lunes, 25 de noviembre de 2019

Nos estamos cargando la democracia representativa 'sin querer'.

¿Y si nos cargamos la democracia representativa qué nos queda? algún incauto responderá ¡democracia! son los que entienden la democracia sólo en su forma pero no en su fondo y como el fondo no lo ven, les basta con la forma, para ellos la democracia son las urnas y el voto nada más.

Verán, nuestra forma de gobierno, más allá de ser una monarquía parlamentaria, es una democracia representativa, es decir, los ciudadanos elegimos mediante el voto a quienes van a representarnos durante una legislatura (cuatro años), los elegidos se convierten en nuestros representantes pero ¡ojo! no representan exclusivamente a quienes los han votado, nos representan a todos los españoles y se espera de ellos que trabajen por el bien común, es decir, de TODOS los ciudadanos; es más, la representatividad es tal, que el acta de cada diputado es suya y no de su partido de modo que cada diputado puede, en un momento dado, actuar en conciencia y si ve que algo que va a votar su grupo parlamentario atenta contra los intereses de todos lo españoles no sólo puede sino que debe denunciarlo y votar en conciencia y no en obediencia al partido.



El problema comienza en el momento en que el diputado en cuestión, si bien se sabe representante de todos los españoles, sabe también que quien lo pone o quita de las listas electorales no son los votantes sino el partido y ahí surge un claro conflicto de intereses y, como nadie quiere que lo quiten de las listas, el voto en conciencia se convierte en una utopía.

Ese punto que marcábamos como el inicial del problema que planteamos -la muerte de la democracia representativa- abre dos caminos, el primero el de las listas abiertas, es decir, poder elegir para el congreso a los diputados y no sólo a los partidos, como sucede con el Senado y el segundo la democracia interna de los partidos.

Comenzamos por el segundo porque ahí reside el corazón de este lío: cuando hablábamos una y otra vez de la falta de democracia interna de los partidos nos referíamos al dedazo de Fraga designando a Aznar o al de Aznar designando a Rajoy, ese tipo de designaciones regias mueren al entrar en juego las primarias y, hasta ahí, la cosa pinta bien: los militantes confenccionan a golpe de voto sus listas electorales y los seleccionados presentan la propuesta a todos los españoles.


Pero no contentos con eso, los partidos deciden llevar más allá su democracia interna y no sólo consultan a sus afiliados acerca de las listas electorales y el programa que presentarán a las elecciones (no se elige programa pero los candidatos a primarias presentan cada uno su proyecto...), quieren decidir también lo que quienes haya resultado elegidos de su partido hagan en el Congreso... Y ahí es donde muere de facto la democracia representativa porque los diputados del partido X no actúan en representación de todos los ciudadanos sino a la orden de las bases de su partido; en realidad no ha cambiado nada aunque nos quieran vender el asunto como un caso de democracia interna, lo cierto es que los diputados siguen actuando a las órdenes del partido porque los militantes se deben a sus representantes del mismo modo que éstos a ellos ¿en qué cabeza cabe que se lleven la contraria si ya se pusieron deacuerdo cuando votaron en primarias? lo que diga el jefe va a misa.

Verán, en el fondo es sencillo:

Cuando un partido elije a sus candidatos podemos hablar de democracia interna: se presentan varios, cada uno presenta su proyecto y los militantes eligen el que más les convence, acto seguido vamos a elecciones y ellos van con su proyecto, perfecto, viva la democracia.

Cuando un partido recurre a una consulta a sus bases para tomar una decisión como la formación de una coalición de gobierno, más allá de lo tramposas que puedan ser esas consultas porque el que hace la pregunta hace la trama, se está atentando contra la democracia ¿por qué? porque los diputados representan a todos los españoles, han sido votados por una parte del censo electoral para representarnos a todos, ellos, no sus partidos, no las cúpulas de sus partidos ni tampoco sus militantes.


Un votante del PSOE ha votado al PSOE para que los diputados del PSOE sean quienes tomen las decisiones que haya que tomar, no para que las deleguen en los militantes del PSOE; los votantes del PSOE no han elegido a los militantes del PSOE ni han aceptado que los militantes del PSOE decidan por ellos, lo único que han hecho es apoyar una lista, esa sí, decidida por los militantes del PSOE pero, de ahí en adelante, son los diputados elegidos quienes tienen que asumir la responsabilidad y no delegarla ni en el partido ni en los militantes.

El PSOE ha obtenido más de 6 millones de votos en las urnas con una serie de propuestas que difieren de las que defiende ahora ¿que los militantes que eligieron a esa dirección del PSOE refrenden esa decisión la hace más o menos democrática? la respuesta es no, le dan una coartada si se quiere pero nada más.

