos empeñamos en limitarnos más de lo que ya lo hace nuestra pequeña existencia como seres imperfectos?

4 comentarios:

  1. ¡Muy bien traído este post con el fondo de tu blog! Estoy completamente de acuerdo en que los nacionalismos vienen impuestos por la política-economía. Desde el momento en el que los límites de los países son meros acuerdos políticos, el sentimiento "español", "catalán" o el que sea, no son más que convencionalismos.
    Yo creía que esta globalización, que tantas cosas malas tiene, iba a traer un poco de "civilización" en este sentido. La gente puede viajar más, conoce otras culturas a través de la TV o de internet. Pero lo que ha ocurrido es que los nacionalismos se han exacerbado. ¡El miedo al pensamiento único!, dicen algunos. Una cosa es que nos homogeneicemos y otra muy distinta es que nos queramos excluir.
    En fin, que como bien dices, hay que ver mundo. Y no hace falta alejarse mucho. Hay muchas veces que distinguir una borrica de un borrico aporta mucho. ;-)
    Un saludo!

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  2. ¡Cuánta razón tienes al respecto de lo efímero y casual de la pertenencia de un ser humano a una cultura determinada!

    Invito a todos los seres humanos a abstraerse de sí mismos y ver su lugar en el Universo y en el Tiempo.

    El ego supremo del grupo subyuga con demasiada frecuencia a los individuos, aprovechando la condición gregaria a la que tiende nuestro ADN.

    Lo curioso es que dicho impulso rara vez es ecuménico y nos empatiza con los seres humanos ajenos a nuestro círculo social.

    ¿Tal vez somos en realidad menos humanos de lo que pretendemos?

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  3. Raúl (@raveacapella), muchas gracias por tu visita y tu comentario...estoy contigo en que la globalización ha pr ovocado el efecto contrario al que cabía esperar...en lugar de abrirnos la mente no ha acrecentado los miedos... Respecto al borrico o borrica...la cosa está en que mi querido marido conoce a la dueña del animalito... jugaba con ventaja! ;-)

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  4. Alejandro (@vistoalreves), muchas gracias también a tí... a veces me pregunto por qué entendemos la palabra humanidad como algo esencialmente bueno...al fin y al cabo entre los humanos, como en todo en esta vida, hay de todo...bueno, malo y regular...

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