domingo, 30 de abril de 2017

De princesas, superwomen y otras mentiras que nos creímos.

Hubo un tiempo en el que nos decían que éramos princesas y que ellos debían tratarnos como a las reinas que un día seríamos, nos cedían el paso y nos daban el brazo, nos dejaban en casa a las 10 protegiéndonos del espectáculo que venía a continuación regado de copas y amigos, nos ponían el piso y fiscalizaban la ropa, nos daban un hijo o media docena y, para cuando descubríamos que las princesas no existen, ya éramos cenicientas por siempre jamás porque, además, éramos tontas y no sabíamos nada... no éramos lo suficientemente inteligentes para ir a la universidad.



Aun en aquel tiempo oscuro de falsos cuentos y finales escritos por manos ajenas hubo mujeres que burlaron la censura de su tiempo y lograron lo que muchos de ellos no podían ni tan siquiera soñar, claro que ellas siempre supieron que las princesas no existen y, con los pies bien anclados en el suelo, dedicaron su tiempo a hacer lo que les venía en gana; las hubo que se disfrazaron de hombres para poder asistir a clase a la universidad y, como Emilia Pardo Bazán, acabaron siendo referentes en su época y para la posteridad mal que le pesara a los hombres del momento, los mismos que le negaron por tres veces su acceso a la Real Academia Española, a ella, la autor de Los Pazos de Ulloa.

Aprendimos. Y, gracias a la voz alta y clara de gentes como Pardo Bazán, avanzamos. No sé muy bien cómo ocurrió pero lo cierto es que en algún momento aquel avance se convirtió en un cambio de cuento. De las princesas que ya no existían a las superwomen que íbamos a ser. Y ese cuento también nos lo creímos.

Nos lo creímos porque, durante un tiempo, la ilusión de esa posibilidad parecía certeza; estudiábamos como ellos, incluso más, trabajábamos como ellos, incluso más, ganábamos menos pero eso nos permitía seguir quejándonos del mundo machista en que vivíamos al tiempo que nos sentíamos las superwomen que nos habían dicho que éramos. Pero nos enamoramos y nos casamos -o no- y quisimos ser madres, hicimos malabares para ser la madre del año, la profesional del año, la mujer del año... hasta que un día algún amigo o una madre, cabe que incluso un profesional de la cabeza, nos explicó amablemente que, por el bien de nuestra salud mental, debíamos bajar del guindo cuanto antes.



Éramos humanas, no superwomen, y si no es posible amar a dos mujeres a la vez y no estar loco menos aún lo es estar en dos sitios a la vez sin estar loco previamente. Fue entonces, ante la muerte de la superwoman, cuando nació el mito de la conciliación porque es eso, un mito, dicen que existe pero también dicen que en Lourdes y Fátima han sucedido milagros.

Entendimos que no cabe todo y elegimos, hay mujeres que eligieron seguir a mil en su carrera profesional y organizaron la vida de sus hijos con abuelos, niñeras, 1000 actividades o un poco de todo; otras en cambio eligieron -elegimos- que una parte importante de nuestro tiempo sería para nuestro bebé a costa de lo que fuera... tiramos de reducción de jornada en el trabajo y entramos a formar parte de la masa laboral que busca un 'trabajo de maruja'.

Pero eso tampoco era cierto, querer ocuparnos de nuestros hijos no significa que queramos dejar de ocuparnos de nosotras mismas, del futuro profesional que nos hemos venido ganando año a año y ahí seguimos, batallando, para que algún día la conciliación deje de ser un mito.

Y entonces, cuando te elevas un poco sobre los últimos años de nuestra historia y vemos como hubo generaciones de princesas fallidas seguidas por otras de superwomen estrelladas, nos preguntamos ¿cuál será nuestro legado para las próximas generaciones? ya no somos princesas ni superwomen ¿qué somos? ¿qué dirán de nosotras?



