miércoles, 10 de marzo de 2010

RESPONSABILIDAD personal, social, corporativa, política...¡HUMANA!

En estos días hemos conocido un nuevo suceso de esos que averguenzan: unos adolescentes dieron una paliza en un tren a una niña, primero con la intención de robarle y a continuación vaya usted a saber por qué... Este caso me hizo recordar al profesor Neyra que, en una situación similar a esta, intervino y todos nos vimos abocados a hablar de heroicidad... La no actuación convierte en heroicidad la actuación y, así, lo normal pasa a ser heroico y lo necio pasa a ser normal.



La verdad es que esto es para pensarlo...¿qué nos está pasando, como sociedad, como individuos...?



En mi opinión lo que nos está pasando es fruto del desuso en que ha caído un valor: la responsabilidad. Tenemos una tendencia tremenda a confundirlo todo y hemos acabado por confundir responsabilidad con culpabilidad: somos responsables de nuestras decisiones para bien y para mal ¿culpables? si hay delito claro que sí pero sino ¿culpables de qué?

A nivel individual, lo tenemos claro: "cada palo que aguante su vela" pero la cosa no queda ahí porque, si cada palo aguantara su vela, no nos iría mal del todo; el problema es que nunca somos responsables de nada, nada es nuestro problema; evitamos tomar muchas decisiones porque "no es nuestra responsabilidad" y cuando nos equivocamos la culpa es del vecino o hasta de la Santísima Trinidad pero nunca nuestra. La Ley del Menor es hija de este enfoque: los menores no son responsables...permitidme que lo dude: los menores son personas en desarrollo y si las personas pueden ser malas los niños también...la diferencia es que los niños son educables pero en lo que los estamos educando es en la no responsabilidad: desde niños les demostramos con hechos que no los consideramos responsables de sus actos ¿esperamos que a los 18 años se les enciendan tres neuronas más y aprendan lo que es la responsabilidad? Hemos confundido también la disciplina con la dictadura...y con ello hemos pasado de la dictadura del adulto sobre el menor a la dictadura del menor sobre el adulto...

Somos seres sociales, vivimos en sociedad y, a este nivel, hemos ido más allá de la individualidad como valor, que lo es sin duda, para caer en el individualismo más descarnado. Somos una sociedad en la que se mira hacia otro lado, en la que lo molesto se mete bajo la alfombra hasta el punto que nuestra propia legislación penaliza en cierta medida a quien hace lo contrario: cuidado con dar un garrotazo a un caco en tu casa...igual acabas tú con antecedentes, cuidado con defender a alguien de una agresión, si el agresor es menor y le das un capón igual acabas teniendo un serio problema... en cambio en caco está en la calle en 24/48 horas y el menor cuando deja de serlo no tiene ni antecedentes ¿qué esperamos conseguir con estos planteamientos? regamos cada día la planta del individualismo...

Nos quejamos en muchos momentos de la mediocridad imperante en nuestra sociedad (políticos mediocres, empresarios mediocres, trabajadores mediocres...) pero esta mediocridad es hija también de la no responsabilidad: nada mejor que evitar tomar decisiones y asumir riesgos para evitar tener que asumir la responsabilidad de las consecuencias que esas decisiones tengan. Claro que también nos perdemos el aprendizaje que supone equivocarse y acabamos por perdernos a nosotros mismos: conocemos nuestras debilidades y fortalezas, el que más y el que menos habrá hecho un DAFO de si mismo en algún momento de su vida...pero no tenemos ni idea de las limitaciones de esas fortalezas y debilidades, no tenemos ni idea de nuestro potencial. Y eso deriva en individuos que se menosprecian e individuos que se "sobreprecian".

Este descalabro de la responsabilidad lo envuelve todo:

A nivel empresarial hablamos de Responsabilidad Social Corporativa y resulta hasta gracioso: no somos capaces de evitar que le den una paliza al vecino pero oye! ayudamos a los desheredados de la tierra. Las empresas y organizaciones las formamos las personas, si las personas no somos responsables ¿lo van a ser las organizaciones? obviamente eso de RSC es puro marketing...eso sí, como por el camino se hacen cosas que ayudan a quienes lo necesitan, en este caso que viva el marketing.

A nivel político...¿conocen algún político que asuma la responsabilidad de sus decisiones? ninguno salvo, claro está, que las decisiones se hayan demostrado acertadas, pero eso no es asumir responsabilidad, eso es atribuirse méritos. ¿Ejemplos? que cada cual elija, los hay de todos los colores...

En definitiva, el exceso de individualismo y la falta de responsabilidad son al final un camino sin retorno hacia el egocentrismo, el egoismo y la burrez supina…y todo ello en la era de la globalización, la información y la comunicación…tremenda paradoja...

2 comentarios:

  1. Necesitamos que nuestra sociedad enferma y egoista despierte. Es trabajo de todos poner remedio a estos problemas

    Muy buen artículo. Felicidades.

    Alejandro

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  2. Gracias Alejandro, coincido contigo... Estamos acomodados hasta un límite realmente sorprendente y encontramos siempre excusas para no romper ese acomodo...

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