domingo, 7 de marzo de 2010

¿QUÉ SIGNIFICA CONCILIACIÓN? SEGUNDA PARTE

Esta entrada bien podría titularse "conciliación, en el más amplio sentido de la palabra" pero por relacionarla con una entrada anterior, dejémoslo en "¿qué significa conciliación? segunda parte".

Habitualmente cuando hablamos de conciliación hablamos de maternidad, entono el mea culpa en primer lugar puesto que yo misma lo he hecho en una entrada anterior de este blog; no borraría ni una coma de esa entrada...pero si añadiría unas cuantas cosas, y es que al hilo de la prolongación de la vida laboral que se avecina, he pensado un poco más y mejor en ello.

Pensareis qué tiene que ver la conciliación con la jubilación...pues creo que mucho, y digo más, también con la formación y el desarrollo profesional. Al lío...

En otra ocasión en la que diserté sobre conciliación defendí que como seres humanos tenemos diferentes facetas en nuestra vida y la conciliación consiste en entrelazarlas de manera sostenible (utilicemos el vocabulario de moda...), con lo cual no estaríamos hablando de conciliar nada sino de integrar las diferentes facetas de nuestra vida, insisto, de manera sostenible. Esto afecta por igual a hombres y a mujeres, tanto si son padres como si no lo son porque las facetas que componen nuestra vida no son, o no deben ser, vida personal versus vida laboral sino todas y cada una de las cosas a las que queremos dedicar nuestro tiempo (familia, amigos, hobbies, trabajo, intereses...)

Si fuésemos capaces de borrar el término conciliación y pensar en integración, no tendríamos la sensación de estar robando tiempo a todo aquello que nos gusta, para dedicarlo al trabajo. Nuestra vida sería mucho más satisfactoria si lográsemos integrar de manera sostenible las diferentes facetas que la componen y en ese caso importaría bien poco trabajar dos años más.

Seguro que ahora ya veis por donde voy...obviamente para lograr esta integración del trabajo en nuestra vida, y no a la inversa, es condición sine qua non que éste represente también una faceta satisfactoria de la misma, es decir, que nos guste lo que hacemos...y para eso hay que decidir a tiempo que queremos hacer con nuestra vida, hay que prepararse para ello, hay que estudiar, hay que ser becario, hay que tener ilusión, motivación, hay que tener cerca personas que cuando decaes saben decirte las palabras justas para ayudarte a recuperar la confianza, personas críticas que te ayudan a mejorar...y sobre todo tenemos que ser realistas y equilibrados: asumir que hay cosas respecto a las que sencillamente no se puede hacer más y dedicar nuestros esfuerzos a aquello que podemos cambiar.

Conclusión: dejémonos de día de la mujer trabajadora, empecemos por aplicar ahí la dichosa igualdad,...y transformemos el 8 de marzo en el día de las personas trabajadoras que, somos todos.

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