En lo que se basa la democracia representativa es en que los votantes elegimos a nuestros representantes y son ellos quienes han de representarnos, no sus partidos ni sus militantes; a ésto habrá quien diga que no votamos a nuestros representantes, que votamos partidos y es cierto pero eso es una simple cuestión administrativa, como decía al principio, no tenemos listas abiertas sino cerradas pero eso no cambia el sentido de nuestro voto, votamos a nuestros representantes organizados en partidos políticos y para muestra un dato irrefutable: el escaño no es del partido sino del diputado.


¿Por qué tiene más derecho a decidir sobre un pacto con podemos un militante del PSOE que un votante del PSOE que no milita en el partido? es más ¿por qué tiene más derecho a decidir sobre ese pacto un militante del PSOE que un votante o militante de cualquier otro partido? los diputados del PSOE no representan sólo a los militantes del PSOE ni tan siquiera sólo a sus votantes, nos representan a todos...

Ésto nos lleva a perogrulladas como las que vimos tras las elecciones de abril, que las urnas pedían un gobierno progresista, decían... y el resultado electoral daba 180 escaños al centro izquierda... no importa si los partidos están en manos de su cúpula o en las de sus bases, las bases se deben a la cúpula y la cúpula a las bases, lo que importa es que los escaños están en manos de diputados que se deben al partido que los pone en las listas más que a los ciudadanos que los ponen en el Congreso.

Puestos a cargarnos la democracia representativa (porque los diputados representan más a los militantes de sus partidos que a sus votantes y más, por supuesto, que al resto de españoles) es urgente que las listas, a la hora de votar, se abran, puestos a irnos a una forma de gobierno de tintes asamblearios en la que todo se consulta a las bases, es de imperiosa necesidad que la base electoral que va a las urnas cada cuatro años (o cada vez que los partidos no les gusta el resultado electoral) pueda elegir con total libertad y no sólo lo que mandan los afiliados de los partidos.

sábado, 23 de noviembre de 2019

España no suma.

No, España no suma por mucho que lo pida Cayetana Álvarez de Toledo ¿y por qué? porque también lo pide Nuñez Feijoó y, aunque a Ciudadanos decida ahondar en sus errores y sumar, el resultado será el que titula esta noticia: España no suma.



Pensar que España suma es pensar en izquierdas y derechas, en bipartidismo, pero basta ver los resultados electorales con un poco de detenimiento y criterio para saber que ese camino es ya una vía muerta porque tanto PSOE como PP son zombies, están muertos, pero todavía no lo saben porque la falsa ilusión de ser los más votados les hace pensar que pueden salvarse, salvar el bipartidismo... y no es cierto, al menos yo no creo que lo sea.


Si el bipartidismo estuviera vivo en esta repetición electoral PP y PSOE habrían salido reforzados de verdad y no ha sido así, lo parece, pero no es cierto y me explico:

- Por la izquierda el panorama parece muy estable, el PSOE (en manos de su militancia que no de sus votantes) ha marcado su techo y éste está en los 120 escaños, la izquierda radical, Unida en Podemos o dividida con Más País, también tiene ya una base electoral más o menos estable que no le alcanza para ir más allá de los 40 escaños. El PSOE mintió durante la campaña electoral vistiéndose de moderado para quedarse con el centro político y su estrategia se ha demostrado un rotundo fracaso ¿por qué? porque la mentira no coló, mientras el PSOE esté en manos de sus militantes, no porque éstos sean el diablo vestido de azul sino porque son siempre la parte más radical e ideologizada de cualquier partido, no volverá a rascar voto del centro.


- El panorama por la derecha no me parece estable, la entrada en juego de un partido de centro como Ciudadanos pudo hacer algo de daño a derecha o izquierda pero no movía los cimientos del sistema porque cabía la posibilidad de que ese centro se convirtiera en un jugador más para completar mayorías, no para destrozarlas, en cambio la entrada en juego de VOX ha tenido en la derecha un efecto similar al que tuvo la llegada de Podemos por la izquierda en su día; en mi opinión los 52 escaños de VOX equivalen a los 70 que sacó Podemos en su día y creo que le pueden durar lo mismo, una legislatura (que además se anticipa corta). El PP ha crecido pero es un crecimiento de rémora, después del mayor descalabro de su historia, mayor incluso que el de Pedro Sánchez cuando sacó el peor resultado del PSOE en su historia con poco más de 80 escaños, no cabía más que crecer, aunque fuera poco y fue muy poco si tenemos en cuenta el descalabro del centro: hubo un millón y medio de votantes que, a pesar de los errores de Cs y de la campaña de desprestigio que sufrieron con actos propios y ajenos, se quedó en el centro, un millón más optó por quedarse en casa y el resto (entorno a un millón y medio) se repartió por el arco parlamentario, una parte mínima en la izquierda, algo más en VOX, demostrando que no es un voto ideologizado, y sólo medio millón en el PP. Esa es la razón por la que creo, estoy convencida de ello, que España no suma: lo que había en Cs que quería sumar con la derecha ya se ha ido a la derecha, lo mismo sucede con lo que quería sumar con la izquierda, ya se ha ido (y por cierto era muy poco...), lo que queda no quiere sumar con lo que hay y ahí tiene el reto Cs, sumar esos dos millones y medio de votantes y trabajar por crecer...