Se me ocurre que, tal vez, lo que digan de nosotras es que somos la generación que, muertas las princesas y las superwomen, dio aliento al machismo por su falta de discurso y de sentido común. Vereis... os leo a unas y a otras defender la sororidad, callemos ante las mujeres que defienden posturas machistas y lapidemos en plaza pública, o en twitter, a los hombres que defiendan esas mismas posiciones... Y hagámoslo sin pararnos a pensar en las consecuencias de esta decisión: esas mujeres a las que protegemos con nuestro silencio se afianzan en sus ideas y son madres y educan a los niños que un día serán hombres y serán lapidados en plaza pública, o en twitter, por hacer o decir lo mismo que decían o hacían sus madres, para ellas no había consecuencias, para ellos sí. Y ellos, queridas, no son el enemigo... son los hombres con los que bailarán vuestras hijas...

¿De verdad pensais que convertir la lucha contra el machismo en una lucha de sexos es una buena idea? ¿De verdad creéis que es justo y es bueno criticar una actitud en función de si la acomete un hombre o una mujer? ¿De verdad pensáis que hacer frente común unidas exclusivamente por el mero hecho de ser mujeres nos va a llevar a dar los pasos que nos faltan por recorrer para enterrar el machismo? ¿Es cierto que seguís pensando que la igualdad es el mantra que nos debe acompañar? ¿de verdad habéis olvidado que la igualdad no existe, que los individuos son únicos e irrepetibles, que la igualdad es de derechos y obligaciones y que la ley ya la reconoce como tal entre hombres y mujeres? ¿es cierto que todavía no vemos con claridad que nuestra lucha no es por la igualdad que ya tenemos sino por la justicia de la que carecemos? porque no es justo que por el mismo trabajo ellos cobren más y no, queridas, no es que no sea justo, es indigno, que hayamos aplaudido una ley que nos protege (si es que hay protección posible) frente a los maltratadores en el ámbito familiar, permitiendo que esa misma ley no proteja a nuestros hijos ¿hacemos sororidad también sobre los casos en los que el maltratador se lleva a los niños como padre que es y con el parabién del juez para luego usarlos como medio para seguir maltratando a la madre como maltratador que es?.

Hubo un tiempo en el que me decía feminista porque me sentía feminista pero en algún momento del camino -tal vez cuando me llamaron maruja por reducirme la jornada para recoger a mi hijo de la guardería cada tarde o cuando me explicaron que eran acciones como esa las que hacían que a las mujeres nos pagaran menos- dejé de sentirme feminista y me sentí sola porque detesto las actitutes machistas, todas, tanto las prepotentes como las protectoras, casi más las segundas que las primeras, pero también detesto que sean otras mujeres las que traten de ejercer ese poder de control sobre las de su sexo, aborrezco en general a quienes cohartan la libertad de los demás, sean hombres o mujeres.

Y por eso, porque detesto la manía que tienen todos los movimientos políticos y sociales de meterse en la vida de las personas etiquetando lo que es bueno y lo que es malo en función de sus objetivos, al menos aquí, en este reducto íntimo y personal que es mi blog, dejo escrito en blanco sobre negro lo que pienso.


jueves, 24 de diciembre de 2015

La Nueva Política en la misma encrucijada: el nacionalismo.

Veréis... he estado muy calladita en cuestiones políticas, he leído y escuchado a muchos y ahora sí, he llegado a mi propia conclusión.

Una de las cosas que menos me ha gustado siempre del PP y el PSOE es su capacidad de supeditarse a los partidos nacionalistas con tal de alcanzar el poder.

Y ahora veo que Podemos llega al congreso con esa misma hipoteca firmada de antemano, su capacidad de negociación no la marca Pablo Iglesias sino los partidos nacionalistas con los que se ha presentado a las elecciones.

Y al parecer ahora eso importa un bledo. A mi no.

Claro que a lo mejor es porque soy gallega y sé un poquito de lo que hablo, a lo mejor es que recuerdo muy bien mis años en la facultad de A Coruña y los modos y maneras de los que hoy se llaman Marea. A lo mejor es que sigo pensando que unos pocos no pueden decidir por todos del mismo todo que ese todos no puede alienar a unos pocos.

