lunes, 5 de abril de 2010

LAS DESCARGAS ILEGALES EN LA ADMINISTRACIÓN PÚBLICA Y EL DESCRÉDITO DE LA CLASE POLÍTICA

Seguimos a vueltas con la Ley Sinde...y es que resulta paradójico ver que los empleados de la ministra y del resto del gobierno disfrutan de sus descargas ilegales nada menos que en el centro de trabajo...

No saquemos los pies del tiesto...no podemos responsabilizar a los políticos, ni siquiera a los responsables directos de la gestión de los ministerios, de estas descargas ilegales...faltaría más, cada cual es responsable de lo que hace o deja de hacer, eso de que sea culpa de papá queda para cuando somos niños.

Ahora bien, no se cómo de complicado o caro puede ser poner medios para evitar que puedan efectuarse estas descargas, ni cómo son de efectivos estos medios, desconozco también si se realiza algún seguimiento acerca de en qué PCs se realizan las descargas y si hay algún tipo de penalización para quien las realiza...pero, por la información que ha trascendido en prensa, parece que nadie ha puesto medio alguno para evitar estas descargas ni tomado medidas disciplinarias contra quienes las han efectuado; y de esta desidia sí responsabilizo a quienes rigen los ministerios tanto a nivel político como de gestión. Y puntualizo: no por lo que suponen las descargas para la Ley Sinde sino por lo que suponen de tiempo de trabajo dedicado a menesteres personales.

Solemos olvidar que los políticos son, una vez ocupan sus cargos públicos, gestores, exactamente igual que si trabajasen en una empresa privada, sólo que en este caso sus empleados son funcionarios, el presupuesto que manejan es dinero público y los accionistas somos todos los españoles. Cómo gestores, exigimos siempre transparencia en el asunto económico pero nadie habla de la gestión de personas...Si la productividad de la administración pública es baja y la motivación de los funcionarios nula algo que ver tendrán los responsables de estos equipos...tampoco quiero con esto eximir de responsabilidad a cada funcionario que incumple con su trabajo ni decir que todos los funcionarios son vagos, ni lo uno ni lo otro...cada cual es responsable de lo que hace o deja de hacer, como decía antes y, si bien es cierto que he visto funcionarios "escaqueados", también los he visto "currantes", y hablo con cierto conocimiento de causa después de pasar un año trabajando entre funcionarios e interinos ¡muchos interinos! en el Ministerio de Justicia. Pero lo pinten del color que lo pinten, la responsabilidad del buen o mal funcionamiento de un equipo es del jefe del mismo, y el responsable último de los funcionarios es siempre un político que suele olvidar su responsabilidad como gestor de personas, en un peldaño anterior un cargo político habitualmente más preocupado por su trayectoria político-profesional que de su responsabilidad como gestor de personas y de ahí para abajo los mismos funcionarios según su nivel.

La conclusión que extraigo de todo esto es sencilla: solemos afirmar que faltan líderes y comparto este punto, pero no escucho afirmar que faltan gestores, y efectivamente creo que así es...Estas dos afirmaciones dejan a los políticos en un lugar bastante triste porque si no son capaces de ser líderes ni gestionar ¿qué les queda? o mejor dicho ¿qué nos queda a los ciudadanos de a pie?

El descrédito de los políticos es realmente procupante, aparecen ya en los papeles como uno de los problemas que más preocupan a este país pero lo que hacen para intentar ganar algo de crédito es decir al contrario "y tú más", me pregunto...si tú eres tonto ¿de qué te sirve que el vecino lo sea más? ¿para decir vóteme a mí que lo haré mal pero no tan mal como el vecino? ¿de qué nos sirve eso a los ciudadanos? No creo que la clase política en general sea tan mala...pero algo está fallando en el sistema si los más brillantes, los más líderes y mejores gestores se quedan por el camino...

En fin...en manos de los políticos estamos y nuestra confianza en ellos debe crecer...claro que para eso los políticos deben liderar con firmeza y gestionar con efectividad, eficacia y eficiencia; no tienen una tarea fácil, espero que al menos no rehuyan su responsabilidad e intenten acometerla...

1 comentario:

  1. Querida Berta:
    ¡Magnífica entrada!
    Totalmente de acuerdo con tus conclusiones. Añadir que muchos jefes son unos cobardes y vagos. A veces tienen miedo a aquellos que menos trabajan. Y no son capaces de asumir la responsabilidad de recriminar a los que no cumplen con su deber. Es un mal milenario y ,yo diría, endémico. Y lo peor de todo es el hecho de que, en muchos casos, esos trabajadores con patente de corso trepan y escalan puestos sin cesar. Conozco algunos casos que avalan lo que digo.
    Un abrazo.

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