Pero ¿por qué España no suma? no suma porque la sombra del bipartidismo es alargada y las huellas de sus desmanes están muy a la vista; nombraba yo al principio a Feijoó, el gran hacedor de la inmersión lingüística en Galicia ¡imposible sumar con él! ¡pero si tiene Galicia ganada! pensarán... y yo digo que no, no la tiene ganada, la tiene secuestrada porque los gallegos no pueden elegir, es decir, pueden elegir entre el nacionalismo del Bloque o de las Mareas, el socialismo coaligado con ese nacionalismo que es el PSOE o el PP convertido en un PNV o una Convergencia a la gallega, en lo que se quiere convertir el PP Vasco que, por la fuerte presencia del PNV, claro, no puede; ante ese panorama se elige siempre al menos malo pero eso no lo hace bueno ni mucho menos lo convierte en el aliado perfecto para liderar eso que llaman la reconstrucción del centro derecha.



Conclusión: España no suma del modo en el que Cayetana Álvarez de Toledo cree, no suma con el PP tratando de ocupar el espacio que le tocaba cuando sólo había bipartidismo, es más, por ese camino sólo iremos a un PP con un techo electoral similar al que tiene el PSOE actualmente y un VOX fuerte que se convertirá, como Podemos, en una piedra en el zapato de la democracia porque son partidos con los que sólo se puede gobernar desde el extremo del espectro ideológico que ocupan.

Claro que cabe otra posibilidad, cabe que el PP sea el partido conservador que se siempre ha sido pero un partido conservador renovado y moderno, ese que llaman 'el PP de Pablo Casado', el que podría liderar gente como Bea Fanjul o la propia Cayetana y en el que Feijoó, Alonso y demás hijos del Marianismo no pintan nada bueno; si lo hacen así VOX bajará y el PP crecerá ¿dejando sitio al centro político? sí, dejando sitio a un centro político fuerte, tal vez no el de los 57 escaños de Cs en abril pero sí mayor que el de los 10 escaños actuales y entonces será los extremos y los nacionalismos los que se queden fuera de juego y las mayorías serán hacia la izquierda o hacia la derecha pero siempre con un pie en el centro y por tanto siempre más representativas de lo que es en realidad la sociedad española.

Pero para llegar a ésto haría falta mucha inteligencia política en el PP y en Cs para empezar, también en el PSOE ¿la hay? lo cierto es que no lo sé, Cs y el PSOE tuvieron una magnífica oportunidad de formar un gobierno estable de centro izquierda, al PSOE le faltó inteligencia política y audacia honesta y le sobró soberbia para buscar ese gobierno y Cs le faltó cintura para desenmascarar al PSOE, el mosqueo del electorado fue tal que el centro político se volatilizó y la izquierda bajó, ahora nos queda ver si el centro se recompone y sobrevive y si por la izquierda la estabilidad de fuerzas es la que tenemos actualmente o sus próximos pasos hacen que también ahí haya movimiento de tierras en próximas elecciones.



En definitiva, yo estoy con Rubén Amón (quien crea que no es de izquierdas que se lo haga mirar...), con Luis Herrero (quien crea que no es de derechas que se lo haga mirar), ambos votantes de Cs en las pasadas elecciones porque el centro importa, porque cuanto más importe el centro menos importarán los extremos, porque los errores de Rivera al tratar de convertir el centro en la derecha no pueden llevarnos a volatilizar el centro (conformémonos con la asunción de responsabilidades de la dirección de Cs), porque tragarnos el 'Cs cabe en el PP' de Feijoó nos condena a la España de rojos y azules, que no al bipartidismo (nótese que no es lo mismo sino mucho peor, escuchen sino con atención a VOX y a Podemos o a un PSOE dirigido por su militancia más radical) y sobre todo, lo que debe hacer pensar al PP Catalán con Cayetana Álvarez de Toledo al frente, porque pueden tragarse a Cs y descubrir después que han sumado un cascarón vacío y que el millón y medio de votantes que tiene a día de hoy Cs se ha ido con el millón que optó por la abstención en las pasadas elecciones.