Y a lo mejor es que veo con absoluta claridad que Podemos está re-editando la vieja política y, una vez más, quiere permitir, como lo permitieron el PP y el PSOE en tantas ocasiones, que unos pocos decidan por todos.

Os cuento una anécdota para que me entendáis cuando digo que sé un poquito de lo que hablo: se me ocurrió, en la clase de retórica y teoría del texto, hacer un discurso titulado 'la universalidad de la cultura' ¿sabéis qué ocurrió? que los que hoy se llaman Marea me dijeron que no tenía derecho a hablar en gallego por defender que la tradición literaria gallega es, como cualquier otra, universal, decían que era sólo y exclusivamente de los gallegos. Y yo, que estudiaba entonces filología inglesa y entendía que, por esa regla de tres, podían tener los ingleses más motivos para negarme el derecho a hablar su idioma que los gallegos, me veía aprendiendo esperanto para poder comunicarme.

Viñeta de Castelao. Texto en castellano: - No estudies, hazte político y puedes llegas a Ministro de Instrucción Pública...

Pero la cosa va mucho más allá, yo he tenido en la universidad profesores lusistas y no, no es que fueran portugueses, es que no reconocen la gramática gallega normativa (la que emana de la Real Academia Gallega de la lengua como la española lo hace de la Real Academia Española) y crean la suya propia hablando y escribiendo gallego con fonemas y grafías del portugués (por explicarlo de modo sencillo).

Y ésto no es algo que suceda hoy, sucedía hace ya más de 20 años. ¿Dónde estaban el PP y el PSOE mientras profesores de universidad impartían clase en un idioma que no existe? jugando a sumo un escaño resto tres, es decir, en el mismo punto en el que están ahora, junto a Podemos, sumando y restando con los nacionalistas.

Y conste, hablo ahora como filóloga, que soy la primera en decir que la gramática gallega merece una revisión... una revisión que podía y debía haberse hecho hace más de 20 años si nos hubiésemos puesto a ello en lugar de marearnos.

Después de la campaña, de las elecciones y de leer y escuchar a todo el mundo ¿sabéis cuál es mi conclusión? que fuera de las zonas donde el nacionalismo se instala, se entiende mal este fenómeno y no se le da la importancia debida, por eso años atrás lo alimentaban PP y PSOE con tal de que les sirviera de escalón para llegar a la Moncloa y ahora Podemos, que ha encontrado al nacionalismo bien alimentado, lo usa exactamente del mismo modo y para lo mismo, para llegar al poder.

Pensadlo un momento... Pablo Iglesias defiende un referendum independentista en Cataluña pero dice que, cuando se convoque, el hará campaña para que Cataluña siga en España... Vamos, que al final se podrá al lado de Rajoy, Sánchez y Rivera para decir que una España unida es lo que mola ¿os imagináis un mitin a cuatro en este sentido? no me digáis que no es surrealista...

Porque veréis... si lo que Podemos quisiera fuera transformar la democracia española tiene una vía mucho mejor que la de los nacionalistas: coger a Ciudadanos de las corbatas y decirle: tus 40 más mis 42 (Podemos sin Mareas, Compromis, En Comú) con los 90 del PSOE somos mayoría absoluta, yo negocio con Pedro y tú Mariano para que el Senado no nos tumbe las reformas y vamos a mantener esto el tiempo justo para cambiar esas cosas que en las tertulias decíamos 'en ésto podríamos estar de acuerdo'. Y después, quizá un par de años después o incluso tres, volvemos a elecciones y que la gente decida... que decidan después de que Podemos y Ciudadanos hayan demostrado que son distintos, que de verdad su interés es reformar este país. Ah claro... perdonad... que eso no es así... verdad que no? Pues eso.

Y un último apunte: el único partido, de los 4 más votados, que no ha pactado jamás con los nacionalistas permitiendo que sean unos pocos los que decidan por todos, es Ciudadanos. Esos a los que critican ahora sus propios votantes por ponerse de frente ante los nacionalistas que aúpan los casi tres millones de votos de Podemos sobre los tres millones y medio de Ciudadanos.

