sábado, 6 de marzo de 2010

CUBA: DEMOCRACIA VERSUS DICTADURA

En estos días han corrido rios de tinta y palabras alrededor de la muerte de Orlando Zapata Tamayo y los posteriores comentarios que, debiendo ser intrascendes por quien los pronunció, levantaron ampollas, todavía colean, y lo que te rondaré...

Para mí el asunto es claro:

en primer lugar, un preso en huelga de hambre, ha muerto. Aunque sólo fuera desde una óptica de derechos humanos este hecho debería ser reprobado por todo aquel que se tenga por gente de bien.

en segundo lugar, no se trataba de un preso cualquiera, se trataba de un preso de conciencia, de alguien que estaba entre rejas únicamente por pensar de un modo distinto a otros, es decir, alguien que no había cometido ningún delito, en definitiva, alguien que no debía estar preso. Hay quien defiende que en las cárceles cubanas en realidad hay más terroristas y malas gentes que presos de conciencia, y digo yo que en las cárceles franquistas también habría malas gentes y en las cárceles españolas de hoy en día seguro que también hay alguno que no debería estar...¿seguimos haciendo demagogia o nos centramos en la realidad del asunto?

la realidad del asunto nos lleva al tercer lugar, el régimen de gobierno de Cuba es una dictadura, no me gusta sentar cátedra, intento darme siempre un margen de error porque me equivoco mucho...pero hay cosas que no se pueden suavizar; hablamos de la dictadura como si fuese un régimen de gobierno más y no un atentado contra los derechos humanos, una dictadura coarta no sólo la libertad de expresión o de movimientos de quienes la sufren sino, por encima de todo, su libertad de pensamiento. Una dictadura es una gran secta en la que aquellos a los que no se consigue lavar el cerebro se los aparta para que no contaminen al grupo, eso cuando no se los acalla por métodos más drásticos para que sirvan de ejemplo de lo que puede llegar a ocurrir si piensas más allá de lo debido.

Conclusión: una dictadura es una dictadura, así sin más, no es necesario añadir adjetivos que agraven su propio significado ni adjetivos que lo suavizen, al hacer esto último además cometemos no se si un acto de pura hipocresía o algo más grave, anteponer la ideología a los derechos fundamentales de las personas

La pregunta fin de entrada es clara y sencilla ¿preferiría usted vivir bajo un régimen dictatorial regido por un representante de la ideología que usted mantiene o bajo un régimen democrático regido por una ideología contraria a la suya? Pero...ahora que lo pienso...¿no habían muerto las ideologías? ¿no vivíamos ya en la era del capitalismo salvaje donde euros y dólares dirigen el mercado? ¿qué hacemos entonces a vueltas con progres y fachas? ¿a qué estamos jugando?

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