Créame, señora Álvarez de Toledo (@cayetanaAT), hay votantes de Cs que nunca han sido votantes conservadores y que nunca van a ser votantes del PNV o la Convergencia a la gallega que es, de facto, el PP en Galicia; si en este punto duda de mi, pregunte a las gentes de Hablemos Español y Galicia Bilingüe (@GaliciaBilingue).


No, nunca me gustó ver la política nacional en manos de las minorías nacionalistas, tampoco me gusta verla en manos de la izquierda radical (los comunistas) ni de la derecha más conservadora (VOX), y sí, sí me gustaría verla en manos de una izquierda socialdemócrata como fue el PSOE hasta Zapatero, de una derecha conservadora como la que ha representado el PP y de un centro liberal como ha tratado de ser Cs (hasta que le saltó el muelle a Rivera con eso de sustituir al PP); ¿es posible reconstruir ese inmenso centro que va de la derecha conservadora a la socialdemocracia pasando por el liberalismo? no lo sé, pero de lo que estoy convencida es de que, para que sea posible, hay tres cosas que tenemos que ver y al menos yo no las veo:

- Que le PP deja de mirar a Cs y al centro y se mira a sí mismo y a sus votantes.
- Que Cs articula un discurso liberal progresista y centrado, rotundo frente al nacionalismo y negociador con socialdemócratas y conservadores.

- Que el PSOE vuelve a sus posiciones socialdemócratas ¿a qué me refiero? a que sea más o menos leal con lo que dijo en la última campaña electoral.

Lo que veo respecto al primer punto es que el PP quiere ocupar el lugar de Cs y, si persiste en el intento, igual lo logra y se queda en 10 escaños dejando toda la derecha a Vox.
Respecto al segundo punto no veo nada pero habrá que conceder el beneficio de la duda a Cs y darle un tiempo de 'gracia' para que decida si y cómo reposicionarse.
Y en lo tocante al último punto... no lo veo, no mientras quien mande en el PSOE sea quien lo ha puesto en manos de sus militantes arrebatándoselo a sus votantes y, ojo, cuando los votantes se den cuenta de esto, cabe que el PSOE descubra un nuevo suelo electoral...


Sólo una reflexión final: conviene no olvidar que desde los extremos se lucha mejor... nadie amenaza tu espalda y tus valores, como son de máximos, son claros para todo el mundo, en cambio moverse en posiciones moderadas tiene más complejidad pero si me mira el resultado electoral es evidente que la mayor parte de los votantes están, todavía, en ese gran centro moderado que va desde los conservadores clásicos a los socialdemócratas, es decir, del PP al PSOE pasando por Cs, dividir ese gran bloque en grupos con posiciones irreconciliables olvidando lo que viene por la derecha y por la izquierda me parece un error de libro que estamos prestos a cometer.

miércoles, 13 de noviembre de 2019

¿Qué ha cambiado entre el 28a y el 10n? Todo.

Pues ya está, ya hemos vuelto a pasar por las urnas y, como era de esperar, nos hemos quedado como estábamos pero peor, con nulas opciones de formar un gobierno estable como el que pudieron formar PSOE y Cs (sumaban 180 escaños) y con opciones de un gobierno de izquierda que tendrá más pinta de radical que de progresista y que será muy inestable porque dependerá de los apoyos de taitantos partidos, algunos de ellos en guerra abierta con el la legalidad vigente. Por eso no entendí la satisfacción del PSOE en su victoria electoral, ni la del PP con haber ganado claramente a Cs... pensaba, eso sí, que debía ser yo la rara viendo la algarabía en parte de la prensa de derechas con la caída en desgracia de Rivera y los suyos y la fiesta que se montó por el mismo motivo en la de izquierdas... Eso hasta llegar al día de hoy.



Del 10n a hoy, día 13, sólo han pasado tres días pero muchas cosas que procedo a resumir en tres titulares:

- Albert Rivera hizo suyo el 'si me queréis irse!' de Lola Flores pero al revés 'si no me queréis me voy' y se fue. Así, sin más, sin solución de continuidad.

- VOX se convirtió en la tercera fuerza política en el Congreso.

- Quienes lo pusieron de vuelta perejil el domingo (a Rivera) por no dimitir ipso facto (aunque su declaración post electoral parecía dejar pocas dudas) lo volvieron a poner de vuelta y media el lunes por dimitir (ríete tú de las veletas).

- Y lo más importante: Pedro Sánchez se desdijo de todo lo dicho y firmó un preacuerdo de gobierno con Unidas Podemos.

Por supuesto mientras todo ésto sucedía los independentistas catalanes seguían a lo suyo.