Respecto a Ciudadanos os diré que tan memez es decir que van a ser decisivos a la vista de la aritmética de escaños, como decir que la gente se ha dado cuenta de 'lo que es' como dicen desde Podemos, lo que ha pasado es justo lo contrario: por una parte la gente no se ha dado cuenta de la importancia de que Podemos llegue con una hipoteca firmada con los nacionalismos y que Albert Rivera no supo, no pudo o no quiso (calculó mal??) imponerse en los debates al PP con la corrupción como argumento ni a Podemos poniendo a Pablo Iglesias, frente a las cámaras, ante la tesitura de reconocer que su capacidad de negociación la va a marcar Ada Colau, Compromís y las Mareas. Se equivocó. Entonces era el momento de ser claro y rotundo y ahora el de negociar, fue de negociador antes y ahora no le queda más camino que el de ser claro y rotundo... va a destiempo y va a ser muy difícil que se haga entender por mucha cordura y sentido común que ponga a su discurso. 

Y algunos diréis, pero... ¿¡seguimos a vueltas con el nacionalismo?! ahj!! estoy con vosotros, hasta el último pelo del asunto... pero las cosas no siempre son como uno quiere, son como son y, nos guste o no, Podemos es a día de hoy una re-edición del modelo de la vieja política, sumando nacionalismos de antemano con tal de sumar más, supeditando sus ideales de izquierda a las ansias independentistas de unos pocos y eso, nos guste o no, es importante. ¿O acaso nos importa un bledo que, una vez más, sean los nacionalistas los que pongan las condiciones? Para mi la nueva política era justo lo contrario, era que habría más de dos partidos con capacidad de negociación y decisión que haría que el nacionalismo tuviese la importancia que le corresponde, ni más ni menos. Pero no, se ve que no, que no era eso y no lo era porque Podemos llega con la etiqueta de nueva política llevando la mochila de la vieja y hace otra cosa además que siempre se le ha dado muy bien al PP: acusar a su oponente de lo que ellos hacen, por eso dicen que es Ciudadanos quien se rinde a la vieja política porque, al parecer, que la vieja política (PP+PSOE+IU) sea mayoría abosolutísima en las urnas no importa a nadie.

Sé que a muchos no os gustará lo que digo, espero que al menos lo respetéis porque al fin y al cabo éste es mi blog y sólo faltaba que no pudiera yo expresarme con libertad aquí... Lo único que quería decir es que lo que yo siento es que Pablo Iglesias está traicionando a la nueva política utilizando al nacionalismo del mismo modo y manera que lo usaba la vieja política.

Y como nadie lo dice, como de lo único que se habla es de sumas y restas como si el reparto de escaños sólo fuese una cuestión aritmética, pues lo digo yo, más que nada para que nadie se lleve a engaño porque antes de lo que pensamos tanto PP como PSOE, Ciudadanos y Podemos van a tener que decidir si se ponen de frente, de perfil o a bailar la conga frente a una declaración de independencia o algo muy similar a eso. Y ahí veremos a quien se debe cada uno.

Ea. Perdonad el speech así en pleno día de Navidad, pero si el Rey puede, yo también, no?

Disfrutemos de la vida... y hagámoslo con la 'tranquilidad' de saber que el marrón de gobernar este país se lo hemos encomendado ya a unos cuantos, les toca 'comérselo' les guste o no la porción que ha tocado a cada uno, que se encierren en cocina y preparen el menú, que para eso los hemos puesto ahí. (El que no tenga sales de fruta que las vaya comprando...).

Y sí, soy de las que piensa que, si acabamos votando otra vez en pocos meses, será porque los políticos que hemos elegido, TODOS, han fracasado, no han sabido qué hacer con la voluntad de los ciudadanos ¿qué haremos entonces? propongo la abstención masiva como respuesta, a ver si así recuerdan aquello de que la política es el arte de lo imposible y se enteran de una vez de qué va la democracia, no vale 'ir a las urnas hasta que salga lo que quiero', lo que cuenta es lo que quieren los ciudadanos y en eso tenemos que ser como los padres: las cosas se dicen una vez, no 27. (Diréis que no soy revolucionaria....).

