viernes, 2 de abril de 2010

UN CONCEPTO CONFUSO: LA CREATIVIDAD

Cuando oímos la palabra "creatividad" pensamos, en el mejor de los casos, en pintura, literatura, música, diseño....pensamos en "crear"... Esencialmente no está mal, de hecho si nos quedamos en lo linguístico no sólo no está mal sino que es exacto...el creativo crea....Pero una palabra no es sólo su raiz linguística sino también su uso...y la creatividad va, o debe ir, más allá de Dalí o Mozart...

El creativo no sólo crea...primero piensa... Cuando alguien dice "yo no soy creativo" lo primero que pasa por mi mente es ¡piensa hombre piensa! luego trabaja según lo pensado...y terminada la jornada me dices si eres o no creativo...Todos trabajamos de una determinada manera, es decir, ejecutando numerosos procesos y procedimientos lo cual nos facilita el desarrollo de nuestros quehaceres en muchas ocasiones y en otras nos entorpecen...y ahí está la clave del asunto...Debemos ser capaces de entender los procesos y procedimientos que desarrollamos cada día, entender su razón de ser, de dónde vienen y a dónde van, entender las ventajas que supone su existencia y también analizar los incovenientes. Ser creativo es ser capaz de detectar esos puntos en los que la eficiencia muere, pensar en cómo resucitarla y actuar en consecuencia. Claro que este planteamiento tiene sus peligros...no quiero al proponerlo defender lo que un consultor que conocí hace tiempo definía como el "asilvestramiento del usuario", ese proceso por el que el usuario encuentra un camino más corto por el que llegar al mismo resultado...sin valorar que cuando alguien diseñó y trazó el camino previamente eligió ese y no otro por alguna razón; pero esto no significa que no haya puntos de mejora y es responsabilidad del usuario encontrarlos...a no ser que seamos de los que piensan que "a mí no me pagan por pensar". Como casi siempre, llego a la conclusión de que en el equilibrio está la virtud...y la creatividad es, sin duda, una virtud...

No todos somos artistas, y ya siento lo devaluada que está esta palabra, pero si obviamos el uso despectivo o el regalo que se hace a según quien adjudicándosela, el artista es arte...y eso sí que no está al alcance de todos...Si lo pensamos bien también la palabra creatividad ha tenido, y en cierto sentido sigue teniendo, su uso despectivo: el creativo es el de los pájaros en la cabeza... Creatividad y arte son conceptos que caminan de la mano...pero no vienen a ser lo mismo: el arte sin creatividad no existe...la creatividad tiene entidad propia.

 Afortunadamente las empresas parece que cada día valoran más la creatividad y desde los departamentos de recursos humanos se proponen acciones que intentan incentivarla, esto no deja de ser una vía más de motivación y de fortalecimiento del vínculo empresa-empleado: incitar a las personas a pensar, a mejorar su entorno de trabajo diario es incitarlas a su propia evolución y desarrollo...y con el, el de los equipos en los que estas personas están integrados.

En el fondo la cosa es sencilla...cuando se trabaja con personas que incitan a pensar y a ser creativo, en el sentido amplio de la palabra tal y como ha quedado ya expuesto, se acude al trabajo preguntándose qué retos deparará el día y dispuesto a acometerlos con ilusión y dedicación...si en cambio se trabaja con gente que regurgita los procedimientos y quehaceres que le llegan por mail...sólo queda la automotivación para evitar llegar a actuar como máquinas de hacer cosas...La pregunta de hoy es fácil ¿qué queremos ser? ¿personas o máquinas? si queremos ser personas sólo tenemos un camino: ¡ser creativos!

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