Y entonces caigo en la cuenta de un 'curioso' detalle que se acentúa según pasan las horas: los medios que le negaban el pan y la sal a Pedro Sánchez tras el 28a y justificaban de cabo a rabo la negativa de Rivera a formar gobierno con Sánchez, los mismos que pedían a voz en grito que se abstuviera 'gratis', los mismos que cuando en el último momento Rivera abrió la puerta a negociar con el PSOE lo tiraron a los leones por hacerlo y por hacerlo tarde, braman ahora, al borde del infarto, para que el PP ofrezca un gobierno de coalición al PSOE.

Y yo me pregunto ¿no pudieron esos mismos poderes fácticos bramar con igual brío para que Sánchez y Rivera formaran un gobierno de coalición bajo cuyo mandato estaríamos todos durmiendo a pierna suelta? (por seguir con la metáfora del propio Sánchez, que decía que con Unidas Podemos en el gobierno no dormiría tranquilo... claro que lo decía antes del 10n).

Tengo para mi que sí pudieron y no soy la bruja Lola para poder jurarles por la gloria de mi madre que sé por qué no lo hicieron pero como ésto es un blog personal, opino:


No hubo ni media presión para que se formara el gobierno de los 180 escaños pero Cs las tuvo todas para que se abstuvieran gratis, del mismo modo que Sánchez tenía las suyas para no formar gobierno con Podemos y entre unos y otros nos mandaron todos a las urnas pero está claro que algo no salió como esperaban; creo que la caida de Cs sí la esperaban, es más, que la alfombraron (con la ayuda inestimable de los errores estratégicos que cometió Rivera) a golpe de encuestas y vaya usted a saber qué más pero la sorpresa llegó cuando de esa caída no se benefició nada el PSOE y poco el PP, se benefició VOX y la abstención, con eso me temo que no contaban.

Llegados a este punto del análisis me pregunto de nuevo por qué no hubo presiones para que se formara el lógico gobierno de coalición entre PSOE y Cs que pedían las urnas en abril, dicho de otro modo, por qué sólo lo pedían las urnas y los demás silbando (el primero Sánchez que decía que las urnas pedían un gobierno progresista y no hubo un periodista, un medio, un político, un empresario... nadie que le dijera (al menos que yo oyera) que estaba mirando mal los resultados, que lo que pedían las urnas era el gobierno de 180 escaños por mucho que en su sede cantaran 'Con Rivera no').

Pues bien... creo que lo que sucedía es que realmente nadie quería aquel gobierno, la derecha quería Cs en su bando -prietas las filas que decía aquel- y por la izquierda el PSOE quería acabar de comerse a Podemos al que ya había llevado de los 60 escaños a 42 (ahora 35) y entonces se hizo realidad lo que algunos advertían, las elecciones las carga el diablo...

Y ahora, los mismos que querían prietas las filas en la derecha le piden a Casado que haga lo que no quisieron pedirle a Rivera, ofrecer el gobierno de coalición a Sánchez y por la izquierda los que no querían un gobierno con la izquierda radical dentro le piden lo mismo a Casado.

Pero ¿saben qué? creo que es imposible, tan imposible como lo fue el gobierno de coalición con Rivera porque el PSOE tiene dentro al PSC que es un partido pseudonacionalista y una cintura magnífica para entenderse con los partidos nacionalistas por extremistas que estos sean (gobiernan incluso con la abstención de Bildu en Navarra), era impensable que Rivera se tragara ese sapo ni tan siquiera por la vía de la abstención porque su único aval político era el constitucionalismo frente al nacionalismo que lo llevó a crecer desde Cataluña ¿es posible que se lo trague Casado? Tengo para mi que no pero como no sé (y si soy sincera les diré que no quiero saber) lo que se mueve tras las bambalinas del teatro político que vivimos ni cuales son realmente las manos que mecen la cuna... quien sabe.

Sí diré una cosa: estamos donde el bipartidismo nos ha traído, para bien y para mal, tanto PSOE como PP han sido partícipes (no sólo cómplices, partícipes) de la delegación de competencias a unas autonomías que sin esa gasolina no serían hoy como son, por eso PP y PSOE resultan muy poco atractivos para quienes sabemos cómo se las gastan los nacionalistas...

Y para quienes se suben a esa crítica y pretenden derruir el edificio entero de las autonomías en lugar de reformarlo manteniendo su estructura original, termino con una frase de doña Emilia Pardo Bazán:


'Si me preguntasen cómo podrá España seguir existiendo, qué hacer para conseguirlo, diré que lo primero instruirse, lo segundo instruirse, lo tercero instruirse y después desenvolverse con arreglo a su naturaleza y con variedad y liberdad, reconociendo, respetando, cultivando la intimidad de cada región'. Hay tarea.

martes, 8 de octubre de 2019

El 10n no es una lucha electoral de bloques entre las tres derechas (trifachito para algunos) contra las tres izquierdas (trichavito para otros).