Feliz Vida y sí, Feliz Navidad.

NOTA AL PIE A 27 DE DICIEMBRE DE 2015.
Este post se publicó el 24 de diciembre y hoy, 27 de diciembre, quiero completarlo dejando constancia de una información con la que no contaba antes de escribirlo; se trata de unas declaraciones hechas por Albert Rivera en septiembre de 2015 recogidas en este artículo: 'Rivera cree que será preciso un paco de tres partidos para gobernar España tras las generales. Es más que probable que en ese momento el líder de Ciudadanos estuviera pensando en un pacto a tres entre Podemos, el PSOE y Ciudadanos frente al PP pero Podemos ha hecho imposible ese pacto desde el momento en el que pacta previamente con partidos independentistas. ¿Es posible que el pacto a tres sea finalmente entre PP, PSOE y Ciudadanos?

martes, 22 de diciembre de 2015

El machismo, la igualdad y la violencia de género.


Al ver la que se ha liado en días atrás con la violencia de género, he recordado los tiempos en los que yo tenía un blog… que no es que ahora no lo tenga, que lo tengo, pero me expreso en él de Pascuas a Ramos porque he tomado la decisión, no sé si sabia o no, de guardarme mis opiniones para mi y compartirlas sólo con mi círculo más cercano.
Claro que cada uno tiene sus líneas rojas en la vida y hay cosas que te hacen saltar aunque no quieras; no he querido saltar con este tema, y no he saltado, pero pasados los primeros momentos de revuelo, he recordado que hace tiempo, tanto como 5 años, cuando mi hijo no contaba más que dos, escribí mis opiniones sobre la ley de violencia de género, aquí están: 'Igualdad y violencia 'de género''.
Y leyéndome de nuevo me doy cuenta, que si bien ahora me expresaría en otros términos y haría más hincapié, mucho más, en la obligación ética, moral y humana de toda sociedad de defender a sus colectivos más débiles, mi opinión no sólo no ha cambiado sino que se ha reafirmado.
Creo firmemente que la ley de violencia de género, amén de cambiar de nombre, debe proteger a las mujeres como objetivo mayoritario del maltrato en el ámbito familiar, sí, pero también a los niños porque ellos no tienen ninguna capacidad de defenderse por sí mismos, no creo que ninguna mujer maltratada pueda dar por buena una ley que intenta protegerla a ella y deja a sus hijos en manos de quien la maltrata por muy padre que sea porque, honestamente, alguien que maltrata a un ser humano ¿puede ocuparse del cuidado y educación un niño? Mi respuesta es no.
Lo que me pregunto es cómo vamos a explicar después a un niño maltratado por una mujer que su caso no recibirá el mismo cuidado y protección que el de un niño maltratado por un hombre. No importa si son muchos más los maltratados por hombres que por mujeres ¿qué derecho tenemos a obviarlos?.
Veréis… quiero compartir una anécdota personal, permitidme que no profundice mucho en ella porque se refiere a mi hijo que tiene 7 años y para mi su intimidad es sagrada: el caso es que en el colegio, hace ya más de un año, se dieron unas charlas de igualdad. Mi hijo me afirmó y preguntó entonces que ‘aunque a veces juguemos a cosas distintas en realidad somos iguales, verdad mamá?’
Mi respuesta fue clara y sencilla: sí, cariño, somos iguales, porque a lo que nos referimos al decir que somos iguales no es a que nos gusten las mismas cosas ni a que tengamos que hacer las mismas cosas, da igual si eres chico o chica, a todos nos gustan cosas diferentes; lo que significa ser iguales es, en tu caso, que tanto las niñas como los niños vais al cole, aprendéis, jugáis juntos, podéis ser lo que queráis de mayores…’
La respuesta de mi hijo fue mirarme como si estuviese viendo un perro verde y decirme: -‘pues claro, mamá’.
Esa era la cuestión, para él la charla no tenía sentido porque en su cabeza no cabía el hecho de que los chicos y las chicas no fuesen iguales en cuanto a lo que pueden o no hacer…. Y eso con 6 años, y eso él y, estoy segura, todos sus compañeros porque todos son niños que tienen padres y madres que trabajan y/o están en paro, que se ocupan de sus deberes, de sus cenas y de sus ropas, de sus juegos, de sus dudas…
Sí, sí creo en una ley que proteja a quienes son objeto de violencia en el que debe ser su hogar y su refugio, su casa; sí, sí creo que tiene que existir una ley que aleje a los maltratadores de ese entorno en el que hacen tanto daño y sí, sí creo que la ley debe ser igual de implacable sea quien sea quien cometa tan abyectos delitos.
¿Qué lo que subyace al maltrato es el machismo? ¡eduquemos entonces para desterrar el machismo no para cambiarlo por la discriminación en contrario! No quiero vivir en un país en el que mi hijo tenga que pedir, dentro de 50 años, lo que pedíamos las mujeres hace 50 años, que fuesen anuladas las leyes que nos discriminaban.
Si queremos una sociedad igualitaria no podemos construirla con nuevas discriminaciones que compensen a las viejas, borremos las viejas a golpe de educación y predicando con el ejemplo, no creando nuevas desigualdades. Y, sobre todo, pensemos en la sociedad que queremos dejar a nuestros hijos.
Yo, desde el respeto a todas las opciones y opiniones, tengo claras un par de cosas de la sociedad que quiero dejar a mi hijo: una en la que se premie el talento y el esfuerzo sobre la mediocridad y en la que nadie sea discriminado por razones de sexo, raza o canon de belleza de turno –por poner tres ejemplos que me parecen indiscutibles-. Quiero que cuando le digo a mi hijo: ‘de mayor serás lo que quieras ser, sólo has de trabajar día a día para conseguirlo, esforzándote y sin rendirte porque en algunos momentos las cosas no te salgan como tenías planeado, siendo honesto, pidiendo ayuda cuando la necesites y ayudando a quien lo necesita’, sea cierto y no quiero tener que explicarle nunca que hay una ley que lo prejuzga culpable de forma preventiva porque mi generación no supo plantarle cara al machismo de forma justa.
Permitidme además que, como mujer, me arrogue la oportunidad que tenemos las mujeres de continuar lo que otras mujeres, que lo tenían muchísimo más difícil que nosotras, comenzaron; nosotras, en memoria de ellas y gracias a ellas, tenemos que hacer que la sociedad siga avanzando, ¡echemos el resto! Y hagámoslo con altura de miras y un intenso sentido de la justicia, demostremos, una vez más, nuestra grandeza, esa que la historia, escrita en clave y versión masculina, ha acallado durante tantos siglos.
Y esto es sólo mi opinión, cabe que la compartáis en parte, en su totalidad o que no la compartáis en absoluto. Compartamos al menos una cosa: el respeto a la opinión de todos los que, con una u otra ley, queremos proteger a quienes sufren cualquier tipo de maltrato y, para argumentar nuestras posturas acerca de un tema tan delicado, hagámoslo siempre desde esa base de acuerdo ahorrándonos los discursos demagógicos.
Por mi parte no voy a entrar más argumentaciones, esta es, a día de hoy, mi opinión, que os puedo asegurar que es pensada, meditada y argumentada después de leeros y escucharos a muchos en este sentido y en otros. 

domingo, 17 de mayo de 2015

Politiqueo.

Anda que no hace meses que no escribo en este mi muy querido blog... más de un año ya... pero nuestros señores políticos, con sus dimes y diretes, han hecho que tenga que poner en alguna parte lo que me provocan o que me reconcoma por dentro hasta convertirme en polvo antes de tiempo así que... aquí voy, la cosa empieza con una duda.



Una duda que me surge... cuando Rajoy dice que ellos 'pactan con quien hay que pactar' ¿se refiere a CIU con Pujol a la cabeza, por ejemplo? es por tenerlo claro y eso... porque entiendo yo poco últimamente...