A cuenta de las mil y una escuestas y sondeos de cara a las próximas elecciones del 10 de noviembre, leo a columnistas de unos y otros periódicos y de variopintas opiniones hacer castillos de naipes a partir de la posibilidad (que es casi una certeza) de que ni las derechas ni las izquierdas sumen los suficientes escaños para gobernar y me llaman la atención el modo de abordar y desarrollar el análisis porque, sea por la razón que sea (por respeto a la línea editorial de sus periódicos, por sectarismo propio, por luchar contra el sectarismo ajeno... a saber) obvian una y otra vez un aspecto que es, a mi modo de ver, clave.


Repiten todos, casi a coro, que las elecciones del 10N no cambiarán gran cosa y, desde el punto de vista de la lucha de bloques que plantean (izquierda frente a derecha) tienen razón porque lo que baje Ciudadanos lo subirá el PP y lo que baje podemos lo subirá el PSOE o Más País, el trasvase de votos entre derecha e izquierda tiende a la mínima expresión y en este punto conviene que impere la lógica: Ciudadanos fue a las elecciones diciendo que no apoyaría a Sánchez ni aunque se lo pidiera el diablo vestido de azul ¿de verdad creen que es posible que haya un número importante de votantes de Ciudadanos que votaran a Rivera hace seis meses y a su promesa de no pactar con Sánchez y voten ahora al propio Sánchez? haberlos hailos, seguro, pero pocos, tan pocos que los bloques, si de eso depende, variarán poco.

¿Y ya está? ¿nos conformamos ahora con analizar por qué el PSOE no sube tanto como pensaba o por qué VOX parece que se mantiene, a qué se debe la leche ciudadana o qué va a pasar entre Iglesias y Errejón?. A mi modo de ver hacer eso es hacerse trampas al solitario porque el resultado electoral del 10N, si es como lo pintan las encuentas y sondeos (que eso está por ver...), no por arrojar un resultado, en cuanto a bloques, similar al de hace seis meses, deja las cosas como están, no lo hace en absoluto y no lo hace porque es mentira que haya una lucha electoral entre dos bloques, en realidad hay una lucha electoral (y más que electoral) entre, al menos, tres modos de entender la sociedad y lo digo así, sin siglas, porque no creo que los partidos representen a esos tres bloques sino que la sociedad buscan en los partidos el que mejor le represente, dicho de otro modo, no pensamos en bloques, eso es sólo un modo sencillo (y a mi modo de ver tramposo) de explicar la realidad electoral.



Los resultados del 10N, insisto, si son finalmente como pintan ahora las encuestas y sondeos, le dan una torta con la mano abierta a quienes tuvieron la oportunidad de formar un gobierno estable y no lo hicieron: Albert Rivera y Pedro Sánchez. Creo que esa es la razón por la que el PSOE sube menos de lo esperado, porque sus votantes más moderados (que no son los que gritaban 'con Rivera no' en la calle Ferraz sino bastantes más que todos esos juntos) están decepcionados, un gobierno de colalición PSOE-Cs era un gobierno estable, de centro izquierda (no olvidemos que en las cuestiones sociales Cs es tan socialdemócrata como el PSOE sino más) y además liderado por ellos; tres cuartas partes de lo mismo le pasa a Rivera pero peor porque él no tiene la maquinaria gubernamental y mediática tratando de salvarle la cara como sí tiene Sánchez, sus electores más moderados no le perdonan haber perdido la oportunidad de formar gobierno con el PSOE comenzando a cambiar las cosas desde dentro y, sobre todo, dejando por primera vez en la historia a los nacionalistas al margen de la gobernabilidad de España (por primera vez, sí, porque incluso cuando gobernaban con mayoría absoluta el PSOE y el PP lo hacían sabiendo que esa mayoría absoluta era temporal y que antes o después necesitarían a los nacionalistas). Pero, ojo, no olvidemos que si bien es verdad que dos no pelean si uno no quiere, no es menos cierto que no se firma un acuerdo entre dos si uno no quiere, es decir, que a la hora de juzgar a uno y al otro hay que tener en cuenta a quién tenía enfrente: Rivera tenía enfrente a Sánchez el del PSC que se abstiene en una moción a Torra en Cataluña o el que acepta la abstención de Bildu en Navarra para gobernar, Sánchez tenía enfrente a un político despistado que pensaba que con ideas liberal-progresistas podía convertirse en dueño y señor de la derecha (mi opinión: mucho más fácil le hubiera resultado a Sánchez hacer que Rivera se bajara de su burra que a Rivera conseguir que Sánchez volviera al redil del constitucionalismo).