Otra cosita... que es más ya una opinión que otra cosa, al parecer Ciudadanos y Podemos no tienen derecho a espacio electoral 'oficial' en televisión y efectivamente nos tragamos religiosamente el tour de Rajoy y el de Pedro Sánchez salpicado, a veces, por alguna aparición esporádica de Rosa Díez y poco más... Y será así por ley pero a mi, teniendo en cuenta que esto es una campaña electoral a la que concurren más opciones que las que salen en el telediario, me sabe a la manipulación más zafia... porque el hecho de que sea legal no lo hace justo, al fin y al cabo la ley la hacen las personas... personas que, como Rosa Díez, piden la exclusión de Ciudadanos del espacio electoral de los telediarios, porque fue Rosa Díez quien lo pidió, no Rajoy ni Pedro Sánchez... ole, ole.

Y ya que me pongo... una cosita más... ¿es cosa mía o PP y PSOE no repiten como un mantra lo de 'voten, voten lo que quieran pero voten'? es que me da la sensación de que mientras la cosa era 'gobiernas tú o gobierno yo' ambos pedían el ejercicio del derecho al voto como si fuera cuestión de fe y ahora que las opciones que les hacen frente no son los nacionalistas -que no reciben apoyos más allá de su autonomía- o una izquierda unida -que no recibe votos más allá del ámbito del comunismo- lo piden, sí... pero con la boca pequeña porque, claro, a ver si van a tener que pactar con alguien que aspira a algo más que 'sacarle' al estado lo que pueda como han tendido a hacer siempre los nacionalistas, a ver si ahora no vale con alguna competencia adicional o un extra en los presupuestos generales del estado para mantener el poder...

Y no dudo que PP y PSOE seguirán siendo los partidos mayoritarios y cabe que incluso eso esté bien en cuanto a que lo que digan las urnas es lo que dice el país y como esto, aun con una ley electoral más que discutible, es una democracia, pues bien está. Ahora bien...

A mi, esto de que quepa la posibilidad de que los nacionalismos no sean llave y la de que PP y PSOE tengan que pactar con otros decisiones de estado y de gobierno y no competencias de ida y vuelta, le da un extra de interés a este año electoral... que luego igual acabamos otra vez en 'te doy un ministerio, un gobierto en tal localidad, coche oficial o el sueldo nescafé para toda la vida' el tiempo dirá... pero, mientras no diga, resulta interesante la vida política en cuanto a ir viendo cómo se van retratando todos... verdad? Porque vaya si se retratan...

Se palpa en los discursos cuánto descolocan Ciudadanos y Podemos a PP y PSOE y también cuánto descoloca a Ciudadanos y Podemos tener que pasar a la acción y no quedarse sólo en el debate político, a los nacionalistas ni se les palpa... por no hablar de los periodistas que se erigen en directores de campaña de éste o aquel político... Supongo que el año será así todo entero él, hasta las elecciones generales... ¿y el año próximo? ¿seguirá todo igual? ¿con pequeños cambios? ¿con cambios gordos? oye... que hacía tiempo que no veía yo la vida política tan 'apasionante'...

miércoles, 30 de octubre de 2013

Mi querido J.

Caminito de los seis años que vas, con paso firme y sintiéndote ya un niño mayor; sonreíamos los papás el pasado sábado viéndoos a todos tan independientes y bailongos en el cumple de tu amigo N. y es que ya tenemos que medir los besos y achuchones públicos, impensable alzaros en brazos a la vista de nadie –cosa que, no negaré, mi espalda agradece-, ya no queda apenas nada del bebé… salvo cuando nos tumbamos cada noche en tu cama a leer el cuento, entonces sigues acurrucándote a mi lado y dejándome achucharte los mofletes…

Y en este crecer tanto y tan rápido tuyo estaba yo pensando qué distinto es todo de cómo pensé que sería porque hay que ver lo distinta que veo la vida de cómo la veía; pensaba enseñarte tantas y tantas cosas… y ahora no quiero enseñarte ninguna, quiero tan solo pasear a tu lado dejándote a ti descubrir el mundo y descubrirte a ti en él, darte sólo las pistas justas para que no desesperes si el camino se empina o se hace angosto, si se apaga una luz o se cierra una puerta… para que el miedo no te pueda y sepas siempre que hay camino por más que no sea el que esperábamos…

Y es que a las puertas de los 40, querido J., me encuentro yo desaprendiendo mucho, soltando el lastre de las verdades supremas que han demostrado no ser tan ciertas como cabía esperar resultando a veces incluso en flagrantes mentiras, y el resultado de este desaprendizaje es que apunto cada día en la libreta cosas que no he de contarte, cuestiones que no debo transmitirte… me preocupaban ya un poco los límites que me estaba yo poniendo… hasta esta mañana.

Esta mañana miramos de nuevo el cielo por esta suerte nuestra de ver amanecer cada mañana mientras esperamos que la ruta 21 pase a recogerte; estaba bonito, azul, nubes, rojizos, anaranjados…  y me preguntaste por qué me gustaba tanto el cielo…
Me gusta, querido J., porque es lo que tenemos sobre nosotros, eso y el camino a nuestros pies es todo lo que hay, todo lo demás es accesorio cuando no absurdo; la vida no es más que lo que tú eres y lo que haces en ese camino y bajo ese cielo, no es más que la gente a la que amas y te ama, la vida no es más que lo que sientes y transmites.

La vida, querido J., es cada beso, cada risa, cada sueño, cada buen momento y cada lágrima, también cada dolor; la vida no es nunca un coche ni un euro, no es un ascenso ni un boleto de lotería ni un billete de 20 euros. La vida empieza en ti y empieza ya, en tus juegos, tu cole y tus cuentos, en tus legos y tus coches, en lo que sueñas e imaginas, en lo que eres capaz de hacer y en lo que te supone un esfuerzo extra, en tu curiosidad y en ese esfuerzo, en tu empeño y también en ese rendirse que luces a veces cuando las cosas no te salen como quieres… que sé yo que no es por vagancia, es por ese orgullo absurdo que tenéis los niños de ganar y triunfar o no jugar, pero eso lo estamos trabajando juntos y sé que no será un obstáculo para ti porque la curiosidad y la inquietud te pueden.

Desaprendo cada día, querido J., y aprendo de nuevo contigo… no hace mucho me preguntabas también por qué trabajaba tanto en mi ordenador y, pensándolo bien, la verdad es que esa pregunta es de respuesta fácil… lo hago porque tengo un sueño y, cuando se tiene un sueño, se remanga uno y se pone a la tarea; la vida es sueño, pero no sueños baldíos ni fantasiosos, la vida es un sueño por cumplir cada día.

La vida, mi querido J., es pasión, por eso la gente que se apasiona por su trabajo, su ocio, su familia, sus amigos, sus sueños… hace esfuerzos ímprobos y es feliz… y por eso quienes no sienten pasión por nada, los que son pasto de la desidia, son padres e hijos de la ley del mínimo esfuerzo y de la máxima amargura.

Así que aquí estamos… desaprendiendo pragmatismos fríos e innecesarios y aprendiendo a dejar fluir la pasión y la ilusión, aprendiendo a reír desde el fondo del alma y a disfrutar de los detalles más absurdos y mirándote y observándote mucho aunque no te des cuenta, viendo como lidias con estas primeras fases de tu sociabilidad, saliendo del ego propio de cada niño que no se reconoce al principio más que a sí mismo, e integrándote en el grupo… que es ahora algo así como una manada… intégrate, sé parte… y veamos cómo te desenvuelves reafirmando tu yo, tu personalidad única –tan única como la de cada niño-, veamos cuánto tienes de líder y cuánto de gregario… porque te veo muy poco de ambas cosas y en cambio te veo muy tú, muy de ir a tu aire cuando el paso que marca el grupo no te convence, personalmente me encanta esa libertad que te concedes, esa solvencia –tan pequeño como eres todavía- no sólo de saber estar solo sino además de disfrutarlo tanto como disfrutas jugando con los amigos… veremos como avanzas, como dudas, como resuelves… porque ese no ser líder ni gregario resulta a veces en una tierra de nadie que exige mucho de uno mismo.

Pero no adelantemos acontecimientos, que esa es una de las costumbres que estoy desaprendiendo, vivamos el día y el momento…