Y vuelto al principio de este artículo, no, no hay dos bloques electorales enfrentados, hay, resumiendo mucho, tres ideas o modos de entender la sociedad: los conservadores que, si se sienten representados por algún partido en las urnas, es por VOX o el PP, los progresistas que, si alguien considera que los represanta será sin duda el PSOE o Podemos (supongo que ahora también Más País) y hay un tercer bloque (por seguir con terminología de los manidos bloques) que aglutina a quienes suele definirse (mal, por cierto) como progresitas en lo social y liberales en lo económico, es un bloque al que como no vota siempre ni vota siempre lo mismo no se considera como tal, se les llama 'votantes dudosos' y se quedan tan anchos pero no son en absoluto votantes dudosos, son votantes pensantes (no siempre acertados eh! pero siempre pensantes lo cual es un acierto en sí mismo: a ese bloque es al que ha tratado de representar Ciudadanos y lo que, en realidad, nadie ha representado nunca porque el liberalismo económico (en lo político) siempre se ha asociado a la derecha (al menos hasta que Rajoy echó a los liberales del PP en el congreso de Valencia que lo encumbró como líder máximo del partido), es decir, se hablaba de liberales conservadores y el progresismo en lo social va siempre de la mano del PSOE pero, en realidad y aunque no tenga un reflejo en ninguno de los grandes o medianos partidos, el liberalismo económico no es conservador ni deja de serlo y el progresismo en lo social, el de verdad, está lejos del intervencionismo clásico de la izquierda, es, en realidad, también liberalismo; ese bloque heterogéno que difícilmente se ve representado en un partido de forma clara, es el que cambia su voto en función de lo que plantean los políticos y los problemas que considera importantes resolver en el momento de cada elección, ese bloque hace seis meses votó, movido por las tensiones territoriales, a VOX y sobre todo a Ciudadanos castigando duramente a un PP que había tenido la oportunidad de meter mano a este asunto y no lo había hecho y también a un PSOE que, como dobló en escaños al PP y venía de simas más bajas, parece que obtuvo un gran resultado, pero no hizo tal cosa, 123 escaños no son un gran resultado y menos si eres incapaz después de formar gobierno con ellos como así ha sucedido.

  
Cuando Pedro Sánchez decía una y otra vez que las urnas habían pedido un gobierno progresista mentía y no hay medio que no aplaudiera esa mentira o se retorciera del disgusto al escucharla, pero por más que se repita una mentira ésta no se convierte en verdad, las urnas habían hablado claro, sí, diciendo que querían un gobierno de centro izquierda al que le habían otorgado 180 escaños pero los egos de Sánchez y Rivera, entre otros factores, lo hicieron imposible.

El 10N, si las cosas salen como pintan, las mismas urnas que pidieron un gobierno de centro izquierda van a meter un correctivo a Rivera por dos razones, la primera porque no respondió a lo que las urnas le pedían y la segunda porque no se puede defender una cosa y su contraria, no se puede ser progresista (o liberal) en lo social y pretender ser la fuerza hegemónica en el espectro conservador del país pero además las urnas van a dejar a Sánchez peor que estaba porque le negarán la posibilidad de formar un gobierno de centro izquierda (PSOE y Cs ya no sumarán 180 escaños...) y lo harán no sólo por el descenso de Cs sino también por el estancamiento del propio PSOE; personalmente, poco precio me parece el que le cobran las urnas a Sánchez por su pésima gestión de los resultados electorales de abril y excesivamente alto a Rivera por el mismo motivo pero así es la vida, y así son las elecciones. 

Lo peor de todo ésto es que los que saldremos perdiendo seremos todos los ciudadanos porque esta vez sí que va a ser imposible formar una mayoría estable para gobernar... y, recuerden, ténganlo siempre muy presente, eso se lo debemos al PP y al PSOE, que han mantenido a lo largo y ancho de la democracia española una ley electoral manifiestamente injusta que hasta hace pocos años les beneficiaba a ellos a la hora de ostentar el poder y que ahora, con tantos partidos a izquierda y derecha, hace lo que siempre hizo en realidad, beneficiar a los nacionalistas, a una minoría que somete a un país entero a sus mandados.


Voten (o no voten, a mi nadie ha logrado convencerme de que la abstención no es en sí misma un modo de participar en democracia, un modo tan válido como hacer un corte de manga con un voto nulo y más si cabe que un exigüo voto en blanco que, más que aceptar lo que diga la mayoría, es pedir que voten por uno) pero cuando voten (o no voten) recuerden que decir después aquello de 'disfruten lo votado' no les eximirá a ustedes de disfrutarlo también, dicho de otro modo, voten o dejen de votar pero háganlo con la cabeza, usando su cabeza y no limitándose a escuchar las soflamas que nos quedan por escuchar de unos y otros de aquí al 10N.

miércoles, 25 de septiembre de 2019

A mi, con la edad, se me van cayendo hasta los referentes...

Con la edad a los hombres se les suele caer el pelo, a las mujeres también pero menos, se nos caen más otras cosas, como diría Lina Morgan (que no podría hacer hoy muchos de los chistes con los que hizo reir a generaciones enteras en el Teatro La Latina)* ¡cómo se estropean los cuerpos! lo malo es que no sólo son los cuerpos, también las cabezas y al tiempo que se nos cae el pelo y lo que no es el pelo se nos caen también los referentes, por no hablar de los mitos, que de ellos no queda ya ni rastro.

¿Y qué referentes? os preguntaréis... supongo que a cada cual los suyos, a mi me han decepcionado muchos, Amenabar, al que admiraba, me parece hoy un pan sin sal diciendo cosas como que la España de hoy es la que ideó Franco cuando llevamos más de 40 años de gobiernos democráticos y no-sé-cuántas leyes nuevas, algunas incluso de las que cambian el estilo de vida de la gente; lo del Premio Nobel es peor, más que decepción lo que me da ya es vergüenza ajena ¿os acordáis del Premio Nobel de la Paz a Obama por nada, a modo de premio preventivo? tampoco me gustó el Nobel de Literatura para Dylan, y mira que me gusta Dylan pero como músico ¿cómo poeta? no seré yo quien le niegue un ápice de talento pero ¿de verdad tiene más talento literario Dylan que Murakami? ¿de verdad? ¿me lo pueden jurar sin mentir? si no han leído a Murakami no vale responder a esta cuestión. Y luego está la ONU, que merece un párrafo para ella sola. 


Siempre me gustó, conceptcualmente, la ONU, me parecía importante contar con un organismo en el que la diplomacia de todos los países se diera cita regularmente (incluidas las dictaduras porque bastante tienen sus países con soportarlos para que encima se los borre del mapa de las Naciones Unidas, eso sí, sin ponerles alfombra roja ni aplaudirles su dictatorial proceder o actuar como si no fuésemos conscientes de ello, claro) y tratar así de poner cordura en los dislates del mundo; estaba también el Programa Mundial de Alimentos, una iniciativa que siempre me ha encantado: dar comida para salvar el presente y educación para salvar el futuro; y por supuesto todas las iniciativas relacionadas con la protección de la infancia y de las mujeres porque hay lugares en el mundo donde la vida de una mujer vale menos que aquí la de una mascota, así anda el mundo... Y entonces sucede lo impensable, lo inimaginable... Un lobby relacionado con el sector energético engrandece, subvenciones mediante, las protestas de una niña con Asperger sobre el cambio climático y la ONU no sólo no sale en defensa de esa menor a la que se está sometiendo a una presión que no soportarían muchos adultos sin Asperger, sino que se suma a los que están aprovechándose de esa niña y de la inconsciencia de sus padres. No diré más sobre este asunto porque ya expliqué mi postura aquí. Pero sí diré que la ONU, como referente, también se me ha caído...

Supongo que ésto de ir perdiendo referentes es lo que tiene hacerse mayor pero cuando pienso en mi abuela y en el modo en que la vi perder alguno de sus referentes (a ella se le cayó la izquierda entera, aquí lo explico), no puedo evitar pensar que a mi, a la edad en que la vi a ella perder sus últimos referentes, no me va a quedar más que un solar allí donde se supone que debían erguirse ellos ufanos y orgullosos... Menos mal que nos queda, al menos de momento, la libertad de pensar, hacer y decir lo que se nos ponga en las ganas mal que le pese a los que quieren decirnos lo que tenemos que pensar, hacer y decir.

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*Igual pensáis que exagero cuando digo que Lina Morgan no podría hacer hoy muchos de sus chistes pero no lo creo, pensad en uno de los que más repetía: salía a colación en su comedia que habían violado a una mujer y ella miraba al techo del teatro (que era el cielo) y soltaba una chufla acerca de su virginidad y su poca suerte porque no le tocaba ni eso... Hoy ésto se consideraría de lo más incorrecto, tan incorrecto como tantos gags de La Vida de Brian y no, no es exagerado, hasta Boadella dice que, de haber nacido hoy, se hubiera muerto de hambre y Reverte que nunca ha visto su libertad individual tan amenazada como ahora. Tal vez deberíamos hacérnoslo mirar...